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¿POR QUÉ NOS ENGAÑAMOS?

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POR QUÉ NOS ENGAÑAMOS

El auto-engaño habita en nuestra mente e interfiere de forma constante en nuestra vida personal y social.” Robert Trivers.

 

¿Por qué surge el Autoengaño? ¿Para qué necesitamos mentirnos a nosotros mismos y mentirle a los demás? ¿El engaño hace parte de nuestra naturaleza? ¿Es posible identificar el engaño, antes que nos cause un profundo daño? ¿Podemos evitar engañarnos a nosotros mismos?

 

“El cerebro no busca la verdad sino sobrevivir.” Hace poco me encontré con esta afirmación en una entrevista que le hace el divulgador científico Eduardo Punset a la Psicóloga inglesa Cordelia Fine.[1] Y al continuar ahondando un poco más en el tema, me encontré con otra contundente afirmación del investigador Robert Trivers, conocido por sus estudios sobre  el Autoengaño: “El Autoengaño es un mecanismo que ha evolucionado para facilitar el Engaño Interpersonal e impedir su descubrimiento.”[2]

 

¡Increíble pero cierto! los seres humanos tenemos una alta capacidad para mentirnos a nosotros mismos. Podemos jugar a la vez el rol de engañador y engañado. Todo indica que el engaño es inherente a la Naturaleza Humana y tal como afirma Trivers: “Cuanto mejor nos engañamos a nosotros mismos, mejor engañamos a los demás.”

 

Esta es la razón principal por la cual el mecanismo del Autoengaño evolucionó; si el humano se cree sus propias mentiras, al momento de expresarlas será muy convincente y a su interlocutor le será muy difícil o imposible detectar el engaño. Además no se paga el coste de experimentar lo que se conoce como disonancia cognitiva, esto es,  sentir y pensar que nuestras creencias con respecto a algo determinado, no se corresponden con la realidad.

 

“En la medida que la gente se puede convencer a sí misma, que un engaño es verdad o que sus motivos son irreprochables, puede engañar mejor a los demás porque ya no emite las señales de engaño consciente que podría revelar su intención engañosa, tales como: nerviosismo, sudoración, discurso contradictorio, inseguridad y demás. Por no tener que esforzarse para mantener la realidad y la ficción en la mente al mismo tiempo; fácilmente ocultan la primera y hacen que la segunda sea compatible con sus intereses. Al creer plenamente en la ficción que están promulgando, pueden liberar su mente para concentrarse en otros asuntos.”[3]

 

Cordelia Fine, afirma que nuestro cerebro nos enseña un mundo ampliamente coloreado por la vanidad. Y Robert Trivers advierte que la cantidad de maneras en que somos capaces de engañarnos a nosotros mismos y a los demás es abracadabrante, y afecta a casi todos los órdenes de la vida.

 

“El engaño es una actividad profundamente arraigada a la vida, que ha sido seleccionada a lo largo de la evolución. Su presencia no queda acotada únicamente al ser humano. Si miramos a nuestro alrededor, en la naturaleza encontramos numerosos ejemplos de seres vivos que emplean las técnicas del engaño, con el único fin de sobrevivir y perpetuar sus genes. Los virus y las bacterias, sin ir más lejos, camuflan sus efectos mediante el uso de proteínas que mimetizan componentes del organismo huésped hasta el punto de burlar un sistema inmunológico preparado para atacar a agentes extraños. Los depredadores e incluso las presas de los depredadores también acuden al engaño con tal de pasar desapercibidos.”[4]

 

De acuerdo con las investigaciones de Trivers y Von Hippel, el Autoengaño se puede presentar de diversas formas, por ejemplo: mediante búsquedas sesgadas de información, procesos sesgados de interpretación y procesos sesgados de memoria.

 

En términos prácticos y sencillos, lo anterior quiere decir que como los humanos tenemos una capacidad enorme para crear sistemas de creencias sesgados; podemos manipular la información sobre nosotros mismos y sobre nuestro entorno, para construir una falsa imagen. Podemos interpretar la realidad acorde a nuestra conveniencia. Podemos recordar los hechos de forma selectiva.

 

Como bien sostiene Trivers: “Todas estas modalidades se aprovechan de una característica marcadamente humana: a las personas nos gustan las buenas noticias sobre nosotros mismos, las noticias que favorecen nuestros objetivos y motivaciones en la vida, mientras que tendemos a negar y ofuscar las noticias que nos resultan más incómodas.”

 

 “Hay muchas maneras de engañar a la gente. Una obvia opción es contar una mentira, pero también es posible engañar a los demás, evitando la verdad, ofuscando la verdad, exagerando la verdad o poniendo en duda la verdad. Estos procesos son útiles al engañar a otros, pero también son útiles para engañar al yo. Por ejemplo, si te puedo engañar evitando una crítica, entonces es lógico pensar que puedo engañarme a mí mismo de la misma manera.”[5]

 

Ahora bien, el engaño es inherente a la Naturaleza Humana. Pero esto no quiere decir que sea inevitable y que no cause daño. < La verdad duele > dice la sabiduría popular; esta frase deja en evidencia de forma sintética una de las causas por las cuales el humano es tan propenso a caer en estados de Autoengaño profundos. <Pero la mentira mata> dice la otra parte de la frase, dejando en evidencia lo perverso que resulta el engaño.

 

“El auto-engaño es una práctica común y peligrosa porque nos aleja de la realidad hacia un decorado identificado por nuestra mente como real. Y el precio que pagamos por vivir en la mentira es muy alto. Las guerras salpicadas de auto-engaño, son la peor consecuencia derivada de esta práctica tan habitual.”[6]

 

Cuando la práctica de mentirse a sí mismo y mentirle a los demás se vuelve recurrente y empieza a ser parte del estilo de interacción consigo mismo y con los demás, necesariamente se terminará afectando la construcción de sólidos y sanos vínculos; por ende, el mentiroso generalmente termina solo o acompañado de vínculos que no son fuente de bienestar.

 

Dice Trivers que el costo del Autoengaño es la aprehensión distorsionada de la realidad, especialmente de la realidad social, y el mantenimiento de un sistema mental ineficiente y fragmentado.

 

“El estudio del engaño ha dado lugar a una serie de premisas obvias y universales. Por ejemplo, ante una misma comunidad, el mentiroso habitual está destinado al fracaso. Y es que si el mentiroso actúa de forma repetida, las potenciales víctimas de engaño pueden llegar a identificar la mentira y desarrollar respuestas contra ella, convirtiéndose el mentiroso en víctima de su propio engaño.”[7]

 

Pero bueno, concretamente ¿Por qué surge el Autoengaño? ¿Para qué necesitamos mentirnos a nosotros mismos y mentirle a los demás?

 

“En un mundo complejo formado por mentirosos y mentidos, los mecanismos para identificar y provocar el engaño co-evolucionan a la vez, y al mismo tiempo, la complejidad y eficiencia de ambas estrategias. Y es aquí donde aparece el Autoengaño.”[8]

“Vanidoso y ególatra, nuestro cerebro trata de convencerse siempre de la opción más cómoda, de la que concuerda mejor con su propia realidad. Por eso memoria e inconsciente se encargan de ajustar lo que no encaja, de cambiar lo que no gusta, de eliminar lo que duele y de ensalzar lo que agrada.

De esos mismos mecanismos surge en los humanos la habilidad para caer fácilmente en estereotipos y prejuicios que, llevados al extremo, pueden conducir a tensiones y conflictos.”[9]

 

Por perverso que parezca ante los ojos de la moral; lo cierto es que el humano miente y se miente, para aparentar más de lo que es, para evadir una realidad que le causa un profundo dolor, para justificar sus fracasos, para manipular  y obtener beneficios, para ganarse la confianza de los demás, para no enfrentarse a lo que realmente es, para camuflar ante los demás su verdadera intención, etc, etc, etc…

 

“Presentarnos como más inteligentes, más fuertes, y más seguros de lo que somos realmente funciona como una estrategia socialmente favorable. Entre otras cosas, le creemos más a las personas seguras de sí mismas y nos enamoramos más de ellas. Se sabe también que una persona media tiende a creer que es mejor que la media.”[10]

“El Autoengaño actúa al servicio de la promoción social, facilitando el engaño en un sentido más general, ya que puede ayudar a convencer a los demás que somos mejor (por ejemplo, que tenemos más ética, que somos más fuertes, más inteligentes) de lo que realmente somos. Esto devenga ventajas sociales, porque al creernos algo que no somos, al engañarnos con respecto a nuestras cualidades positivas y negativas, transmitimos seguridad y confianza en nosotros mismos mayor de la que realmente sentimos; la gente normalmente se deja impresionar por esta actitud. Y esto le permite a quien engaña mejoría social y material.”

“La confianza que alguien proyecte juega un papel fundamental, determina el tipo de personas que la gente elige como líderes. Es más probable que los consejos de este tipo de personas que creen sus propias historias de auto-mejora, sean seguidos por personas que carecen de confianza en sí mismas.”[11]

 

Bien se puede afirmar, adicional a lo anterior, que hay otras razones causantes del Autoengaño, tales como:

 

La falta de Fortaleza Afectiva para enfrentarnos a realidades dolorosas, nos lleva a negar la realidad y a ver únicamente lo que queremos ver.

 

La falta de determinación para tomar decisiones dolorosas, nos hace  justificar nuestras actuaciones e incluso las actuaciones de personas que a veces nos causan daño.

 

Un ego inflado conlleva a querer aparentar algo que no se es, y a través del Autoengaño puede ocultarle a los demás sus verdaderas intenciones.

 

Carecer de habilidad para conocernos a nosotros mismos y para conocer a los demás, nos hace vulnerables al Autoengaño y al engaño de los demás.

 

Sentir que no se tiene control sobre la propia vida, también se constituye en una razón que propicia  el Autoengaño. “Cuánto menos sienten las personas que pueden controlar sus vidas, más proclives resultan a percibir patrones ilusorios en configuraciones dadas al azar y a apoyar teorías conspirativas” (Whitson y Galinsky,  2008)

 

Para terminar sería bueno que nuestra mente y consciencia se quedaran  con algunas conclusiones sobre el tema:

 

Parece ser que en términos generales, los humanos somos bastante ineptos para detectar las mentiras, tanto así, que  muchas veces no logramos identificar siquiera nuestras propias mentiras. Sin embargo hay investigaciones que evidencian, que quien tiene mayor capacidad para detectar las mentiras en los demás, es menos propenso a caer en el Autoengaño.[12]

 

Si nos permitimos enfrentarnos a nosotros mismos de forma consciente y sistemática, con la intención y voluntad de conocernos; podremos identificar nuestras creencias, afectos, prácticas, motivaciones, intenciones y demás. Esto nos puede ayudar a reducir el riesgo de Autoengañarnos.

 

Si nos permitimos observar a los demás sin prejuicios, mientras los leemos afectivamente de forma sistemática, es decir, mientras identificamos conscientemente sus creencias, afectos, prácticas, motivaciones, intenciones y demás. Podremos conocerlos un poco y así, reducir el riesgo de ser engañados por los demás.

 

Si le enseñamos a nuestros hijos desde la más tierna infancia a conocerse a sí mismos, a conocer a los demás y a tomar consciencia de lo nefasto que resulta engañar a los demás. Es muy probable que crezcan siendo seres humanos incapaces de manipular y hacerle daño intencional al otro.

 

Mantenernos conscientes de nuestra naturaleza propensa al engaño, nos permite estar atentos y evitar  engañarnos a nosotros mismos, o en su defecto, evitar que los demás nos engañen por prolongados periodos de tiempo.

 

Aunque vivimos en un mundo bombardeado permanentemente por estereotipos, que pretenden imponer modos de sentir, pensar y actuar superfluos, basados en el tener; donde se cree que el grado de felicidad que alcances, es directamente proporcional a la cantidad de dinero que tengas para consumir sin parar; donde las personas que aparentan ser “exitosas” son las que más confianza inspiran; donde te venden sueños usados y te roban tus sueños planeados; donde se cree que primero hay que tener para poder ser; donde se cree que primero hay que tener para compartir; donde el ego más inflado sobresale porque pasa por encima de los demás…

 

Aunque vivimos en un mundo así, siempre tendremos la posibilidad de actuar con criterio; de ver lo que hay más allá de las apariencias para descubrir la esencia; de vivir y sentir la vida sin sesgos egoístas que hagan daño a los demás; de actuar por convicción y de corazón; de descubrir el lado transparente de la vida, de aportarle genuinamente al avance social; de esforzarnos por Evolucionar Afectivamente; de propiciar la Evolución Afectiva de nuestros hijos; de construir para nuestros hijos un mundo de posibilidades; de vivir intensamente degustando cada instante con pleno equilibrio; de vivir una Vida con Pleno Sentido libre de engaños.

 


[1]Entrevista de Eduardo Punset  a la Psicóloga Cordelia Fine. http://www.redesparalaciencia.com/4154/redes/redes-78-el-cerebro-no-busca-la-verdad-sino-sobrevivir.

[2] EL AUTOENGAÑO, ¿UNA ADAPTACIÓN EVOLUTIVA? Conferencia de Robert L.Trivers  3 de Mayo de 2007.

[3] Von Hippel W, & Trivers Robert. (2011) The evolution and psychology of self-deception.  The Behavioral and brain sciences.

[4] EL AUTOENGAÑO, ¿UNA ADAPTACIÓN EVOLUTIVA? Op.cit.

[5] Von Hippel W, & Trivers Robert. Op.cit.

[6] Ibid.

[7] Ibid.

[8] EL AUTOENGAÑO, ¿UNA ADAPTACIÓN EVOLUTIVA? Op.cit.

[9] Entrevista de Eduardo Punset  a la Psicóloga Cordelia Fine. Op. cit.

[10] Von Hippel W, & Trivers Robert. Op.cit.

[11] Ibid.

[12] Von Hippel W, & Trivers Robert. Op.cit.

¡¡¡QUE DICHA SOY MADRE!!!

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QUE DICHA SOY MADRE

Que dicha me produce el ser consciente de la capacidad que tengo para dar vida.

 

No he dejado de maravillarme ni un solo instante con la naturaleza creadora que tengo como mujer.

 

Mi cuerpo, mi asombroso cuerpo fue capaz de gestar en su vientre la maravillosa vida de un ser.

 

Mi cerebro, mi magnifico cerebro, fue capaz de producir las sustancias necesarias para que pudiera sentirme íntimamente conectada con el ser al que había dado vida.

 

Mi mente, mi extraordinaria mente fue capaz de permitirme conocer y valorar el acto tan grandioso que estaba presenciando; el nacimiento de vida humana.

 

Mi consciencia, mi enérgica consciencia me indujo a experimentar el Afecto más sublime: sincero, genuino y profundo Amor. Mientras me recordaba que yo tenía la responsabilidad de cuidar y aportar sin reserva al desarrollo de ese inigualable ser.

 

Que sentido tan profundo el que va adquiriendo mi vida a medida que la comparto con los seres que día a día me dan la oportunidad de mejorar. Pues diariamente mis hijos ponen a prueba mi paciencia, mi capacidad para ser empática, asertiva, responsable, respetuosa, generosa…

 

Quiero erigirme frente a mis hijos como una madre y mujer coherente, con criterio, con capacidad para guiar y orientar sus vidas. Con capacidad para ayudarles a encontrar su propio camino, a desarrollar su propio criterio y a hacer de la coherencia su compañera permanente.

 

Me siento con toda la fuerza y la Voluntad para enseñarles, mostrarles, explicarles, desde mi perspectiva y desde todas las perspectivas sanas y posibles; en qué consiste el complejo arte de Vivir y Convivir.

 

Estallo de júbilo y me lleno de esperanza, cuando pienso en lo que pueden llegar a ser mis adoradas criaturas, gracias al trabajo y esfuerzo propio. Por supuesto, sé que esto dependerá de mi compromiso para enseñarles a luchar y perseverar en lo que  quieren.

 

Estoy trabajando y cuento con toda la Motivación Intrínseca para continuar trabajando, por ver a mis hijos siendo Seres Humanos Evolucionados Afectivamente, capaces de interactuar adecuadamente con ellos mismos y con su entorno.

 

Que desafío tan grande el que tengo; hacer de mis hijos Seres Talentosos afectivamente, intelectualmente y operativamente. Es decir, seres hábiles para Sentir, Pensar y Hacer.

 

Esta es la motivación más grandiosa de mi existencia, mis hijos. No me quiero perder ni un solo momento de sus vidas. No dejaré de aportarles todo lo que esté a mi alcance, para que ellos encuentren el Significado de sus vidas y logren vivir una Vida con Pleno Sentido.

 

Por todo esto y por todo lo que me espera por vivir al lado mis maravillosas criaturas, solo puedo decir: ¡¡¡ Que dicha Soy Madre!!!

 

A todas las dulces, amorosas y comprometidas Madres les deseo una feliz y satisfactoria Vida como Madres. Porque nuestro rol lo ejercemos desde la cuna y hasta que la muerte nos separe de nuestras criaturas.

 

Un afectuoso saludo de admiración para todas Ustedes, Valiosas Madres.

¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR?

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EVOLUCION DEL AMOR

 

El Amor… el Amor

Ese noble afecto que alimenta y engrandece tanto a quien lo recibe, como a quien lo brinda.

El Amor, esa energía creadora que nos anima a construir.

El Amor, esa fuerza movilizadora que nos da el coraje para perseverar.

El Amor, esa práctica que nos da la valentía para luchar por lo que queremos, por lo que creemos, por lo que podemos, por lo que nos apasiona, por lo que le da sentido a nuestra existencia.

El Amor, ese impulso motivador que nos lleva a Hacer para Ser.

El Amor, ese afecto que evolucionado, nos permite trabajar por nosotros mismos, por los nuestros, por los otros y por la humanidad.

Parece inconcebible que un afecto tan grandioso se pueda acabar ¿verdad? Lo cierto es que cuando no estamos conscientes, atentos, trabajando permanentemente para que el amor evolucione; de repente nos hallamos desconcertados preguntándonos:

¿Qué pasó? ¿No entiendo por qué se acabó el amor, si al comienzo todo era tan bonito? ¿Por qué cambió tanto de un momento a otro? ¿En qué momento se acabó el amor? ¿En qué momento todo acabó?

¿Tú qué crees, por qué se acaba el amor? Esta pregunta puede tener tantas respuestas como modos de pensar existen.

Compartiré contigo una de las tantas posibles respuestas a esta crucial pregunta. Para esto, tendré en cuenta lo que he aprehendido en el ejercicio de estudiar, enseñar y practicar la Formación Afectiva.

Sigamos adelante entonces…

Desde la Formación Afectiva se trata de lo siguiente: <<Cuando el Amor no evoluciona, se extingue>> permítenos explicarte en qué consiste esta afirmación.

mariposas enamoradasEl Amor al igual que todos los Afectos, nace como Emoción. Esto quiere decir que inicia siendo muy intenso y es el resultado de una fuerte activación bioquímica. Es pura biología en acción. Es una fiesta de neurotransmisores como la dopamina y norepinefrina, que estimulan la producción de hormonas como la testosterona. Razón por la cual, experimentamos los efectos del llamado amor romántico en el vínculo de pareja. Con síntomas como atención sostenida en el objeto del deseo, pensamiento intrusivo, incremento del deseo sexual, taquicardia, pérdida del apetito, etc.

En el vínculo con nuestros hijos, también experimentamos el Amor como Emoción. Cuando están recién nacidos, en nuestros organismos se activa la producción de hormonas como la oxitocina (predominante en la mujer)  y la vasopresina (predominante en el hombre). La activación de estas hormonas hace que sintamos un intenso apego por nuestros hijos, sobre todo en sus primeros años de vida.

Antes de continuar hagamos un paréntesis; si bien es cierto, también existe el amor hacia los amigos, los familiares, la naturaleza, el trabajo etc. Aprovecharemos esta oportunidad para hacer referencia a dos de los más significativos: el Amor de pareja y el Amor hacia nuestros hijos.

Continuemos…

El Amor Emocional, lamentablemente tiene fecha de caducidad. En el vínculo de pareja -segúnAMOR EMOCIONAL probadas investigaciones-[1] caduca aproximadamente luego de 18 a 24 meses. Puede ser un poco antes, un poco después, dependiendo de las particularidades y dinámicas propias del vínculo.

En el vínculo con nuestros hijos, la naturaleza nos ayuda a experimentar ese intenso apego durante los 4 primeros años aproximadamente. Después, todo dependerá igualmente de las particularidades del vínculo.

El Amor como Emoción en la pareja, es un Amor biológico. Es un Amor donde el instinto se impone, mediado por el deseo de experimentar placer. Es un Amor que no piensa en sí mismo, ni en el otro. Es un Amor obnubilado por los efectos de la bioquímica. Es un Amor ciego y cuando ve, tan sólo ve lo que quiere ver. Es un Amor de esos que mata si no evoluciona.

Cuando pasa el efecto de la bioquímica se impone nuestra naturaleza egoísta o altruista con más fuerza (depende del grado de Evolución Afectiva que tengamos). En el primer caso, es en esta etapa donde muchas parejas se separan o dejan de prestarle atención a la relación, para ir en busca de una nueva aventura.

El Amor emocional es un Amor egoísta incluso consigo mismo. Al no experimentar la intensidad propia del efecto bioquímico,  pierde el interés por el otro. Es ahí cuando decide terminar la relación sin pensar en nada más, o en su defecto, continúa en la relación motivado por creencias egoístas, tales como:

“sé que esto no va para ninguna parte, ni me interesa, pero por ahora no quiero estar solo(a)”

“esta relación no me importa, pero creo que me puedo aprovechar de lo que me ofrece”

“siempre es bueno tener un arrocito en bajo, por si algo me falla por fuera”

“yo nací para vivir la vida, no tengo por qué condenarme a estar con una sola persona” bla, bla, bla…

Bajo esta lógica se actúa de forma egoísta con el otro y sobre todo consigo mismo,  pues se eliminan las posibilidades de construir, de llevar una vida creadora y se firma una condena para tener como compañía permanente a la soledad y la depresión.

Asimismo,  muchos padres abandonan o descuidan por completo el cuidado de sus hijos. Se derrocha la oportunidad que la vida nos ofrece de mejorar para formar a nuestros hijos. La crianza sencillamente pierde importancia, se le presta poca o ninguna atención a este oficio, razón por la que el vínculo madre-padre e hijos se deteriora y éstos, terminan creciendo con profundas Carencias Afectivas.

En el segundo caso, cuando se impone la benevolencia; lo que ocurre es que somos capaces de pensar por lo menos en nosotros mismos, en lo que realmente queremos, en lo que realmente nos conviene. Si esto ocurre, el Amor evoluciona a su etapa Sentimental.

AMOR SENTIMENTALEl Amor como Sentimiento es un Amor que piensa en sí mismo. Aunque aún no está preparado para aportarle al otro, se permite pensar por lo menos en su propio Bien-Estar. En el Amor sentimental  el  <Yo> cobra vida. Luego de estar en las nubes dopados, aterrizamos a la realidad para encontrarnos con nosotros mismos.

Si somos diestros practicando la Habilidad Afectiva del Autoconocimiento, podremos evaluar con precisión qué queremos, qué nos gusta y qué no,  qué tan conveniente puede ser continuar con la relación, qué nos puede aportar el otro, qué posibilidades hay de construir. Este se constituye en el primer paso para que sea posible aportarle al otro. Es decir, si no somos capaces de apreciarnos a nosotros mismos y pensar en nuestro Bien-Estar, nos será imposible llegar a pensar genuinamente en el Bien-Estar del otro.

Pero este es tan sólo un primer paso, si el Amor Sentimental no evoluciona, nos quedaremosautoconocimiento amor sentimental estancados en la egolatría. Para que el Amor como Sentimiento evolucione es necesario contar con una genuina intención y Voluntad de mejorarnos a nosotros mismos, para aportarle al otro.

En el caso de la crianza, esta etapa del Amor Sentimental también nos enfrenta a nosotros mismos. Es el momento de aprovechar la oportunidad que tenemos en frente, para hacer un ejercicio de introspección, de Autoconocimiento. Así podremos evaluarnos y saber con certeza que transformaciones debemos Hacer para Ser los guías y formadores que necesitan nuestros hijos.

El Amor Sentimental, es un Amor de transición entre lo netamente Biológico y Emocional a un Amor Actitudinal y Psicológico. Si logramos ver que hay después de nuestros propios intereses, podremos ver al otro, tener en cuenta las necesidades del otro. Si esto ocurre el Amor evolucionará a su etapa Actitudinal.

AMOR ACTITUDINALEl Amor como Actitud es un Amor Psicológico. Es un Amor que  trabaja, se esfuerza, cuenta con Voluntad  e invierte energía psicológica para permitirse Aprehender a Amar y dejarse Amar.

Es un Amor capaz de pensar en sí mismo y en el otro. Es un Amor que se conoce a sí mismo y se ocupa de conocer al otro. Es un Amor que se valora así mismo y valora al otro. Es un Amor que se cuida a sí mismo y cuida al otro. Es un Amor que se evalúa a sí mismo y evalúa al otro. Es un Amor  que se comprehende a sí mismo y comprehende al otro.

El Amor Actitudinal es un Amor  Empático y Asertivo. Es un Amor capaz de sentir el sentir delAMOR ACTITUDINAL2 otro y por ende, incapaz de hacerle daño al otro. Es un Amor que se sabe comunicar con el otro y por ende, sabe encontrar la idea adecuada, la palabra adecuada y el momento adecuado para comunicarle su sentir al otro.

Es un Amor donde mi Yo tiene un . Es un Amor donde siempre estamos y contamos Tú y Yo. Es un Amor donde Tú y Yo construimos un Nosotros. Es un Amor donde Tú y Yo creamos una Unidad en Común, que nos permita satisfacer nuestra necesidad de Comunidad.[2]

El Amor como Actitud es un Amor que sabe dar y recibir. Es un Amor generoso a la hora de satisfacer recíprocamente las necesidades de Atención y Compañía Permanente. Es un Amor sosegado, confiado, seguro, fiel, leal, comprometido.

Ahora bien, en este punto es necesario tener en cuenta que en no pocas ocasiones, se carece o se tiene poca pericia en lo que respecta al desarrollo de  Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal y la Valoración Interpersonal. Estas Habilidades nos permiten leer la intención del otro, saber cuál es su grado de Evolución Afectiva, evaluar al otro objetivamente a partir de hechos, para saber que tan probable es que nos pueda hacer daño, en suma, para saber qué tan egoísta es.

PARASITISMO HUMANOAl fallar nuestra  Lectura Afectiva del otro, hacemos elecciones erradas y corremos el peligroso riesgo de involucrarnos con un Parásito Afectivo. Lo que ocurre en este tipo de vínculo es que alguno de los miembros se dedica a dar y el otro a parasitar.

Pero bueno, cuando el encuentro es afortunado, la elección acertada y se logra con mucho trabajo conjunto hacer que el Amor evolucione a su etapa Actitudinal, es decir, que pase de ser Biológico a ser Psicológico; o mejor dicho, de ser instintivo y egoísta, a ser Empático y Asertivo. Cuando esto ocurre, el Amor estará lo suficientemente evolucionado para iniciar su camino hacia una siguiente evolución: el Amor como Valor.

El Amor en su estado Valorativo es un Amor Sociocultural. Es un Amor en el que participan unAMOR VALORATIVO MANOS APOYO , un Yo, un Nosotros y unos entornos socioculturales, esto es, una Familia, una Comunidad, una Sociedad, una Cultura. Es un Amor caracterizado por su capacidad para Comprometerse y Cooperar. Es un Amor que cuenta con motivación intrínseca para Construir, para trabajar en equipo. Es un Amor Creador.

TRIBU FAMILIAR

El Amor como Valor es un Amor capaz de Crear la mayor Obra Vital que un ser humano puede concebir: una sana y funcional Familia o mejor aún, una sana y funcional Tribu Familiar. Es un Amor encausado con la vida y sus vínculos. Es un Amor genuinamente interesado por su entorno familiar, comunitario y social, cultural. Es un Amor Coherente que trabaja con dedicación y asiduidad, para aportarle al mejoramiento, al avance, a la evolución de sus entornos.

El Amor Valorativo es un Amor despojado de egoísmos. Es un Amor fusionado, sólido, garantizado. Es un Amor que se dedica a Hacer para Ser. Es un Amor equilibrado, responsable, solidario. Es un Amor listo y dispuesto para evolucionar a la cúspide; al Amor como Principio.

El Amor como Principio es un  Amor Trascendental. Es un Amor que trasciende el , el Yo, el Nosotros, la Familia, la Comunidad, la Sociedad, la Cultura y se interesa por la Humanidad.

El Amor como Principio es un  Amor cuyas creencias y prácticas favorecen el Bien-Estar y laAMOR COMO PRINCIPIO PERSONAS PAZ Evolución de la Humanidad. Es un Amor que está por encima del “bien” y del “mal.” Es un Amor diáfano, justo, equitativo. Es un Amor correcto sin importar las circunstancias a las que se enfrente. Es un Amor cargado de Significado. Es un Amor pletórico de Sentido.

En conclusión, el Amor se puede experimentar como Emoción, como Sentimiento, como Actitud, como Valor, como Principio.

El Amor Emocional es Biológico; instintivo, egoísta.

El Amor Sentimental piensa en sí mismo y posibilita la transición del Amor  Emocional al Amor Actitudinal.

El Amor Actitudinal es Psicológico; trabaja para ser Empático y Asertivo.

El Amor Valorativo es Sociocultural; trabaja para contribuir con la transformación y el avance de sus entornos.

El Amor como Principio es Trascendental; trabaja para contribuir con el avance de la humanidad.

Si el Amor no cuenta con Habilidades Afectivas  que le permitan evolucionar mediante prácticas como: conocerse a sí mismo, conocer al otro, valorarse a sí mismo, valorar al otro, interactuar consigo mismo adecuadamente, interactuar con el otro adecuadamente, administrarse y gobernarse a sí mismo para dominar el instinto egoísta. Así como, conocer, valorar e interactuar adecuadamente con los diferentes grupos sociales…

Si lo anterior no ocurre, sencillamente el preciado Amor no evolucionará, y si el Amor no evoluciona estará condenado a extinguirse.

Y ahora,  ¿Qué piensas? ¿Por qué se acaba el Amor?  ¿Te parece convincente esta respuesta?


[1] Helen Fisher “Por qué amamos” Naturaleza y bioquímica del amor romántico.

[2] Aunque tener un Sentido de Comunidad es una Necesidad Afectiva de orden biológico, ésta sólo se satisface si el Amor logra evolucionar a su etapa Actitudinal.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA VIVIR UNA VIDA CON PLENO SENTIDO?

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NECESIDADES AFECTIVAS 2 

Los seres humanos asistimos al encuentro con la vida pletóricos de todo tipo de necesidades. Muchas de ellas artificiales y creadas por la cultura en la que crecemos para calmar la ansiedad por el status. Otras en cambio resultan cruciales para la supervivencia como el alimento, el techo, el abrigo. Y otras resultan determinantes, fundamentales para llevar una Vida con Pleno Sentido, como lo son las Necesidades Afectivas de Comunidad, Estructura y Significado.

La satisfacción adecuada de nuestras Necesidades Afectivas (Comunidad, Estructura, Significado)  nos permite protegernos contra tres crueles y silenciosos virus afectivos que irrumpen cada vez con más fuerza en nuestro Mundo Afectivo;  la Soledad, la Depresión y el Suicidio.

Esta es la primera de doce enseñanzas que  estamos desarrollando en el marco de la Escuela Taller de Formación Afectiva, que abrió nuestra Comunidad Formativa El Taller. Dada su relevancia, ahora queremos compartirlas contigo por este medio de forma básica y breve. Continúa adelante con la lectura y descubre qué necesitamos los seres humanos para que nuestra vida tenga Pleno Sentido. ¡Buen provecho!

¿PARA QUÉ NOS  SIRVE  TENER UN GENUINO SENTIDO DE COMUNIDAD? 

Contar con un auténtico Sentido de Comunidad nos permite obtener por lo menos  cuatro determinantes beneficios para nuestra vida:

  1. Sentirnos más Seguros
  2. Llevar una Vida de Compromiso
  3. Incrementar nuestros Recursos
  4. Combatir la Soledad

La Seguridad que proporciona la Vida en Comunidad nos permite sentirnos acompañados, apoyados, protegidos, aceptados. Vivir en Comunidad Se constituye en la mejor forma de protegernos contra los despiadados depredadores, que buscan la vulnerabilidad del solitario para explotar, parasitar y aniquilar. Asimismo, de la confianza y seguridad que experimentemos en el entorno grupal del que hacemos parte, dependerá en gran medida la confianza y seguridad que lleguemos a tener en nosotros mismos. Y es esta seguridad en nosotros mismos, la que nos dispone para asumir la responsabilidad de llevar una Vida de Compromiso.

El Compromiso para Construir y mantener una Vida Creadora, es un deber que logramos cumplir gracias a la Vida en Comunidad. La influencia que ejerce sobre nuestro comportamiento el grupo, nos obliga a ser coherentes, a comprometernos con nosotros mismos para practicar hábitos que favorezcan el desarrollo de las Habilidades Afectivas, necesarias para tener un satisfactorio desempeño en la interacción con cada uno de nuestros vínculos (pareja, trabajo, crianza, familia, amigos, grupos, sociedad, naturaleza, si mismo) y así,  construir nuestra Autonomía Afectiva, Intelectual y Material. Apoyarnos en la Comunidad para llevar una vida Constructiva y Creativa se convierte a su vez, en la mejor estrategia para incrementar nuestros Recursos Vitales.

Tenemos más posibilidades de incrementar nuestros Recursos Vitales, cuando contamos con el apoyo de la Comunidad. Al estar en grupo conocemos personas con afinidad a nuestras creencias, afectos y prácticas,  lo que posibilita  la construcción de nuevos vínculos y experiencias nutritivas (Recursos Afectivos). La interacción permanente con estos vínculos siempre será fuente de nuevos y relevantes conocimientos (Recursos Intelectuales). La profundización  de estos vínculos y las prácticas cooperativas, permiten que se generen ideas y proyectos compartidos, fuente de ingresos económicos (Recursos Materiales). De igual forma, la posibilidad de incrementar nuestros Recursos Vitales gracias a contar con un Sentido de Comunidad, se convierte también en la mejor forma de combatir la Soledad.

La Soledad es un estado en el que nadie quisiera estar voluntariamente. Debido a nuestra naturaleza social necesitamos de la compañía de los demás, de la interacción con los demás para compartir nuestra realidad. Cuando nos hallamos en medio de la Soledad no buscada, la angustia y el desasosiego se apoderan de nuestro sentir. Cuando no logramos satisfacer el deseo natural de mantenernos vinculados afectivamente, caemos fácilmente en la desesperación, en la desolación; por esto, contar con un genuino Sentido de Comunidad se convierte en el mejor antídoto contra la Soledad.

¿PARA QUÉ NOS SIRVE  TENER UNA CLARA ESTRUCTURA DE VIDA? 

Contar con una clara  Estructura de Vida nos permite obtener por lo menos  cuatro primordiales beneficios para nuestro diario vivir:

  1. Claridad sobre Qué Hacer.
  2. Claridad sobre Por Qué Hacer algo determinado.
  3. Claridad sobre Cómo Hacer algo determinado.
  4. Evitar la Depresión

Tener claridad acerca de Qué Hacer  para interactuar satisfactoriamente con cada uno de nuestros vínculos (pareja, trabajo, crianza, familia, amigos, grupos, sociedad, naturaleza, si mismo) nos permite salir de la Desorientación Existencial, en la que con frecuencia caemos cuando no tenemos certeza acerca del rumbo que debemos darle a nuestra vida. Un genuino Sentido de Comunidad nos ayuda a Orientar nuestra existencia, mediante una Estructura que nos indica Qué Hacer en cada uno de nuestros roles.

Una vez tenemos claridad acerca de lo que tenemos que hacer, es necesario conocer  el Por qué. Una sólida Estructura nos deja ver claramente el Por Qué debemos hacerlo, esto es, saber con certeza las razones por las cuales un modo de actuar determinado nos va a beneficiar a nosotros y a nuestro entorno. Así surge la motivación intrínseca y la Voluntad necesaria para querer hacer.  Lo que resta es saber  Cómo Hacerlo.

Muchas veces creemos saber Qué tenemos que hacer y Por Qué, sin embargo, nos abstenemos de llevarlo a la práctica porque sencillamente no sabemos Cómo Hacerlo y esto limita nuestro accionar. Para esto sirve la Estructura que nos brinda la Comunidad; para mostrarnos cómo podemos desarrollar los hábitos y las habilidades necesarias que nos permiten salir victoriosos en el juego de la vida. La Comunidad nos enseña Cómo Hacer lo que debemos hacer y ejerce presión sana para que logremos llevar la enseñanza a la práctica. En otras palabras, la Comunidad nos ayuda a Ser.  Esto a su vez, se constituye en una sana forma de evitar la temible Depresión.

El indeseable estado de Depresión que suele surgir cuando nos sentimos impotentes, desesperanzados, preocupados, ansiosos, desorientados  frente a las circunstancias que estamos viviendo; se puede contrarrestar perfectamente cuando contamos con una clara Estructura que nos oriente. Si tenemos claro  Qué Hacer ante una situación determinada, si tenemos clara las razones por las cuales debemos hacerlo, es decir un Por Qué y si tenemos claro Cómo podemos llevarlo a la práctica; necesariamente nuestra existencia se mantiene orientada, podemos vislumbrar claramente el camino a recorrer y esto nos llena de regocijo  y sosiego. Luego entonces, una clara y sólida Estructura se convierte en el mejor antídoto contra la Depresión.

¿PARA QUÉ NOS SIRVE TENER UN SIGNIFICADO DE VIDA?

Tener claro el Significado de nuestra existencia nos permite obtener por lo menos cuatro trascendentales beneficios:

  1. Encontrar el Propósito de nuestra vida
  2. Procurarnos un Aporte Personal
  3. Permitirnos hacer un Aporte Social
  4. Prevenir el Suicidio

Encontrar el Propósito de nuestra vida depende en gran medida de haber logrado comprehender qué significa la vida, qué significa nuestra vida, qué significa vivir, qué significa vivir con Bien-Estar y cómo podemos hacerlo. Una Estructurada Vida en Comunidad nos ayuda a encontrar el Significado real de nuestra vida. Si nuestra vida deja de ser una incógnita desprovista de significado, tenemos la posibilidad de  tomar el control para identificar y elegir el Propósito de nuestra particular existencia. Es decir, conocer el Significado nos permite vivir en pro de un Propósito. Y vivir en pro de un Propósito Vital  nos permite automotivarnos para mejorar el desempeño en  nuestros roles, empezando por los principales de la adultez (pareja, crianza, trabajo). Este es el primer paso para aportarnos a nosotros mismos Bien-Estar, y así, procurarnos un  Aporte Personal.

Nos procuramos un Aporte Personal al mantener encausada nuestra existencia hacia la construcción de vínculos que sean fuente de gratificación y Bien-Estar. Por ejemplo: lograr construir y mantener un saludable vínculo de pareja;  practicar una Crianza Formativa que nos permita construir un satisfactorio vínculo con nuestros hijos; conocernos lo suficiente para tener claro qué nos apasiona, qué es lo que mejor hacemos, identificar nuestro Talento y encontrar la forma de trabajar a partir de nuestro Talento; aprender a elegir acertadamente de quien rodearnos, con quien construir vínculos de amistad; vincularnos a grupos que contribuyan con la construcción de nuestra Autonomía, que alimenten nuestra mente con afectos, creencias y prácticas constructivas, creadoras; mantener una relación satisfactoria con nosotros mismos. Este tipo de Aporte Personal nos beneficia a nosotros y a nuestro entorno, permitiéndonos hacer un Aporte Social.

El Aporte Personal que hacemos al esforzarnos por construir sanos y sólidos vínculos, se convierte a su vez, en el mejor   Aporte Social  que podemos hacer.  De esta forma contribuimos con el Desarrollo Afectivo de nuestra sociedad; construyendo una sana y fructífera relación de pareja, trabajando a partir de nuestro talento, formando hijos  cooperadores, altruistas, con criterio, hábiles para amar y trabajar, talentosos que con su saber y hacer contribuyan con el avance social. Si construimos familias sanas, tendremos una sociedad más apta para vivir y convivir. Bien podría ser esta la forma idónea de hacerle frente a uno de los tantos flagelos que amenazan nuestra tranquilidad el Suicidio.

De la habilidad que logremos desarrollar  para vincularnos afectivamente;  para construir vínculos que sean fuente de satisfacción y Bien-estar, depende el grado de Fortaleza Afectiva que tengamos para sortear los desafíos del diario vivir. Son estos vínculos los que nos acompañan y apoyan para evitar que nuestros afectos y pensamientos se intoxiquen con ideas o acciones autodestructivas, tales como el Suicidio.

En síntesis la Comunidad, la Estructura y el Significado nos proporcionan Pleno Sentido de Vida. Y una Vida con Pleno Sentido no sufre de Soledad porque a aprehendido a construir vínculos que le aportan apoyo y compañía permanente; una Vida con Pleno Sentido no sufre de Depresión  porque cuenta con una clara Estructura que le permite saber Qué Hacer, Por qué Hacer algo determinado y Cómo Hacerlo; una Vida con Pleno Sentido no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo porque su vida tiene mucho Significado, porque conoce claramente el Propósito de su existencia, porque su vida es una vida que permite aportar al mejoramiento de si mismo y de su entorno.

Sinceramente esperamos que el contenido aquí compartido te haya sido útil, te haya permitido encontrar respuestas, preguntas, caminos, ideas o algo que le aporte a tu existencia, pues este es nuestro propósito.

Ahora bien, si deseas profundizar, aprehender más sobre este y otros temas relevantes de tu Mundo Afectivo, te contamos que tenemos un espacio dedicado especialmente para esto. Es un espacio para compartir, aprehender y entretenernos mientras nos formamos. Esto lo hacemos porque somos conscientes que estas enseñanzas en el papel suenan y se ven muy bien, no obstante, el desafío está en contar con la Voluntad para llevarlas a la Práctica, sólo así experimentaremos una verdadera transformación personal, familiar, comunitaria y social.

Como ya lo vimos antes, necesitamos de la Comunidad para llevar la enseñanza a la Práctica y este es uno de los propósitos del espacio que denominamos <<ENCUENTROS AFECTIVOS>>. Son todos los sábados a las 2:00 de la tarde  en la Biblioteca Virgilio Barco. Durante dos horas viajaremos al Mundo Afectivo y enriqueceremos nuestra vida con vínculos, conocimiento, y prácticas constructivas. ¡Allí nos vemos! será un verdadero gusto poderte conocer personalmente y compartir contigo. Hasta pronto.

YO PERDONÉ Y SUPERÉ LA INFIDELIDAD DE MI PAREJA

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La infidelidad conyugal se encuentra presente en todas las culturas humanas y en muchas otras especies animales. El animal humano es infiel por naturaleza. Es conveniente reconocer y comprehender el funcionamiento de nuestra naturaleza salvaje, egoísta; solo así podremos vislumbrar y formar lo genuinamente humano, benevolente, altruista.

Vivimos en una cultura donde la infidelidad es la regla. Nuestra cultura refuerza lo que la egoísta naturaleza infiel nos dicta. Somos animalitos salvajes que al ser guiados por el instinto terminamos dañando todo lo que se atraviese en nuestro camino. Se supone que la cultura, el entorno en el que crecemos tiene la responsabilidad de humanizarnos; de  propiciar el desarrollo de Habilidades Afectivas como el Autogobierno y la Empatía. El Autogobierno posibilita que  lleguemos a tener dominio sobre una de nuestras emociones más básicas e imperantes, el placer. La Empatía nos permite aprender a pensar en el otro antes de actuar, sentir el dolor, el daño que le causaríamos a nuestra pareja al serle infiel. Esto es lo que finalmente nos inhibe de ser infieles. Palabras más, palabras menos, la fidelidad se enseña y se aprende.

Yo viví  la infidelidad en carne propia. Cuando mi actual relación de pareja estaba en sus inicios, la infidelidad irrumpió en mi relación sin clemencia, sin piedad. Ahora lo puedo recordar sin rabia y sin dolor, porque logré perdonarme a mi misma y perdonar a mi pareja.

Sobreponerme a la infidelidad no fue una tarea para nada fácil, pero afortunadamente lo logré. Lo logré porque no me permití olvidarme de mí misma, por ir detrás del dolor  que me había causado mi pareja. Lo logré porque decidí sacar fuerzas desde lo más profundo de mi ser, para ponerle la cara al dolor  y hacerle saber que no podría conmigo. Lo logré porque enfoqué mi atención en identificar la enseñanza, la lección que la Vida quería darme. Lo logré porque luego de mucho darle vueltas a la situación, identifique con claridad que detrás de esa dificultad había una gran oportunidad de aprendizaje. Lo logré porque me permití conocerme mejor; saber de qué estaba hecha, qué quería, qué no quería, qué podía, para dónde iba y cómo llegaría. Lo logré porque acordé valorarme mejor; evaluar mis emociones, sentimientos y actitudes, evaluar mis creencias con respecto a la pareja, evaluar mis prácticas. Cuidarme más, apreciarme más.

En conclusión, lo logré porque gracias a que me permití acercarme aun más a mí misma, me perdoné por haber permitido que otra persona me causara un profundo Mal-Estar Afectivo.

Perdonar; definitivamente perdonar es lo que nos deja sintiéndonos mucho mejor, es lo que nos permite recuperar la tranquilidad perdida. Perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a nuestra pareja. Aunque -valga la salvedad- si bien es cierto estamos obligados a perdonar para recobrar el equilibrio, no estamos obligados a continuar en la relación y menos, cuando nuestra infiel pareja no deja ver una clara voluntad e intención de repararnos con hechos concretos, que contribuyan con nuestra tranquilidad.

Yo perdoné la infidelidad porque mi pareja realmente se esmeró en llevar a la práctica acciones concretas, que contribuyeron con mi tranquilidad. En vista que él manifestaba una férrea voluntad por repararme y arrepentimiento, -a mi criterio genuino- lo que hice fue apelar a mi sentido de justicia y a mi más profundo sentir para hacerle saber con firmeza cómo me podía reparar. Con criterio y consistencia puse sobre la mesa las nuevas reglas del juego. Él se dedicó a esforzarse cada día por cumplir una a una mis peticiones, aunque no fue nada fácil, tanto él como yo nos mantuvimos pacientes, porque comprendíamos que se requería tiempo para ir haciendo grandes consignaciones al banco de confianza que había quedado en déficit.

Acordamos que la confianza no se podía exigir, que era necesario construirla momento a momento, día a día. Y aunque por momentos él pretendía resistirse a ciertas reglas, mi firmeza y su voluntad lo volvían a encausar y lo obligaban a actuar coherentemente. Yo simplemente me pregunté a mí misma qué necesitaba para estar tranquila y me convencí de por qué, ciertas peticiones que le había hecho libres de caprichos o arbitrariedades, debían ser innegociables.

Sabia que debía mantenerme firme, de cualquier forma iba a ganar, si él demostraba con hechos concretos su intención de construir, sería el inicio de una relación más tranquila y productiva para los dos. Y si se negaba a dar, a reconocer, a reparar, a transformar de forma autentica esa dolorosa realidad; pues me liberaría de un nocivo vínculo y podría seguir avanzando por la vida sin culpa, sin cargas. Lo único que realmente temía perder era la buena relación que tenía conmigo misma. Temía perderme a mi misma, por eso sabía que debía ser coherente.

En términos generales yo perdoné la infidelidad  porque primero me perdoné a mi misma. Y segundo, porque mi pareja se dedicó a repararme conscientemente, con hechos concretos me demostró que estaba dispuesto a aprender a valorar, cuidar y apreciar lo que tenía conmigo.

Pero esto no fue suficiente, los dos estábamos plenamente conscientes de la egoísta naturaleza humana; recuerdo que por aquel entonces nos adentramos en la obra de un riguroso divulgador científico que ha estado presente desde que nos conocimos, Antonio Vélez, quien en su libro Homo Sapiens afirma lo siguiente:

“La tendencia natural de los humanos va dirigida a buscar novedad y variedad, movidos  por la inevitable pérdida  de interés sexual hacia la pareja ya conocida (…) Mirada desde el punto de vista evolutivo, la conducta poligámica amplía apreciablemente la variedad genética de los descendientes. Es una manera eficiente y placentera de potenciar el efecto de variabilidad inducido por la reproducción sexual, aunque no exenta de riesgos y costos. La tendencia a  la promiscuidad sexual, que tantos líos sociales acarrea, puede tener su asiento en viejos y resistentes genes heredados desde tiempos muy antiguos, cuando todavía era muy importante para el individuo tener muchos y variados descendientes. Ya no cumplen esa función pero siguen ahí.”

A todo esto le sumamos la inequidad de esta vibrante cultura, la cual nos lleva a tener creencias y prácticas que con frecuencia dejan en desventaja a la mujer.  Por ejemplo, estamos muy cercanos  de la postura frente a la infidelidad que existía en la cultura griega: “La infidelidad de la esposa, trae la desgracia al marido que se convierte en un  keratas,  el peor insulto que un griego puede recibir, un vergonzoso epíteto con connotaciones de debilidad e insuficiencia. Aunque es socialmente aceptable que una esposa tolere a un marido infiel, no lo es que un hombre tolere a una esposa infiel, y si lo hace, se le ridiculiza por  comportamiento poco viril.”[1]

Como diría Antonio Vélez, “en estos asuntos entra en acción el infaltable egoísmo humano, y de la mezcla surge una paradoja de la conducta, y ante todo, una injusticia: poligamia para mí; monogamia estricta para la pareja. Desde la perspectiva evolutiva se explica la injusticia, pues la justicia no ha sido nunca criterio de selección, y si lo ha sido la injusticia. (…) El impulso general es a ser polígamos de pensamiento, de intención, de deseo, aunque en más de una ocasión la poligamia factual no se lleve a cabo.”

Quienes hemos sido victimas de la despiadada infidelidad sabemos que el dolor que se siente es voraz y profundo. Ser victima de infidelidad nos deja  a todos por igual, sin distinción de sexo, sintiéndonos profundamente lastimados. Un eminente investigador del emparejamiento humano llamado David Buss comenta que “es doloroso ser la esposa de un hombre cuyos deseos de variedad sexual le conducen a la infidelidad. Y es igualmente doloroso ser el marido de una mujer cuyo deseo de proximidad emocional la conduce a buscar intimidad con otro hombre.”

Por todo  lo anterior, y actuando en concordancia con las investigaciones que ya veníamos haciendo sobre nuestro Mundo Afectivo, decidimos que era determinante para nuestra relación que nos dedicáramos de una vez por todas a Trabajar Juntos en la generación de recursos. Teníamos claro que una de las principales necesidades que debemos satisfacer en nuestra pareja es la de Atención, y que esa Atención esta representada en el Compartirse la mayor parte del tiempo para que sea posible un Conocimiento del otro cada vez mejor, y en esa medida una Interacción con el otro cada vez más efectiva, para que al final se obtenga como resultado un Aprecio mutuo cada vez más fuerte.

Entonces lo que hicimos fue fusionar nuestras pasiones, aptitudes, experiencias, talentos, sueños, afectos, creencias y dirigirnos en la misma dirección, ir detrás de los mismos sueños, de las mismas metas, de los mismos objetivos. Pasamos mucho tiempo juntos planeando, ejecutando y teniendo pequeñas victorias compartidas que  se han convertido en pegamento para nuestra relación. Realmente esto permite que se incremente el deseo de continuar construyendo juntos cada día.

Por otro lado, de esta forma también le ayudamos a nuestros organismos para que produzcan  de forma natural  la hormona de la confianza y del apego seguro: la oxitocina. La misma que producimos en gran cantidad las mujeres cuando tenemos un hijo.  Trabajar Juntos en la consecución de recursos definitivamente fue fundamental para nuestra relación. A propósito, existen estudios científicos que demuestran como los principales índices de infidelidad se presentan con compañeros de trabajo. Si trabajamos en la generación de recursos de la mano de nuestra pareja, reducimos considerablemente este riesgo.

Adicional a esto también Trabajamos Juntos en la Crianza de nuestros hijos y en la Construcción permanente de nuestra relación.

De esta forma NOS dedicamos a combatir nuestra egoísta naturaleza infiel.  Por esto y sólo por todo esto… Yo perdoné y superé la infidelidad de mi pareja.

¿Qué opinas?


[1] La evolución del deseo. Estrategias del emparejamiento humano. David Buss. Pag.206

PERDONARTE A TI MISMO(A): EL PRIMER PASO CUANDO QUIERES PERDONAR A TU PAREJA

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Es bastante recurrente que las relaciones de pareja repentinamente se hallen contaminadas por torrentes de Afectos Negativos. En múltiples situaciones, éstos surgen producto de la desavenencia ocasionada cuando alguno de los miembros con o sin intención, le causa algún daño al otro. Esto a su vez, lleva a la contra-parte afectada a experimentar una serie de afectos nocivos como dolor, sufrimiento, angustia, desconfianza, ira y otros, que de no prestarles atención adecuada y a  tiempo, terminan convirtiéndose en resentimiento, rencor, furia y hasta venganza.

Lidiar con este tipo de afectos negativos no es una tarea fácil, si les permitimos habitar nuestro Sistema Afectivo por un espacio prolongado de tiempo, sencillamente se adueñaran de nuestro sentir, pensar y actuar. Razón por la que resulta de crucial importancia identificar con exactitud lo que estamos sintiendo, aceptar y enfrentar los Afectos Negativos para después conscientemente dejarlos volar fuera de nosotros.

Durante los siete años que llevo navegando mar adentro en mi relación de pareja, he tenido que enfrentar fuertes tormentas que por momentos han amenazado con hacer naufragar la relación. Sin embargo, lo que me ha permitido continuar adelante ha sido el haber adoptado una postura activa y constructiva frente a esas emociones y sentimientos de  Mal-Estar.

En primer lugar me he permitido enfrentar cara a cara a mi ego herido. El ego es el primero en protestar por un agravio recibido. Enfrentar el ego resulta demasiado relevante en tanto que, es nuestro ego herido el que sangra, el que sufre, el que se sume en el dolor, el que tiene la necesidad de ofenderse profundamente y busca salidas desesperadas y egoístas para aliviarse. Si nos dejamos guiar por el petulante ego herido, no lograremos sobreponernos  a la situación para observarla y reflexionarla desde afuera con dignidad, tranquilidad, sensatez y cordura.

Si mantenemos centrada la atención en el daño causado por nuestra pareja, no seremos capaces de reconocer con tranquilidad y libres de culpa, que por acción u omisión somos corresponsables del Mal-Estar Afectivo que estamos experimentando. Por el contrario, si conseguimos poner nuestro ego a raya, si lo reducimos a su mínima expresión, seremos capaces de volcar nuestra atención hacia nosotros mismos. Este es un avance importante en la elaboración y construcción de un proceso para perdonarnos a nosotros mismos.

Perdonarnos a nosotros mismos es un proceso que exige profusa paciencia e inquebrantable voluntad.  Paciencia para soportar por algún tiempo el Mal-Estar propio de sentir y pensar que a nuestra pareja no le fue posible Valorarnos, Cuidarnos y Apreciarnos lo suficiente. Voluntad para llevar a cabo diariamente y a cada momento practicas que nos permitan enfocar nuestra atención en nosotros mismos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que hacemos y podemos llegar a hacer y ser con todas nuestras habilidades y potencial. Esta es la mejor forma de evitar que los afectos negativos nos inunden, porque si lo permitimos, éstos nos arrebatarán nuestra preciada e invaluable tranquilidad.

Pensar en nosotros mismos  nos permite tener una mejor Autovaloración. Es decir nos permite evaluarnos mejor, tomar conciencia de todo lo que queremos y no queremos, de todo lo que sabemos y no sabemos, de todo lo que podemos y no podemos, de todo lo que creemos, de todo lo que soñamos y la forma en que podemos materializar esos sueños. Una justa y en lo posible objetiva valoración de nosotros mismos nos permitirá sentir aprecio y estima por nosotros mismos. De esta forma estaremos contribuyendo considerablemente con el cuidado de nuestra valiosa Salud Afectiva.

Sin darnos cuenta, nuestros afectos negativos poco a poco empezarán a transformarsen en Afectos Saludables. Al margen del daño que otro nos pueda causar, tenemos la responsabilidad de transformar esa realidad en una oportunidad para conocernos y valorarnos más y mejor. Tenemos la responsabilidad de cuidarnos y esto implica enfocar nuestra atención en nosotros mismos, en lo mucho que valemos. Es conveniente apelar al Sentido de Autocuidado  para que la rabia, la frustración, la angustia, el resentimiento y todas las emociones y sentimientos negativos que podamos experimentar, se vayan disipando producto de no permitir que la causa de esos afectos nocivos anide en nuestros pensamientos.

Este es un paso importante, si lo practicamos conscientemente con toda seguridad, nos dejará sintiéndonos mucho mejor con nosotros mismos. Lo puedo afirmar categóricamente, por experiencia propia sé que  ¡¡¡funciona!!!

Ahora es necesario tener en cuenta un segundo elemento, o mejor dicho un segundo actor, nuestra pareja. En este caso hay que apelar a la Valoración Interpersonal. Evaluar con justicia y sin apuros el comportamiento de nuestra pareja; lo que han sido sus hechos, su historia, su aporte a la relación, las causas que le llevaron a tener un comportamiento egoísta que nos lastimó, la razón por la que actuó sin pensar en el daño que sus acciones podían ocasionar, los afectos  y creencias que suelen motivar sus actitudes. En síntesis, es necesario que hagamos una concienzuda y lo más objetiva posible,  Lectura Afectiva de nuestra pareja.

Lo que viene después es valentía, carácter, criterio y firmeza para tomar decisiones. Si luego de una concienzuda Lectura Afectiva de nuestra pareja, (sin permitirnos caer en el Autoengaño, sin ver lo que queremos ver, sólo viendo lo que han sido y son los hechos, la realidad) llegamos a la conclusión que lo más sensato es no continuar con la relación… Pues de todas formas estaremos haciendo lo correcto en tanto que seremos capaces de sacarle provecho al  aprendizaje de esa vivencia. Si nuestros afectos están en paz y tranquilos, no estaremos sufriendo por algo que ya esta fuera de nuestro control, y en esa medida seremos capaces de perdonar,  aunque perdonar no siempre implique tener un vínculo con quien nos causó algún daño. Es posible perdonar y tomar distancia cuando las circunstancias así lo ameritan.

Pero si la conclusión a la que llegamos luego de esa concienzuda Lectura Afectiva de nuestra pareja, es que definitivamente vale la pena continuar apostándole a la relación porque los hechos demuestran que aunque en un momento determinado, nuestra pareja actuó sin pensar en el daño que podía ocasionar; tiene voluntad para repararnos y sus actuaciones no han tenido una mala intención de fondo…. Lo que nos queda es asumir una Actitud Formativa y constructiva. Mantener nuestros afectos en paz y tranquilos, evitar  juzgar, comunicar con firmeza y asertividad cual es nuestra postura y como esperamos ser reparados. Estar receptivos y atentos a los actos de reparación que a cada momento debe llevar a la práctica nuestra pareja; como muestra de su voluntad para continuar construyendo la relación y como muestra que es consciente y reconoce el  daño que causó.

En últimas, con todo esto nosotros mismos seremos los más beneficiados. Aunque nuestra relación de pareja continúe o no, seremos capaces de perdonar y el perdonar nos permite ir por la vida ligeros de cargas, libres de culpa, con la consciencia despierta y tranquila. Perdonar nos permite mantener una óptima relación con nosotros mismos. Tener una óptima y satisfactoria relación con nosotros mismos, es lo que nos da la Fortaleza Afectiva necesaria para continuar avanzando con dignidad y decisión; para convertir las dificultades en aprendizajes y oportunidades, para empezar de nuevo una y otra vez, para aprovechar al máximo y con denodado entusiasmo este corto viaje por la fascinante existencia humana.

LAS NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo”

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material. Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca.

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

 

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LAS NECESIDADES PSICOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Brindarle Atención Activa a nuestros hijos y suministrarles una sólida y clara Estructura, se constituye en la clave que nos permite orientar sus vidas”

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarles Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo conscientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado cuando sintamos el orgullo de ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos, así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarles Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[1] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo Emociones, Sentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas[2] (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales comoel Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desea participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de habilidades lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea posible Explorar, Identificar y Desarrollar su Talento. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento[3]. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios disfrutan más y se desenvuelven con más facilidad. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Satisfacer la necesidad que tienen nuestros hijos de Atención y suministrarles una sólida y clara Estructura se constituye en la clave que proporciona Sentido a sus vidas. Por lo tanto, al tener satisfechas estas necesidades contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva, que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión y diferentes malestares existenciales.

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Las Necesidades Biológicas de nuestros hijos.

Las Necesidades Socioantropológicas de nuestros hijos.

El Oficio de la Crianza.

Por qué y cómo Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos.

 


[1] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[2] Ibid.

[3] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.

LAS NECESIDADES BIOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros, para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad”

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[1] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas del grupo) que contribuyen con la facilidad para ser aceptados, reconocidos en los grupos donde desean participar  y con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

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[1] La Psicología Afectiva denomina a  estas habilidades competencias afectivas.

POR QUÉ Y CÓMO CREAR CONEXIÓN AFECTIVA CON NUESTROS HIJOS

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POR QUÉ Y CÓMO CREAR CONEXIÓN AFECTIVA CON NUESTROS HIJOS

 

“Si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, atendamos a las necesidades de esa persona tan a menudo como nos sea posible” José Antonio Marina. 

 

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

 

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

 

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[1] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

 

1. Necesidades Biológicas

  • Básicas: -Alimento  -Vivienda  -Vestido

  • Complejas: -Sentido de Comunidad

3. Necesidades Psicológicas

  • Básicas: -Atención

  • Complejas: -Estructura Afectiva, Cognitiva, Expresiva

 4. Necesidades Socioantropológicas

  • Básicas: -Reconocimiento Social

  • Complejas: -Significado Vital

Suplir estas necesidades  nos da como resultado una sólida Conexión Afectiva con nuestros hijos. Todas son de vital importancia, no obstante, la Necesidad Psicológica Básica de Atención que tienen nuestros hijos; tiene un especial poder cuando de Crear Conexión Afectiva se trata.

 

Prestarles Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo conscientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado cuando sintamos el orgullo de ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

 

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos, así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

 

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

 

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Necesidades Biológicas de nuestros hijos.

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos.

Necesidades Socioantropológicas de nuestros hijos.

El Oficio de la Crianza.


[1]Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.233

EL OFICIO DE LA CRIANZA

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 EL OFICIO DE LA CRIANZA

“Si queremos que el Oficio de la Crianza sea lo que debe ser: una fuente de satisfacción, orgullo y mucha felicidad… Es necesario aprehender el Oficio.” 

 

Existe un oficio que ha acompañado y acompañará por siempre la existencia del ser humano, el oficio por antonomasia más exigente, de mayor cuidado, el más complejo, definitivo, demandante, el que más sabiduría, conocimientos y práctica requiere, el que más dicha y satisfacción otorga cuando se desempeña de forma consciente, esmerada, dedicada. Oficio que no obstante su importancia, es tomado muchas veces a la ligera, prestándosele poca o ninguna atención; y por ende, termina convirtiéndose con frecuencia en fuente de desdicha y angustia permanente.

 

Este oficio tan determinante para la vida del ser humano no puede ser otro que el Oficio de la Crianza. El desempeño que tengamos en este oficio determina en gran medida nuestra felicidad o infelicidad. Razón de peso para trabajar decididamente en hacer bien la tarea desde el comienzo, en hacer la tarea a tiempo. Hoy más que en cualquier otra época este oficio demanda especial atención si tenemos en cuenta que “la cultura occidental ha cambiado los patrones de educación familiar. Hemos pasado de una estructura educativa basada en la autoridad, a otra más indulgente, que quiere estar basada en la amistad de padres a hijos, en el convencimiento y no en la orden, en ideas igualitarias aplicadas a la familia. Hay cierta alergia ante la norma (…). Todo el mundo piensa que habría que restaurar algún tipo de autoridad, pero para empezar no podemos siquiera utilizar esta palabra que suena a dictadura.”[1]

 

Mientras sigamos oscilando  en extremos autoritarios, permisivos -y lo que es peor- indiferentes; se mantendrán los comportamientos agresivos, desafiantes, pendencieros, retraídos, egoístas, tiranos, déspotas, asociales, antisociales que tanto perturban la vida familiar, comunal y social.

 

La  creciente tendencia de madres/padres que no saben qué hacer con sus hijos, se constituye en un poderoso argumento que da cuenta de la necesidad imperante en nuestra sociedad de <<Nuevos Modelos de Crianza.>>  Modelos que indiquen qué hacer con nuestros hijos, por qué  hacer algo determinado y cómo hacerlo.

 

Ahora bien, describir y presentar esta realidad no es que sea un gran  aporte, eso lo tenemos claro. Nuestro interés va mucho más allá, nuestra motivación es intrínseca, viene de nuestras más profundas convicciones. Por esta razón nos interesa proponer alternativas viables a los modelos de crianza imperantes en nuestra sociedad (crianza permisiva, crianza autoritaria, crianza indiferente), cuyas dinámicas de extremos no permiten disfrute autentico en el Oficio de la Crianza, sino que más bien hacen de la crianza un suplicio, un constante sufrimiento.

 

Para esto, nos hemos basado en nuestra Experiencia Vital como formadores de dos seres maravillosos (nuestros hijos Orianna y Dante). En nuestra Experiencia Conceptual, como constructores de una propuesta teórica a partir de la cual es posible comprehender e interpretar de forma precisa las diferentes variables y necesidades biológicas, psicológicas, socioantropológicas que intervienen en el Oficio de la Crianza y afectan el sentir, el pensar y el actuar del ser humano. Asimismo, nos basamos en nuestra Experiencia de Trabajo como Formadores Afectivos que promueven, enseñan y practican la Crianza Formativa.

 

De esto es precisamente de lo que queremos hablarte, de un Modelo de Crianza acorde a las  permanentes necesidades humanas, acorde a las actuales y futuras demandas socioculturales. De un modelo que permite encauzar el Oficio de la Crianza para que sea lo que debe ser:  una fuente de satisfacción, disfrute, orgullo y mucha, pero mucha felicidad. Queremos hablarte del  Modelo de Crianza que desarrollamos en el marco de la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER. Queremos hablarte del Modelo de Crianza Formativa.[2]

 

Sin más preámbulo, queremos compartirte el Propósito del MODELO DE CRIANZA FORMATIVA, es muy amplio, pero se puede sintetizar en tres palabras: CREAR CONEXIÓN AFECTIVA.

 

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[3] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

 

1.  Necesidades Biológicas

  • Básicas: -Alimento  -Vivienda  -Vestido
  • Complejas: -Sentido de Comunidad

 2. Necesidades Psicológicas

  • Básicas: -Atención
  • Complejas: -Estructura Afectiva, Cognitiva, Expresiva

 3. Necesidades Socioantropológicas

  • Básicas: -Reconocimiento Social
  • Complejas: -Significado Vital

El Oficio de la Crianza exige conocimiento acerca de las Necesidades Biopsicosocioantropológicas de nuestros hijos y gran destreza para satisfacerlas eficientemente. Al preocuparnos menos y ocuparnos más en satisfacer las necesidades de nuestros hijos, estaremos aportándoles a la construcción de una vida con pleno sentido, una vida de disfrute, satisfacción y gratificación.

 

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Por qué y cómo Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos.


[1] Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.251

[2] La noción de Crianza Formativa y las primeras bases de este modelo proceden de la Psicología Afectiva.

[3] Ibid.Marina José Antonio. Pag.233

CREAR CONEXIÓN AFECTIVA: EL PROPÓSITO DE LA CRIANZA FORMATIVA

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POR QUÉ Y CÓMO CREAR CONEXIÓN AFECTIVA CON NUESTROS HIJOS

 

“Para ser un buen padre o una buena madre hace falta un alto grado de destrezas aprendidas” Richard Sennett.

 

Existe un oficio que ha acompañado y acompañará por siempre la existencia del ser humano, el oficio por antonomasia más exigente, de mayor cuidado, el más complejo, definitivo, demandante, el que más sabiduría, conocimientos y práctica requiere, el que más dicha y satisfacción otorga cuando se desempeña de forma consciente, esmerada, dedicada. Oficio que no obstante su importancia, es tomado muchas veces a la ligera, prestándosele poca o ninguna atención; y por ende, termina convirtiéndose con frecuencia en fuente de desdicha y angustia permanente.

 

Este oficio tan determinante para la vida del ser humano no puede ser otro que el Oficio de la Crianza. El desempeño que tengamos en este oficio determina en gran medida nuestra felicidad o infelicidad. Razón de peso para trabajar decididamente en hacer bien la tarea desde el comienzo, en hacer la tarea a tiempo. Hoy más que en cualquier otra época este oficio demanda especial atención si tenemos en cuenta que “la cultura occidental ha cambiado los patrones de educación familiar. Hemos pasado de una estructura educativa basada en la autoridad, a otra más indulgente, que quiere estar basada en la amistad de padres a hijos, en el convencimiento y no en la orden, en ideas igualitarias aplicadas a la familia. Hay cierta alergia ante la norma (…). Todo el mundo piensa que habría que restaurar algún tipo de autoridad, pero para empezar no podemos siquiera utilizar esta palabra que suena a dictadura.”[1]

 

Mientras sigamos oscilando  en extremos autoritarios, permisivos -y lo que es peor- indiferentes; se mantendrán los comportamientos agresivos, desafiantes, pendencieros, retraídos, egoístas, tiranos, déspotas, asociales, antisociales que tanto perturban la vida familiar, comunal y social.

 

La  creciente tendencia de madres-padres que no saben qué hacer con sus hijos, se constituye en un poderoso argumento que da cuenta de la necesidad imperante en nuestra sociedad de <<Nuevos Modelos de Crianza.>>  Modelos que indiquen qué hacer con nuestros hijos, por qué  hacer algo determinado y cómo hacerlo.

 

Ahora bien, describir y presentar esta realidad no es que sea un gran  aporte, eso lo tenemos claro. Nuestro interés va mucho más allá, nuestra motivación es intrínseca, viene de nuestras más profundas convicciones. Por esta razón nos interesa proponer alternativas viables a los modelos de crianza imperantes en nuestra sociedad (crianza permisiva, crianza autoritaria, crianza indiferente), cuyas dinámicas de extremos no permiten disfrute autentico en el Oficio de la Crianza, sino que más bien hacen de la crianza un suplicio, un constante sufrimiento.

 

Para esto, nos hemos basado en nuestra Experiencia Vital como formadores de dos seres maravillosos (nuestros hijos Orianna y Dante). En nuestra Experiencia Conceptual, como constructores de una propuesta teórica a partir de la cual es posible comprehender e interpretar de forma precisa las diferentes variables y necesidades biológicas, psicológicas, socioantropológicas que intervienen en el Oficio de la Crianza y afectan el sentir, el pensar y el actuar del ser humano. Asimismo, nos basamos en nuestra Experiencia de Trabajo como Formadores Afectivos que promueven, enseñan y practican la Crianza Formativa.

 

De esto es precisamente de lo que queremos hablarte, de un Modelo de Crianza acorde a las  permanentes necesidades humanas, acorde a las actuales y futuras demandas socioculturales. De un modelo que permite encauzar el Oficio de la Crianza para que sea lo que debe ser:  una fuente de satisfacción, disfrute, orgullo y mucha, pero mucha felicidad. Queremos hablarte  del  Modelo de Crianza Formativa.[2]

 

Sin más preámbulo, queremos compartirte el Propósito del MODELO DE CRIANZA FORMATIVA, es muy amplio, pero se puede sintetizar en tres palabras: CREAR CONEXIÓN AFECTIVA.

 

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

 

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

 

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[3] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

 

1. Necesidades Biológicas

2. Necesidades Psicológicas

3. Necesidades Socioantropológicas

 

1. NECESIDADES BIOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

 

Necesidades Biológicas de nuestros hijos

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

 

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[4] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

 

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas) del grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

 

“Para educar a un niño hace falta una Tribu.” José Antonio Marina.

2. NECESIDADES PSICOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

 

Necesidades Psicológicas de nuestros hijos

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

 

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarle Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo concientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado con el orgullo que sentiremos al ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

 

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos; así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

 

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

 

Al prestarle Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

 

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

 

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas[5] (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[6] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

 

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo Emociones, Sentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

 

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

 

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

 

Para que aprehendan a Interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desean participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

 

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

 

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de Habilidades Lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para Escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la Enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

 

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea viable Explorar, Identificar y Desarrollar su Talento[6]. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

 

Vale la pena apostarle al Talento. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

 

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios se desenvuelven con más facilidad y disfrutan más. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

 

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

 

Si suministramos una sólida y clara Estructura a nuestros hijos, sus vidas no carecerán de Sentido. Por lo tanto, contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión. Hasta aquí, te hemos mostrado a grandes rasgos cuales son las Necesidades Biológicas y Psicológicas que debemos satisfacer en nuestros hijos. Ahora te contaremos como podemos contribuir con la trascendencia, con el pleno Sentido de Vida, con el Reconocimiento Social y con la forma en que nuestros hijos le pueden aportar a la sociedad.  Te hablaremos de las cruciales Necesidades Socioantropológicas.

3. NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

 

Necesidades Socioantropológicas de nuestros hijos.

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material.  Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

 

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer, al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

 

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma, nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca. 

 

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

 

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad, en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

 

Por ahora, sólo nos resta decirte que al ocuparnos de satisfacer las Necesidades Biológicas, Psicológicas y Socioantropológicas que permiten Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos; los estamos dotando de una poderosa Vacuna Afectiva contra la Soledad, al brindarles desde el seno familiar un Sentido de Comunidad. Contra la Depresión, al suministrarles una clara Estructura Afectiva, Cognitiva y Expresiva. Y contra el Suicidio, al ayudarles a encontrar  Significado Vital  a su existencia. Así es, con Comunidad, Estructura y Significado Vital, vacunamos a nuestros hijos de estos tres temidos males que amenazan con invadir nuestra sociedad. No esta de más advertir, que al Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos les ayudamos a evitar colosales sufrimientos en su vida de pareja, en la crianza de sus hijos y en su vida como trabajadores.

 

Esperamos que la información aquí compartida, haya sido de tu interés y pueda contribuir con el desarrollo en tu rol de madre-padre. Si te identificas con el Modelo de Crianza aquí planteado, podrás seguir profundizando en el mismo, a través de los artículos que continuaremos compartiéndote. Si deseas conocer y vivir más de cerca  el Modelo de Crianza Formativa puedes consultarnos de forma personalizada y hacer parte de una de las Micro Comunidades de Crianza Formativa. Allí podrás aprehender, compartir y construir junto con madres-padres que al igual que tú, están comprometidos y conscientes de su rol. Razón por la cual, se ocupan de formarse y adquirir herramientas que permiten afrontar con destreza, los permanentes desafíos que plantea el fascinante y complejo Oficio de la Crianza.

 

Micro Comunidad de Crianza Formativa

[1] Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.251

[2] La noción de Crianza Formativa y las primeras bases de este modelo proceden de la Psicología Afectiva.

[3] Ibid.Marina José Antonio Pag.233

[4] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[5] La Psicología Afectiva denomina a estas herramientas instrumentos afectivos.

[6] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de Psicología del Talento y la Creatividad.

NACIÓ NUESTRA PRIMERA MICROCOMUNIDAD LA CRIANZA FORMATIVA

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NACIÓ NUESTRA PRIMERA MICROCOMUNIDAD

LA CRIANZA FORMATIVA

Jonh Naissbit el autor del libro “11 mentalidades para prever el futuro” recomienda estar pendiente de los “marcadores del juego”. Esos que le señalan al que tiene los ojos abiertos hacia donde va la sociedad y por ende, el mercado. EL ESPECTADOR[1] es uno de los dos periódicos de circulación nacional más antiguos e influyentes del país. En dicho Diario acaba de empezar la publicación de una serie de material que nos compete como Formadores Afectivos. A lo que nosotros denominamos como el Oficio de la Crianza, ellos señalan cándidamente “profesión papas”.

Este es un claro marcador del juego. El tema de la crianza está maduro para ser afrontado. Listo para recibir la atención que se merece. Preparado para escuchar las propuestas que sobre tan vital asunto esta reclamando nuestra sociedad contemporánea Latinoamericana, que sin lugar a dudas, está sintiendo los estragos del derrumbamiento de la sociedad industrial y sus instituciones de sostén, entre ellas la familia nuclear y el obsoleto sistema educativo de masas.

En la periferia de este hecho mediático, ocurre lo que para nosotros es un día histórico. El sábado 4 de agosto tuvimos la primera sesión de Formación de nuestra Microcomunidad dedicada a la Crianza Formativa. El Modelo de Crianza que encarnamos, teorizamos y enseñamos en el marco de nuestro trabajo como Formadores Afectivos en la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER.  

A la fecha llevamos tres sesiones. En las dos primeras trabajamos con Aura y su hijo Juan Pablo, también con Mari y su hija/sobrina Melany. En la sesión del pasado 18 de agosto se sumaron Erika y sus hijos Mónica y Jean Paul. También empezó el proceso Gladys.

Nos fuimos a la selva afectiva a cazar conceptos y empezamos con el Deber, luego continuamos con la Empatía. Hicimos nuestra primera incursión al mundo del Conocimiento Interpersonal y también al concepto de Tribus propuesto por Seth Godin.

Para trabajar el Deber utilizamos como recurso didáctico un cuento de José Antonio Marina[2]. El Mago D nos mostró lo que puede ocurrir en un mundo donde nadie cumple con su Deber. Un mundo anárquico que ni siquiera Cascarrabias –el protagonista del cuento- pudo soportar, al punto de renunciar a su huelga de deberes para volver a la  normalidad.

El concepto de Empatía, lo desarrollamos con una sencilla dinámica que nos ayudó a comprender con mayor exactitud esta Herramienta Afectiva, tan mal entendida por la mayoría de las personas que  suelen confundirla con la simpatía. Literalmente, hicimos que se pusieran en los zapatos del otro. Y a partir de ese ejercicio generamos toda una reflexión sobre lo que significa ser empático.

El primero de nuestros encuentros lo tuvimos en el apartamento de Aura, los dos siguientes nos hemos reunido al aire libre en los bellos prados que rodean la majestuosa Biblioteca Virgilio Barco. Esta Biblioteca queda al frente del Parque Simón Bolívar. Hacemos este comentario porque nos llamó la atención un hecho bien particular: notamos que habían varias carpas. Ese hecho nos alumbró una idea: la Formación a la Carpa. Nos imaginamos las sesiones de formación con las Microcomunidades al interior de la carpa. Nos evoca una sensación de tribu, de cercanía. Y lo vamos a hacer. Nos resulta artesano, muy afín con nuestras prácticas.

Además de asistir a las sesiones, nuestros Aprehendices de la Microcomunidad de Crianza Formativa deben elaborar una bitácora de cada sesión. El trabajo en casa también incluye una relación de las actividades que realizan diariamente, esto con el propósito de motivar la reflexión, el encuentro consigo mismo y sobre todo, la Habilidad Afectiva del Autoconocimiento. Además de ejercitarse en una práctica que es clave para todo aquel que aspire a ser Formador Afectivo: escribir.

De esta manera dejamos constancia del inicio de este viaje. Una aventura formativa emprendida por unas comprometidas madres, cuya esperanza es aprehender la forma de acercarse más a sus hijos, crear Conexión Afectiva con ellos, y así, poder orientarlos con sapiencia en los retos que la vida les depara a estos adolescentes, quienes también han mostrado la voluntad de formarse para ser unos talentosos en el arte de Vivir, Convivir y Supervivir.

Prometemos que te mantendremos al tanto de lo que vaya ocurriendo con esta Microcomunidad dedicada a la Crianza Formativa. Sea esta la oportunidad para invitarte a participar de este espacio. Aquí no solamente nos estamos formando, también estamos construyendo Comunidad.

 


[1] Justamente Naisbitt señala que los periódicos son nuestros grandes colaboradores si queremos prever el futuro. La razón es que según este reconocido autor, no son sólo el primer borrador de la historia sino los primeros en darnos un atisbo del futuro, porque a éste lo determinará lo que hacemos ahora. Los periódicos son la fuente básica de información y de cubrimiento geográfico; publican informes y datos sobre política, los asuntos sociales, los eventos, las tendencias, y las modas pasajeras, pero también incluyen opiniones personales, propaganda política, detalles sin importancia y señales efímeras que posiblemente no sean signos del futuro. Aunque es crucial estar bien informado, no es la cantidad de información que acopiamos sino la forma consciente de digerirla lo que importa. En un proceso de selección y verificación, podemos encontrar los componentes que conformarán las visiones del futuro.

[2] José Antonio Marina “El aprendizaje de la sabiduría: Aprender a vivir / Aprender a Convivir” Editorial Ariel. Barcelona 2009. per

PROPOSICIONES LIDERAR TRIBUS

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PROPOSICIONES LIDERAR TRIBUS

1. Una tribu es un grupo de personas conectadas entre sí conectadas a un líder y conectadas a una idea. Durante millones de años, los seres humanos hemos formado parte de una u otra tribu. Un grupo sólo necesita dos cosas para convertirse en una tribu: un interés común y un modo de comunicarse.

2. Las tribus necesitan liderazgo, a veces es una persona quien las lidera, a veces son más, la gente quiere contactos y crecer, y algo nuevo. Quiere cambios.

3. No es posible tener una tribu sin un líder y no es posible ser líder sin una tribu.

4. Uno de los más poderosos mecanismos de supervivencia es formar parte de una tribu, pertenecer a un grupo de gente con ideas similares. Nos sentimos atraídos por los líderes y por ideas, y no podemos resistirnos al ansia de la pertenencia y a la excitación de lo nuevo.

5. Las tribus hacen que nuestras vidas sean mejores. Y liderar una tribu te da la mejor vida.

6. El poder de esta nueva era es simple: si quieres (si lo necesitas) liderar entonces puedes. Es más fácil que nunca y te necesitamos.

7. Las tribus tienen que ver con la fe, tienen que ver con creer en una idea  y en una comunidad y crecen en el respeto y la admiración hacia el líder de la tribu y hacia los otros miembros.

8. ¿Crees en lo que haces? ¿Cada día? Resulta que creer suele ser una brillante estrategia.

9. Mucha gente esta empezando a comprender que trabaja mucho, y que trabajar en aquello en lo que se cree (y hacer que ocurran cosas), es mucho más satisfactorio que tener un sueldo y esperar a que te despidas (o te mueras).

10. Muchas organizaciones han descubierto que el modelo, centrado en la fabrica, de producir bienes y servicios ya no es tan rentable como solía ser.

11. Muchos consumidores han decidido gastar su dinero comprando productos que no provengan de fábricas convencionales. Han decidido no gastar su dinero adhiriéndose a ideas estándar, comunes. Los consumidores han tomado posiciones  y gastan su dinero y tiempo en historias, en cosas que importan y en cosas en las que creen.

12. Vivimos en un mundo que nos permite llevar cabo cosas, que nos concede el deseo de trabajar en lo que creemos, en un mercado que nos pide que seamos excepcionales y con todo, en medio de todos estos cambios, seguimos anclados.

13. Seguimos anclados a normas arcaicas, a industrias que no sólo rehúyen los cambios,  sino que luchan activamente contra ellos. Anclados al miedo a lo que diga  nuestro jefe, anclados porque nos da miedo meternos en líos.

14. La mayoría estamos anclados a comportamientos típicos de jefes y empleados, en lugar de comportarnos como lideres en los que podemos convertirnos, nos adherimos a una empresa en lugar de a una tribu.

15. Aquellos a quienes más les gusta su trabajo, son los que mejor lo realizan, quienes dejan mayor huella y quienes más cambian. Ciertamente cambian la manera como ven el mundo, pero también cambian el mundo.

16.  Al poner en entredicho el statu quo, un grupo de herejes esta descubriendo que una persona, sólo una puede marcar una enorme diferencia.

17. Los herejes son los nuevos líderes, son quienes desafían el statu quo, quienes  se  ponen  a la cabeza de sus tribus, quienes crean movimientos.

18. Ahora el mercado recompensa (y adopta) a los herejes. Esta claro que es mucho más divertido redactar las normas que seguirlas, y por primera vez, también resulta más rentable, convincente y  productivo hacerlo así.

19. Las tribus están prosperando por todas partes pero hay escasez de lideres. El mercado busca organizaciones e individuos que cambien las cosas y creen productos y servicios extraordinarios.

20. Liderar no es difícil, lo que ocurre es que hemos sido entrenados durante años para no tener que hacerlo.

 

Fuente:

Tribus. Seth Godin

 

PROPOSICIONES SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA

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PROPOSICIONES SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA

 

1. La lectura es la herramienta privilegiada de la inteligencia, muy por encima del diálogo  y  de la enseñanza formal misma.

2. Hacia el futuro el leer constituirá la habilidad intelectual por excelencia.

3. En un mundo en plena mutación y con un ritmo acelerado de producción de conocimientos el leer y el auto actualizarse pasan a convertirse en virtudes de primer grado.

4. Leer no es, simplemente traducir signos impresos, involucra cuando menos tres formas generales de conocimiento: del mundo, de la cultura y de la misma lengua.

5. Leer constituye la llave de la puerta principal del conocimiento, el fundamento de la inteligencia humana civilizada. El mecanismo privilegiado para ampliar el horizonte intelectual de cualquier ser humano.

6. Entre mayor edad y sabiduría se posee cada vez se torna mayor la importancia intelectual de leer y escribir.

7. La lectura no es sólo la puerta de ingreso de nuevos conocimientos, se da con relación a la lectura otra grata casualidad, consistente en que sus mismos productos, conceptos y conocimientos asimilados al leer, mejoran la capacidad lectora.

8. Los productos del acto lector, conceptos y conocimientos, son a la vez medios. Al leer ingresan al cerebro nuevos conceptos y nuevos conocimientos, los cuales mejoran a la par nuestra capacidad interpretativa.

9. El leer potencia la capacidad lectora. Aparte de servir la lectura como mecanismo privilegiado en el acceso a nuevos conocimientos, conectándonos con la mente de los verdaderos pensadores.

10. Las lecturas conforman el mecanismo principal por donde ingresa conocimiento al cerebro: datos, información, conceptos, nociones, ingresan gracias a la actividad lectora.

11. La riqueza de las naciones no depende ya de las riquezas naturales, en muchísimo mayor grado depende y esta condicionada por la riqueza de conocimientos, de innovaciones que son capaces de crear sus habitantes.

12. La esencia de una cultura son sus universos simbólicos o conjuntos articulados de proposiciones acerca de determinados dominios de la realidad, física, social, interpersonal, matemática etc.

13. Gracias al invento magistral de los sumerios todo ese cúmulo de conocimientos pudo ser gravado en lo que hoy llamamos libros. Por eso, cuando hablamos de conocimientos estamos refiriéndonos querámoslo o no, a la lectura y a la escritura.

14. Todos aquellos que sepan leer podrán adquirir los conocimientos. QUIENES SEPAN LEER.

15. Se lee para aprehender; a leer se aprehende.

Fuente:

Teoría de las seis lecturas. Miguel De Zubiría Samper.

LECCIÓN FORMATIVA # 1 ¿CÓMO PUEDO CONOCER AL OTRO?

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LECCIÓN FORMATIVA # 1  ¿CÓMO PUEDO CONOCER AL OTRO?

 

Escribimos esta lección pensando en nuestros aprehendices de las Micro Comunidades de  Crianza Formativa y Parejas Formativas. Durante su proceso de formación hemos construido conocimiento sobre dos Conceptos Afectivos: el Deber y la Empatía. El Deber fue el punto de partida con la Micro Comunidad de Crianza Formativa y la Empatía la primera herramienta de la Micro Comunidad Parejas Formativas. En esta oportunidad vamos a hacer la introducción a una Habilidad Afectiva clave para fortalecer la Conexión Afectiva entre madres e hijos y favorecer la tarea de Trabajar Juntos en la satisfacción de las necesidades de la pareja.

La Psicología Afectiva plantea que disponemos de tres vías para conocer personas:

  1. Observar su comportamiento
  2. Leer y descifrar los afectos y las creencias subyacentes
  3. Consultar el conocimiento acumulado por otros

Veamos con más detalle cada uno de ellos.

  1. Observar el comportamiento de la persona que deseamos conocer en sus diferentes Escenarios de Interacción Vital.

Esto quiere decir, estar muy atentos a la forma como la persona se relaciona con su familia de origen (padres, hermanos, primos, tíos, abuelos). Con su Neo familia (esposa, hijos, suegros, cuñados). Con sus amigos, con su trabajo, con los grupos en los que participa, con la sociedad, con la naturaleza y por supuesto, consigo mismo. En síntesis, gran parte de la personalidad de un individuo se representa en sus acciones. De modo que bien se puede afirmar “dime qué haces y cómo lo haces, y te diré quién eres.” En otras palabras debes observar cómo se desempeña la persona en cada uno de sus roles.

  1. Leer e interpretar los afectos y las creencias que sugieren los comportamientos observados.

El comportamiento refleja la manera en que objetivamente cada quien reacciona a las situaciones que se le presentan; en la relación con cada uno de sus Escenarios de Interacción Vital (con su familia, pareja, trabajo, amigos, grupos, sociedad, sí mismo, naturaleza). No obstante la esencia de las personas -que son sus afectos, sus roles y sus creencias- ESCAPAN A LA OBSERVACIÓN DIRECTA, deben ser leídos e interpretados.

Los AFECTOS tienen que ver con las intenciones, las motivaciones, los sentimientos, las actitudes y los valores de cada quien, elementos ocultos que deben ser extraídos mediante la Lectura Afectiva.

Las CREENCIAS tienen que ver con los pensamientos relativos a lo que cree la persona con respecto a la familia, la pareja, el trabajo, los amigos, los grupos, la sociedad, la naturaleza y el sí mismo. Estos pensamientos conforman  la ideología de la persona. Creencias ocultas que igualmente exigen una sistemática Lectura Afectiva.

Aparte de sus comportamientos observables, los humanos expresamos lo que somos mediante lenguajes gestuales, posturales, mímicos,… hasta lenguajes del silencio. Enorme información y conocimiento reporta atender a las múltiples maneras en que el otro expresa sus afectos y  creencias. Igual a como es necesario aprehender a descifrar los signos gráficos al leer, se requiere aprehender a LEER afectos, creencias y  comportamientos.

¿Y quién nos enseña a leer afectivamente? ¿Dónde se puede aprehender esto? ¿Quién enseña hoy ese dificilísimo arte? Nosotros duramos mucho tiempo intentando encontrar respuesta a estas preguntas y como no hallamos respuestas satisfactorias, nos dimos a la tarea de construirlas. Lo que no imaginábamos, es que parte de dichas respuestas nos llevarían a darle vida a la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER. Precisamente para esto, para aprehender y enseñarle a los demás a conocer a los otros.

  1. Consultar el conocimiento acumulado por otros

Gran parte del conocimiento de alguien esta almacenado en las mentes de otros. Mas específicamente esta acumulado en la mente de sus familiares, su pareja, sus amigos, sus compañeros, sus vecinos, sus maestros entre otros. Consultar estas fuentes privilegiadas contribuye considerablemente con la eficacia de la Lectura Afectiva.

Cómo te habrás podido dar cuenta, las personas contamos con tres caminos viables para obtener sólida y certera información que nos permita Conocer al Otro. Para lograr esto, es necesario convertir en proposiciones los comportamientos que observas en cada uno de los roles que desempeña la persona que estas leyendo.

Veamos un ejemplo:

María está interesada en fortalecer el vínculo que tiene con su adolescente hija Lucia. A raíz de unos incomodos sucesos vitales que agrietaron su relación, ella ha empezado a tomar consciencia de que la mejor manera de ejercer una influencia positiva sobre su hija, es aprehendiendo a conocerla. Así, logrará comprehender cuales son las creencias, afectos y prácticas que están motivando dichos comportamientos incomodos. ¿Cómo logrará María cumplir con este objetivo?

1.María debe observar los comportamientos de Lucia en los diferentes Escenarios Vitales en los que ella interactúa. Teniendo en cuenta la edad en la que se encuentra su hija, María debe prestar especial atención a la forma como Lucia se relaciona con su pareja, sus amigos, sus grupos y consigo misma. Por ejemplo:

  • María observa que Lucia pasa gran parte del tiempo con su novio
  • María observa que los amigos de Lucia consumen alcohol y fuman. María observa que los grupos en los que participa Lucia se socializa alrededor de las bebidas alcohólicas y el cigarrillo.
  • María observa que Lucia  duerme más tiempo de lo necesario.
  • María observa que Lucia no lee.

2. María debe  leer las creencias y los afectos que se encuentran detrás de estos comportamientos y  hacer proposiciones. Por ejemplo:

  • Según María, a Lucia le gusta pasar mucho tiempo con su novio porque se siente muy sola.
  • Según María, los amigos de Lucia consumen alcohol y cigarrillo porque tienen poco control por parte de sus padres.
  • Según María, Lucia duerme más tiempo de lo necesario porque tiene demasiado tiempo libre y pocas motivaciones.
  • Según María, Lucia no lee porque encuentra más placer viendo televisión y chateando con sus amigos.

3.  Para que María pueda conocer más a Lucia, deberá ocuparse de conversar sobre Lucía  con las personas que más interactúan con ella y hacer proposiciones con esa información. Por ejemplo:

  • Según María, el novio de Lucia considera que ella es demasiado celosa.
  • Según María, los amigos de Lucia consideran que ella es generosa y le gusta escucharlos.
  • Según María, los amigos de Lucia piensan que ella es demasiado insegura en su relación de pareja.

Con toda esta información recogida de forma consciente, constante y sistemática, María podrá comprehender el comportamiento de su hija Lucia y en consecuencia,  tomar las decisiones necesarias para que ella aprehenda a interactuar óptimamente consigo misma (se Autoconozca, se Autovalore, se Autoadministre y se Autogobierne) con los otros y con los grupos. Y se convierta en una fuente de satisfacción para ella misma y para quienes interactúan con ella. Todo esto finalmente permite que María establezca un vínculo lo suficientemente estrecho y solido con su hija, como para crear la Conexión Afectiva necesaria, que aumentará la probabilidad de que ella influencie positivamente la vida de su hija.

Esta es entonces, la primera Lección Formativa para las Micro Comunidades de Crianza Formativa y Parejas Formativas. La escribimos pensando en nuestros aprehendices y la compartimos con nuestros lectores con la esperanza que les pueda ser de utilidad. Recuerden que esta es una somera introducción al mundo del Conocimiento Interpersonal; Habilidad Afectiva de vital importancia en estos tiempos donde el Caos Afectivo invade las relaciones interpersonales en particular y sociales en general.

 

HORAS DE PRÁCTICA (Post.5)

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“El genio es 10% inspiración y 90% transpiración” Thomas Alba Edison

¿El genio nace o se hace? ¿Hay individuos que nacen con algún tipo de don? ¿La genialidad es heredada? ¿Es posible alcanzar el ingenio a través de la práctica y el trabajo sostenido? ¿Por qué es tan reducido el número de individuos que sobresalen en algún área, es decir, que desarrollan el talento?

Una de las principales responsabilidades, que deberíamos asumir las personas que tenemos hijos; es la de explorar, identificar y desarrollar el talento en nuestros hijos. Pues como es bien o mal sabido, todos nacemos con un potencial talento, el quid del asunto consiste en detectar y desarrollar dicho talento a temprana edad. Tomar consciencia de esto, resulta determinante para la vida de esas personitas tan importantes para nosotros, pues en gran medida, nuestra tranquilidad depende de si ellos son felices o no.

Bueno, por fortuna, tenemos la posibilidad y la forma de asegurarles a nuestros hijos <una vida con sentido>; esto se logra en la medida que los respaldemos, permitiéndoles acumular las horas de práctica necesarias para que desarrollen su potencial talento. De ésto, quiero hablarte en el presente artículo. ¡¡Sigue leyendo!!

Son muchos los imaginarios y especulaciones que giran en torno a la capacidad que presentan algunas personas para crear, innovar, mostrar desempeño excepcional, fluidez, genialidad, virtuosidad y pasión por lo que hacen. Lo cierto, es que todo esto se debe al trabajo sostenido, la dedicación, el esfuerzo y a la acumulación de mínimo 10.000 horas de práctica. Así lo demostraron estudios realizados por un grupo de investigadores, dirigido por el psicólogo e investigador  de la creatividad y  los estados de flujo Mihaly Csikszentmihalyi.

Este grupo de investigadores, se dieron a la tarea de estudiar la historia de cientos de talentosos, para cuantificar cuánto tiempo invirtieron en su preparación, los estudios arrojaron los siguientes resultados:

  • Dominar los fundamentos de la disciplina exige 3.000 horas
  • Alcanzar un dominio medio 5.000 horas
  • Conquistar el umbral de competencia notable 10.000 a 20.000 horas[1]

Las biografías de personajes que  han logrado la maestría o que son considerados genios, siempre coinciden en un aspecto; todos sin excepción, han dedicado horas y horas de su tiempo a practicar. No se conoce ningún caso, en el que una  persona con desempeño sobresaliente en un determinado campo, haya tenido alguna aptitud superhumana o algún don extraordinario. El secreto siempre ha sido el mismo, la acumulación de horas de experiencia mediante la práctica. Es ésto, lo que les ha permitido sobresalir y tener un desempeño superior al promedio. En definitiva, aunque suene a verdad de perogrullo hay que reafirmarlo, “la práctica hace al maestro.”

THOMAS ALVA EDISON
THOMAS ALVA EDISON

En este caso, para la muestra no hay un botón, sino uno de los más grandes inventores de la historia, veamos el  caso de Thomas Alva Edison. Este personaje considerado genio, es un claro ejemplo de lo antes expuesto.

Su experiencia en la escuela fue demasiado breve: duró sólo tres meses, al cabo de los cuales fue expulsado de las aulas. Su maestro alegó falta absoluta de interés y una torpeza  más que manifiesta, comportamientos que no eran ajenos a una sordera parcial que obtuvo como secuela de un ataque de escarlatina.

Su madre, Nancy Elliot, que había ejercido como maestra antes de casarse, asumió la educación del joven, tarea que desempeñó con mucho talento, ya que consiguió inspirar en él, aquella curiosidad sin límites que sería la característica más destacable de su carrera. Empezó a dedicar horas de práctica en su campo, tras la lectura de un libro que Nancy le proporcionó, titulado Escuela de filosofía natural, de Richard Green Parker; tal fue su fascinación que quiso realizar por sí mismo todos los experimentos y comprobar todas  las teorías que contenía. Ayudado por su madre, instaló en el sótano de su casa un pequeño laboratorio convencido de que iba a ser inventor.

Palabras más, palabras menos, luego de muchas horas de práctica Alva Edison llegó a ser quien fue. Se sabe que patentó más de mil inventos y que durante su vida adulta patentaba uno cada quince días. Solía decir que genialidad y creatividad se consiguen con mucho esfuerzo y perseverancia, que “el genio es 10% de inspiración y 90% de transpiración.” También acostumbraba a utilizar la frase “el secreto consiste en trabajar de firme.” De hecho, se puede afirmar que su principal virtud radicaba en su descomunal capacidad de trabajo. Incluso tras sus primeros éxitos continuó trabajando con el mismo ahínco y dedicación de siempre. Pero lo más sorprendente de su carácter era su invulnerabilidad ante el desaliento. Ningún contratiempo era capaz de desanimarlo.

Todos sus inventos eran patentados y explotados de inmediato y no tardaban en producir utilidades. Su fama se propagó por el mundo a medida que la luz eléctrica se imponía. En los años veinte, sus conciudadanos lo señalaron en las encuestas como el hombre más grande de los Estados Unidos. Hasta el congreso contribuyo con su fama, al afirmar que Thomas Alva Edison, había añadido un promedio de treinta millones de dólares al año a la riqueza nacional, por un periodo de medio siglo. Hay quienes afirman que nunca antes se había evaluado con tal exactitud algo tan intangible como el genio.[2]

Por otro lado, cambiando el hilo conductor pero no el tema; es adecuado tener en cuenta que, si bien es cierto, en ocasiones la predisposición genética influye en la afinidad que se pueda tener con un área determinada, si no se dedica el tiempo suficiente para que ese potencial talento se desarrolle, (10.000 horas – 5 a 10 años) sencillamente ¡no ocurre nada!. El investigador Csikszentmihalyi[3] sugiere que cada uno de nosotros tiene fuerzas y predisposiciones particulares que nos hacen más sensibles a una dimensión de la realidad que a otras. Pero, una vez más, una iniciación temprana y la oportunidad de dedicarse a un campo particular son esenciales para desarrollar el potencial heredado.

En lo relacionado con el acompañamiento que debemos hacer los padres a nuestros hijos, durante el proceso de exploración, identificación y desarrollo del talento; Csikszentmihalyi, basado en casos de personajes talentosos como Vera Rubin (que con menos de diez años decidió que debía ser astrónoma); E. O. Wilson, (probablemente la persona que más sabe en el mundo sobre hormigas, comenzó sus estudios cuando tenía seis años); o György Faludy (quien sabia que era poeta desde la escuela primaria), menciona que los padres en ninguno de estos casos empujaron a sus hijos a estudiar alguna disciplina: el interés espontáneo del niño fue lo que condujo a la dedicación.[4]

<<El papel de los padres estaba limitado a proporcionar oportunidades, a tomar en serio el interés del niño, como cuando el padre de Vera Rubin ayudó a su hija a construir un telescopio. Si los padres hubieran sido más dirigistas, es improbable que la dedicación del niño hubiera llegado muy lejos.>>[5]

La razón por la cual, es tan reducido el número de personas que logran desarrollar el talento, obedece a dos causas principales: la primera, el modelo del sistema educativo industrial esta diseñado para producir obreros en masa, por esta razón se limita a brindar una educación homogeneizada, igual para todos, sin tener en cuenta el interés, las aptitudes y  los gustos particulares del estudiante. Y la segunda, generalmente, los confiados y muchas veces resignados padres, enajenan su responsabilidad a la escuela y prestan poca o ninguna atención a los intereses genuinos del niño; se limitan a obligarlo  asistir y cumplir con lo que la escuela le impone. Esto da como resultado: cada vez más jovencitos frustrados, que no le encuentran sentido a la vida por no saber para qué son buenos, por no lograr apasionarse con lo que hacen.

En suma, lo realmente importante y relevante para desarrollarse a nivel expresivo, o mejor dicho, para desarrollar el talento, no se encuentra al interior de las aulas, se encuentra al enfrentarse cara a cara con la disciplina o actividad de interés, y en empezar a acumular horas y horas de práctica. Cualquiera puede convertirse en un genio, en un personaje talentoso, creativo, si le dedica el tiempo y las horas de práctica necesarias.

Por último, si te interesa apoyar a tu hijo para que desarrolle el talento, es necesario que tú y tu hijo (a) tengan claro cuál es ese talento potencial con el que cuenta, para esto, te invito a darle un vistazo a un artículo que escribí hace algún tiempo, titulado <Hacerlo con pasión> en este artículo se relacionan en detalle los tipos de talento.


[1] De Zubiría Miguel. Psicología del talento y la creatividad. Fundación de Pedagogía Conceptual Alberto merani.

[2] Tomado y adaptado de Biografias y vidas.com

[3] Csikszentmihalyi Mihaly. Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Paidos. Pág.378

[4] Ibid. Pág. 372

[5] Ibid. Pág. 372

LA AFECTIVIDAD ES EL MOTOR DE EXISTENCIA HUMANA Parte I (Ensayo 1)

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La Afectividad es el motor de la existencia humana. Esta tesis se sostendrá a partir de dos argumentos. El primero radica en el sustento que subyace los fundamentos evolutivos de la afectividad y el segundo se basa en lo que ha sido el desarrollo conceptual de la afectividad, es decir, ahonda en sus raíces epistemológicas. Esta tesis también se puede argumentar, a partir de los múltiples escenarios de la cotidianidad relacionados con las fuentes de felicidad del ser humano, a saber, familia, pareja, amigos, trabajo y uno mismo; en las que la afectividad actúa como eje central. Dicho argumento  respaldará la segunda parte de este ensayo.

En la primera línea argumental se plantea la correlación existente entre Arqueología de la Mente del antropólogo Steve Mithen y la teoría modular evolucionista de la mente de Pedagogía Conceptual desarrollada por Miguel De Zubiría. Correlación que evidencia los remotos orígenes de la afectividad y su proceso evolutivo.

La segunda línea argumental permite demostrar la evolución conceptual de la afectividad. Pues hace un recorrido a través de sus bases epistemológicas, hasta evidenciar cómo y por qué, es el concepto Afectividad el que mejor define todos aquellos estados internos que exigen evaluación. En concordancia con esto, también ratifica por qué el concepto de inteligencia es un pseudo concepto que debe ser remplazado por el de mente humana. A su vez, establece la directa correlación entre los tres tipos de mundos que habita el ser humano, planteados por el filósofo Karl Popper y los tres tipos de afectividad que traza Miguel De Zubiría.

FUNDAMENTOS EVOLUTIVOS DE LA AFECTIVIDAD

ARQUEOLOGÍA DE LA MENTE – STEVE MITHEN

Para hablar de los fundamentos evolutivos de la afectividad se hace necesario remontarse a la prehistoria de la mente, necesidad que se satisface de forma  certera desde la  teoría modular evolucionista de Steven Mithen, quien afirma que para comprender la mente actual se requiere saber en qué momento apareció y bajo qué circunstancias surgió cada función mental. Este proceso, Mithen lo explica utilizando el recurso de la metáfora de forma muy precisa; propone concebirlo como una obra dramática dividida en cuatro actos. A partir de esto, también establece el surgimiento de los diferentes tipos de inteligencia.

ACTO 1: Inicia en algún lugar del África hace 6 millones de años y tiene como único actor el antropomorfo ancestral. Actor conocido con el nombre de ancestro en común y/o  eslabón perdido, esto debido a la falta de información acerca de aquel antropomorfo.

ACTO 2: Entre  4.5 y 1.8 millones de años. El acto empieza con la aparición de Autralopithecus ramidus es el primero de los llamados australopitecinus (que significa simios meridionales). 300.000 años después  aparece un segundo actor Australopithecus Anamensis. Los dos actores viven en medios arbóreos y son vegetarianos. Hace 3.5 millones de años abandonaron el escenario y fueron sustituidos por  Australopithecus Aferensis. Representado por la famosa Lucy, este primate anda erguido sobre ambas piernas y trepa los árboles con gran facilidad. Sus descendientes son conocidos como Australopithecus Africanus, cuyos comportamientos se asemejan a los de un babuino moderno y por supuesto pasa más tiempo erguido que sus abuelos.

En estos primates fueron evidentes dos elementos centrales, de lo que Mithen denominó Inteligencia Social; poseían un amplio conocimiento social sobre otros individuos con el fin de saber quiénes eran amigos y aliados, y así mismo, desarrollaron la capacidad de inferir los estados mentales de esos individuos. Igualmente mostraron gran habilidad para resolver con mayor eficacia problemas del mundo social, más que para resolver problemas del mundo no social. Por ejemplo, podían identificar el rango social de sus congéneres, no así, diferenciar en dónde había mayor o menor cantidad de alimento.

ACTO 3: Hace 1.8  millones de años (100.000 años). Aparecen los primeros miembros del linaje  Homo con un cerebro 1.5 veces más grande que el de sus primos los australopitecinos y con una considerable variedad de tamaño y forma. Conocido como Homo habilis. El cual es portador de útiles y artefactos de piedra;  gracias a la habilidad que va ganando en la fabricación y perfeccionamiento de los mismos, le es posible implementar métodos de caza más efectivos y por lo tanto incrementar la ingesta de carne en su dieta.

En este punto, luego de casi 6 millones de años de total inacción, aun no hay nada que se pueda calificar como arte, religión o ciencia. No obstante, es evidente un avance cognitivo en lo que se refiere a la elaboración de útiles líticos. A este desarrollo Mithen lo denominó Inteligencia Técnica. Dichos útiles, probablemente utilizados para cortar la piel de los animales, seccionar los tendones y extraer trozos de carne; dan cuenta de  una evolución en los procesos cognitivos del Homo habilis, acerca de la interacción con el mundo natural. A su vez, Mithen relaciona esta interacción con lo que él llama Inteligencia de la historia Natural.

La segunda escena de este acto empieza con el Pleistoceno. Aquí empiezan a formarse las primeras capas de hielo y con ellas, aparece en escena el Homo erectus. Lo más llamativo es que su llegada se hace de forma simultánea en tres partes del mundo; en el este de África, en China y en Java. Ya se observa en otras partes de África al Homo sapiens arcaico y en el Próximo Oriente aparecen el Homo neanderthalensis, más conocido como hombre de Neandertal.

ACTO 4: Hace entre 100.000 años y la actualidad. Entra en acción una nueva figura, nuestra propia especie el Homo sapiens sapiens el cual se ve por primera vez  en el sur de África y en el próximo oriente. Y es a partir de éste donde se empiezan a evidenciar nuevos indicios, pues no sólo entierran a sus muertos  -como lo hacían lo neandertales-  además colocan trozos de animales muertos encima, a modo de ajuar funerario. Empieza a fabricar utensilios con materiales diferentes a piedra y madera. En el sur de África, utiliza trozos de ocre rojo y afila trozos de hueso para fabricar arpones. La segunda escena surge cuando hace unos 60.000 años ocurre algo muy importante, en el sureste asiático Homo sapiens sapiens construye barcas para luego ejecutar la primera travesía a Australia.

Los actores crean ahora su propio escenario, construyen viviendas y pintan en las paredes, cosen sus ropas con agujas hechas de hueso, y en sus cuerpos estén vivos o muertos llevan colgantes y abalorios, desarrollan comunicación lingüística y viven en familias.

“Debido a la expansión que presentó el cerebro en los primeros miembros del linaje Homo, ocurrió un aumento desproporcionado de un área del cerebro conocida como el cortéx prefrontal, dicho aumento habría provocado una reorganización de las conexiones en el interior del cerebro, favoreciendo el desarrollo de una capacidad lingüística.”[1] Aunque se desconoce si esa capacidad lingüística estaba lo suficientemente desarrollada hace 2 millones, como para ser considerada lenguaje; Mithen designa a este proceso Inteligencia Lingüística.

Y finalmente surge en este cuarto acto una tercera escena, aparece en el Próximo Oriente gente sembrando cosechas y domesticando animales. Así, cada vez todo transcurre con mayor velocidad, los actores ahora  construyen grandes emporios y alucinantes artefactos  como automóviles y ordenadores.[2]

Es precisamente a partir de esta investigación de Steve Mithen, sobre la Arqueología de la Mente, que Miguel De Zubiría desarrolla la Teoría Modular Evolucionista de la Mente de Pedagogía Conceptual. Sin embargo, a la teoría original de Mithen, De Zubiría le agrega algunas variaciones secundarias. Por ejemplo, a cambio del sistema de “inteligencia” utilizado por Mithen, propone tres macromodulos que se corresponden con cada una de las inteligencias expuestas en Arqueología de la mente.

TEORÍA MODULAR EVOLUCIONISTA DE LA MENTE – MIGUEL DE ZUBIRÍA

La Teoría Modular Evolucionista de la Mente de Pedagogía Conceptual, sostiene que la Mente Humana está compuesta por tres Macromódulos (psicológico, práxico y conceptual)  y es el resultado de un larguísimo proceso evolutivo. Entonces, lo que Mithen denomina Inteligencia Social, De Zubiría lo llama Macromódulo Psicológico. Asimismo, retoma las Inteligencias Técnica y Natural de Mithen y las condensa en un segundo macromódulo que denomina Macromódulo Práxico. Por último, lo que Mithen designó como Inteligencia Lingüística, se constituye en el tercer macromódulo que  De Zubiría denomina Macromódulo Conceptual.

Como el propósito de este ensayo es rastrear los fundamentos evolutivos de la Afectividad, se profundizará en el Macromódulo Psicológico, sabiendo que, este se especializa en <conocer>, <valorar>, e  <interactuar> con otras subjetividades. Las evidencias evolutivas indican que se empezó a desarrollar hace treinta y cinco millones de años en los monos antropomorfos, para quienes fué determinante desarrollar habilidades que les permitieran conocer las intenciones de sus congéneres y así, deducir si debían darle al otro un trato de aliado o de enemigo.

<<El Macromódulo Psicológico o Mente Psicológica procesa sujetos, sus ilusiones, anhelos, pensamientos, creencias, angustias, simpatías, antipatías. Pero no se limita sólo a este plano, también procesa características similares de los grupos y lo que es aun más asombroso de ella misma. Debido a esto, al macromódulo psicológico lo constituyen tres módulos:

1. El módulo psicológico Interpersonal, especializado en procesar estados subjetivos de los otros.

2. El módulo psicológico Grupal, especializado en procesar estados subjetivos de los grupos.

3. El módulo psicológico Intrapersonal, especializado en  procesar estados subjetivos del sí mismo.>>[3]

De acuerdo con De Zubiría cada uno de estos módulos funciona de la siguiente forma:

El módulo psicológico Interpersonal, se obligo a conocer, valorar, descifrar e interactuar con otras mentes o subjetividades, como mecanismo de adaptación que marcó la diferencia para los homínidos entre permanecer con vida o morir. Pues de ello depende la seguridad y solidez de los vínculos, la cooperación, el apoyo etc. Esta habilidad para interpretar a los demás fue lo que Mithen denominó <Inteligencia Social.>

El módulo psicológico grupal ejecuta las mismas funciones, pero a nivel grupal, como son: conocer, valorar e interactuar con los grupos. Los humanos como seres hipersociales que somos por naturaleza, estamos a lo largo de nuestra vidas en constante interacción con diversos y cambiantes grupos; desde nuestro grupo familiar, pasando por el grupo escolar, hasta el grupo laboral y otros tantos, a través de los cuales nos movemos en el transcurso de nuestra existencia. De la misma forma, las primeras tribus hominidas se vieron en la necesidad de gestionar grupos, para garantizarse la supervivencia. Característica que también hace parte de la <Inteligencia Social> propuesta por Mithen.

Por último, el módulo psicológico intrapersonal se encarga de conocer, valorar y dirigir al yo. Entonces, lo que hace este módulo es permitirle al individuo autoconocerse, es decir, saber quién es, de dónde viene, cuáles son sus intereses, metas, sueños; o para ser más precisos, le deja saber cuáles son sus afectos, roles y creencias. Obteniendo como resultado final, un completo mapa de sí mismo. Igualmente le permite autovalorarse a partir del conocimiento previo, y en esta medida, es posible que el individuo aprecie sus fortalezas, puntos medios y áreas débiles, con base en esto puede tomar consciencia de qué puede lograr y qué no.

Adicional a esto, el módulo psicológico habilita en el  individuo la capacidad para autoadministrarse, esta competencia se caracteriza por utilizar la operación motivar en dos direcciones: proactiva e inhibitoria. La primera busca motivar al individuo en la ejecución de acciones convenientes para él, como la realización de sueños, anhelos, metas, objetivos etc. La segunda se refiere al autocontrol o  autorregulación de las emociones, con el fin de evitar conductas y/o comportamientos que puedan ser perjudiciales para el individuo.

El módulo psicológico intrapersonal empezó a desarrollarse hace apenas cincuenta mil años, con la aparición del Homo sapiens sapiens, suceso a partir del cual, surge lo que  Steve Mithen denominó el Bing Bang cultural o <Inteligencia Lingüística.>

Todo lo anterior, deja en evidencia que la Afectividad es el resultado de un larguísimo proceso evolutivo, que empezó con el desarrollo del macromódulo psicológico interpersonal hace treinta y cinco millones de años. No obstante, el constructo afectividad ha sido objeto de múltiples y diversas interpretaciones. “Por siglos la Afectividad se localizó en la gaveta del desajuste psicológico, en el cajón psicopatológico de la psicología clínica y de la psiquiatría. Se la asoció con abulia, ansiedad, disociación esquizofrénica, depresión, manía; o más recientemente con alexitimia, déficit de atención, drogadicción, estrés, bulimia(…)”[4]

Pasaron cientos de años, sin que se pensara en las funciones tan determinantes y cruciales que cumple la Afectividad en la existencia humana. De hecho, fué necesario que Miguel De Zubiría se diera a la tarea de hacer todo un desarrollo conceptual  del constructo Afectividad.

DESARROLLO CONCEPTUAL DE LA AFECTIVIDAD

El mito de la inteligencia y los peligros del cociente intelectual CI. Así titula Miguel de Zubiría el libro en el que argumenta de forma rigurosa, la falsedad de los test CI y el por qué no se debe hablar de inteligencia (dada su falta de validez científica) sino de una Mente constituida por  múltiples dimensiones; afectiva, cognitiva y expresiva.

Igualmente, en este libro De Zubiría hace un recorrido que da cuenta  del aporte teórico de diferentes autores, que por oponerse a la errada creencia de una única y limitada inteligencia, se obligaron a hacer contundentes investigaciones y desarrollos teóricos que permitieron  deslegitimar dicha creencia, entre ellos sobresale el psicólogo Howard Gardner. El aporte de este autor resulta de especial relevancia, pues en su teoría de las inteligencias múltiples, propone las inteligencias personales; intrapersonal e interpersonal. Con este aporte,  Gardner marca el punto de inicio para desarrollar lo que más tarde se constituiría en el concepto de Afectividad, desarrollado por De Zubiría. Veamos entonces como se produjo este desarrollo desde la perspectiva de Miguel De Zubiría.

Todo empezó en el siglo XIX cuando un primo de Charles Darwin, apellidado Galton, intentó medir las funciones cognitivas. La cultura de la época, sentía la necesidad  de no querer mezclar  “niños capaces con incapaces”. Y Galton al detectar esta necesidad,  a través de su Hereditary Genius afirmó que la inteligencia es hereditaria, que hay seres superiores, mediocres e inferiores y que esto se podía medir. Por desgracia para él, sus medidas no tuvieron mucha acogida.

Años después, en 1905 el gobierno francés se vio en la necesidad de diseñar un instrumento que permitiera identificar niños con retardo mental, para enviarlos a recibir educación especial. Esta tarea le fue encomendada al medico Alfred Binet, quien junto con un equipo de psicómetras retoma los métodos de Galton y crean el primer test para detectar niños con retardo mental.

Hasta aquí, todo estaba bien. El aporte de Binet había sido innovador y práctico, además, logró cumplir con el objetivo propuesto; medir las funciones mentales en niños con retardo mental.

El problema comienza cuando el test Binet atraviesa el atlántico y llega a la universidad de Standford. En 1930 un equipo de psicólogos, educadores y estadísticos dirigidos por David Weschler, se basan en Binet  y diseñan una serie de test para evaluar la “inteligencia.”

Estos test contaron con dos aportes complementarios; uno, ampliaron el diagnóstico a todas las edades, preescolar, escolar y adultos. Dos, le asignaron al evaluado un puntaje así:  menos de 70 (retardo mental) más de 130 (superdotación) 90 – 110 (normalidad intelectual). En la cultura norteamericana, si algo es susceptible de medida, sencillamente quiere decir que existe. Por esta razón, los test Weschler tuvieron gran aceptación allí. Al punto de permitir crear toda una industria alrededor de ellos, convirtiéndose en los test psicométricos con mayor aplicación mundial.

Tanto a Binet como a Weschler los asistió la razón, al querer refutar el conductismo anti mentalista y al reintroducir el estudio de las funciones cognitivas como la atención, la memoria y la comprensión entre otras. Pero fallaron en algo determinante, no tuvieron en cuenta lo importante que resultaría conceptualizar el objeto de medición. Es decir, olvidaron precisar  qué es la inteligencia. Con tono de preocupación De Zubiría menciona: “ayer como hoy sabemos lo mismo sobre qué es la inteligencia; nada. O tan poco como lo expresa la famosa frase del psicómetra  Turing; inteligencia es lo que miden los test de inteligencia.”

El problema en si mismo no fue medir, sino denominar a procesos simples como saber información, retener dígitos, efectuar operaciones aritméticas; “inteligencia.” En conclusión, como lo afirma De Zubiría, el gravísimo error de los test es nada más y nada menos que su nombre. Denominarse test de inteligencia sin serlo.

<<Variadas limitaciones de los test CI aparecieron pronto. Tres    graves:

1. Sobrevaloran la cognición en el desempeño escolar.

2. Opacan las funciones motivacionales y afectivas.

3. Entre los procesos cognitivos privilegian los subprocesos cognitivos elementales: información, retención de dígitos, operaciones aritméticas sobre otros procesos cognitivos.>>[5]

No contar con una teoría de la mente, fue el punto de quiebre de los test CI -a criterio de De Zubiría-. Además, la idea errónea de concebir una inteligencia monolítica, limitada a los procesos memorísticos, informativos, intelectuales elementales; le abrió paso a los psicólogos factorialistas para inventar lo que denominaron  análisis factorial. Una técnica que supera la “inteligencia general” por calificar cada aptitud o subaptitud de forma concreta. Desde que fueron inventados a mediados del siglo XX hasta hoy, los test de aptitudes específicas se han expandido rezagando los test globales de CI.

Si bien es cierto, que los factorialistas se atrevieron a dar el siguiente paso cuestionando la inteligencia monolítica y proponiendo una serie de aptitudes humanas múltiples y variadas; fallaron al creer innecesario conceptualizar cada factor o aptitud con precisión, razón que los llevo al extremo de pensar que cualquier acción particular podría constituir una aptitud. Año tras año aparecían nuevas aptitudes: aptitud espacial, aptitud verbal, aptitud abstracta, aptitud pictórica, aptitud administrativa etc., etc. A tal punto, que en 1951 el presidente de la APA Guilford, postuló 120 aptitudes diferentes.

Como lo afirma De Zubiría, hasta aquí, el pseudoconcepto  inteligencia había entrado en una profunda crisis; cada vez más  agudizada con las críticas conceptuales y teóricas que proliferaban por parte de los psicólogos dialécticos. Quienes en paralelo con los test de aptitudes atacaron el CI. Sobresalen Vigotsky, Luria, Merani y Wallon. En suma, -comenta De Zubiría- la supuesta inteligencia medida por test, no se sabía qué era, en que consistía, ni como funcionaba.

Posterior a esto, aparece en escena la psicología genética del suizo Jean Piaget, quien afirma, luego de extensas investigaciones que la inteligencia real del niño evoluciona, madura, cambia, se transmuta, no es única ni inmutable. Adicional a esto, Piaget demuestra que más haya del CI limitado a medir funciones intelectuales de procesamiento rápido elemental; están los instrumentos y operaciones intelectuales cuyas funciones caracterizan procesos complejos y avanzados.

La estocada final a la inclemente “inteligencia” monolítica tiene nombre propio Frames of  Mind la obra publicada en 1983 por el psicólogo norteamericano Howard Gardner. Con este libro Gardner desecha la rancia teoría del intelecto, (vigente durante ochenta años) al refutar la existencia de una única inteligencia. A cambio propone siete tipos de inteligencias: Lógica-verbal, Interpersonal, Intrapersonal, Espacial, Cinestésica, Lógica-matemática, Musical. Y en los últimos años propuso dos más: Ecológica y Trascendental.

El aporte de Gardner resulta determinante, pues gracias a él, se hace posible propinarle una sanción definitiva a la ambigua y excluyente “inteligencia” medida por test CI. Que por cierto, fue mucho el daño que causo a cientos de niños, bien fuera por catalogarlos de “superdotados”, retardados o aceptables.

Con Howard Gardner se inicia una nueva etapa, una nueva forma de concebir las facultades mentales, o en otras palabras,  a partir de él se rompe con la hegemonía del CI  y con lo que De Zubiría llama el mito de la inteligencia. Con Gardner  se empieza a tener en cuenta la dimensión afectiva del individuo.

Al proponer las inteligencias personales; intrapersonal e interpersonal, Gardner se aproxima al mundo afectivo e intenta describirlo. Con respecto a la inteligencia intrapersonal menciona que “el conocimiento intrapersonal permite descubrir y simbolizar conjuntos complejos y altamente diferenciados de sentimientos. (…) La capacidad medular que opera en el desarrollo de los aspectos internos de  una persona, es el acceso a la propia vida sentimental, la gama propia de afectos y emociones: la capacidad para efectuar al instante discriminaciones entre estos sentimientos y, con el tiempo darles un nombre, desenredarlos, (…) utilizarlos como un modo de comprender y guiar la propia conducta.”[6]

Y en lo que se refiere a la inteligencia interpersonal, describe lo siguiente: “la inteligencia interpersonal se vuelve al exterior, hacia otros individuos. Aquí, la capacidad medular es la habilidad para notar y establecer distinciones entre otros individuos y, en particular, entre sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. (…) El conocimiento interpersonal permite al adulto hábil leer las intenciones y deseos de muchos otros individuos, y potencialmente,  actuar con base en este conocimiento por ejemplo: influyendo en un grupo de individuos dispares para que se comporten según un lineamiento deseado.”[7]

A todo esto, se le agrega el aporte del psicólogo cognitivo Robert Sternberg, quien retoma la crítica de Gardner al CI, para acrecentarla y profundizarla. Acto seguido y en contra del discurso que alguna vez fue dominante, Sternberg inicia su libro La inteligencia exitosa, agradeciendo por tener un bajo coeficiente intelectual y aseverando que esto lo salvó. Pues asegura que los test CI no dan cuenta de la dimensión sociocultural del individuo, grave error, teniendo en cuenta que es precisamente en la interacción con los demás donde se pone a prueba la verdadera inteligencia, afirma Sternberg.

Luego de innumerables estudios Sternberg postula en contra del CI tres “inteligencias”, analítica, creativa y una de especial interés para este contexto, inteligencia práctica que aplica al entender a otras personas y al descifrar los ambientes sociales en que se vive. Propuesta que contribuye considerablemente con la deslegitimación del CI.

Menciona De Zubiría que en este punto el CI estaba arrinconado y vencido, por un lado los test de aptitudes particulares diseñados por los factorialistas, y los psicólogos genéticos que demuestran la invalidez de la “inteligencia” medida por los test. Por otro lado, las contundentes obras de los psicólogos cognitivos Howard Gardner y Robert Sternberg, permiten abrirle paso a formas más precisas de concebir la mente a partir de una teoría modular.

Sin embargo, aun faltaba cerrar con broche de oro, era necesaria una propuesta que superara definitivamente la obsoleta idea de “inteligencia” medida por test de CI, inválidos tanto conceptual como prácticamente. El merito de esta propuesta a juicio de Miguel De Zubiría -y según él, a juicio de muchos otros- se lo lleva Daniel Goleman con el desarrollo que hace en su libro La inteligencia emocional publicado en 1996.

En este libro Goleman rescata -entre otras cosas- la inteligencia interpersonal e intrapersonal, antes propuestas por Gardner, y propone la teoría de la inteligencia emocional como fundamento primario de la mente humana.

<<La inteligencia emocional, redescubierta por Goleman, además de enterrar el viejo CI por insulso, inoperante e irrelevante, teniendo en cuenta las circunstancias en las cuales vivimos los seres humanos de carne y hueso, termina con un siglo de tiranía racionalista e intelectualista, el siglo XX. Siglo regido por la inteligencia: racional, cognitiva, monárquica, única, lógica-verbal, académica (…). Siglo que aisló al intelecto humano del corazón, prohibió las pasiones y omitió los intereses, como si los seres humanos no estuviesen regidos y dirigidos por pasiones, anhelos, deseos, sueños (…).>>[8]

En fin, como bien lo afirma De Zubiría, se necesitó trabajar silenciosa y mancomunadamente desde 1930 hasta 1995, siete décadas, para bajar de su pedestal al CI, y demostrar fuera de toda duda que no existe una “inteligencia.”

Pero aquí no termina esto, si bien es cierto que todo lo anterior contribuyó cuantiosamente; dice De Zubiría que ni Gardner, ni Sternberg, ni Goleman desarrollaron una teoría biopsicosocial mental a partir de la cual se pueda sostener el nuevo concepto de mente humana. Para esto fue necesario que apareciera una obra como Arqueología de la mente de Steve Mithen. De Zubiría sostiene que el arqueólogo Mithen no sólo refuta la vieja teoría intelectual unipolar, sino que inaugura la nueva época: la de la mente como objeto científico multimodal de estudio e investigación.

A partir de la obra de Steve Mithen, De Zubiría propone cambiar el pseudoconcepto “inteligencia” por el de Mente Humana; junto con sus orígenes, arquitectura, génesis y funciones. Pues afirma que más peligroso que los mismos test CI, fue el pseudoconcepto “inteligencia”, razón por la cual se ve obligado incluso a descartar el sugestivo concepto “inteligencia emocional.”

A propósito de este último concepto, De Zubiría  se pregunta, ¿acaso los seres humanos somos tan sólo emociones? La respuesta definitiva es no. El ser humano también esta constituido por otros estados internos como son: sentimientos, actitudes, valores y principios, denominados en conjunto <<instrumentos afectivos.>>

De cualquier modo, lo que existe, como bien lo explica De Zubiría, es una mente que ha evolucionado y esta constituida por tres macromódulos (psicológico, práxico, cultural). Cada uno de estos tres macromódulos cuenta con una dimensión afectiva, cognitiva y expresiva.

Ahora bien, retomando el sendero que nos lleva al concepto Afectividad, aparece en escena el pensador español José Antonio Marina. Este autor, -insistentemente citado por Miguel De Zubiría- considera que toda ciencia debe precisar su terminología y sus criterios de verdad. Incluida la ciencia de la afectividad. Dice Marina que <<el léxico sentimental es muy confuso en todas sus lenguas, por ejemplo, en ingles se usa con poca cautela affect, feeling, emotion, passion, mood. En la nomenclatura pasional francesa se han analizado términos como: sentiment, emotion, inclination, penchat, susceptible de, temperament, carácter, humea.>>[9]

Señala Marina que la palabra castellana más antigua para designar las variables afectivas es pasión. Aun así, el termino no resulta apropiado dado su heterogéneo carácter y a veces ambiguo. Continuando con el ejercicio de precisión terminológica, Marina cita la denominación del filosofo y humanista español Juan Luis Vives, que entre otras se acerca mucho; Affectus. Al intentar  aproximarse aun más se encuentra con sentimiento y emoción, pero a criterio de Marina estas son palabras tardías y quedarían muy limitadas para definir todo un universo de estados internos.

De manera que, para precisar en la terminología Marina afirma lo siguiente: <<en primer lugar se necesita un término genérico que incluya todas las experiencias que impliquen evaluación, agrado o desagrado, atracción o rechazo, preferencias. Pasión a pesar de su rancio abolengo no sirve (…) sentimiento tampoco. Me inclino, pues, por  Afectividad>>.[10]

Es así entonces, (se supone) como Miguel De Zubiría llega al concepto Afectividad. Pero va mucho más allá, propone tres tipos de afectividad y define el concepto como <<valorar realidades humanas>>. Esto es, valorar las tres realidades que de acuerdo con Karl Popper habitamos los seres humanos (material, psicológica y cultural). Esta valoración implica desarrollar competencias que permitan tener una sana y fluida interacción con los demás, con los grupos y consigo mismo. Técnicamente, competencias interpersonales, sociogrupales e intrapersonales respectivamente.

Para comprender en detalle lo anterior y por qué Miguel De Zubiría plantea tres tipos de Afectividad (práxica, psicológica y cultural) es necesario introducirnos en un recorrido por la epistemología evolutiva de la Afectividad.

EPISTEMOLOGÍA EVOLUTIVA DE LA AFECTIVIDAD

KARL  POPPER

Las tres funciones de cualquier mente son conocer, valorar y optar. La diferencia de la mente humana con respecto a las demás mentes animales, consiste en que ésta habita  tres realidades. En esta medida, es posible entender por qué la Afectividad supera las interacciones entre personas.

Para comprender esto, es necesario adentrarse un poco en la potente tesis ontológica del filósofo austriaco Karl Popper, quien postuló que los humanos habitan tres realidades simultáneas. “ Según él, está el mundo de los objetos y los eventos materiales. La piedra en el camino, el aire, la lluvia que nos moja, las plantas, etc., constituyen el Mundo-1 Material. Pero también están las palabras, los pensamientos, las ilusiones, los deseos, la envidia, etc., que arman el Mundo-2  Psicológico. Como también esta una canción, los mitos, las teorías, la ciencia, la pintura, la ética, etc., conforman el Mundo-3 Cultural.”[11]

En este orden de ideas, -afirma De Zubiría- el ser humano puede valorar, no una, ni infinitas realidades; valora y opta a partir de tres realidades. Si bien es cierto que estas realidades son infinitas en su singularidad, todas pueden ubicarse en las tres realidades propuestas por Popper. Con base en esto, Miguel De Zubiría plantea tres afectividades así:

Afectividad Práxica: valora y opta ante las realidades objetivas humanas M-1. Hace parte de esta afectividad todo lo que sea susceptible de ser manipulado a través del tacto, todo lo material. Como lo es un computador, un lápiz, una casa, una flor. Los individuos que se desempeñan o gustan de campos como la arquitectura, la ecología, la medicina, la ingeniería,  tienen inclinación por la afectividad práxica.

Afectividad Psicológica: valora y opta ante realidades subjetivas humanas M-2. Se encuentran en este tipo de afectividad las palabras, los deseos, las angustias, fobias, simpatías, antipatías, ilusiones, etc. A su vez, la Afectividad Psicológica se subdivide en Interpersonal; que hace referencia a los vínculos establecidos con otras personas. Sociogrupal que se define a partir  de las interacciones efectuadas en los diferentes grupos sociales. Intrapersonal que se refiere a la relación del individuo con él mismo. La Afectividad Psicológica valora y opta con respecto a otras personas y a sí mismo. Quienes sienten afinidad por la comunicación, la educación, las áreas comerciales, empresariales, se orientan hacia este tipo de afectividad.

Afectividad Cultural: valora y opta frente a realidades conceptuales M-3. Cuando alguien siente inclinación y gusto por  las matemáticas, la física, química, biología, sociología, psicología, pedagogía. O bien por la pintura, la música, el teatro, la fotografía, poesía, escritura; indudablemente coexiste con la Afectividad Cultural.

Entonces, tres mundos o realidades planteadas por Karl Popper,(material, psicológica, cultural) se corresponden con tres afectividades propuestas y desarrolladas por De Zubiría; (práxica, psicológica, conceptual) que a su vez  tienen un correlato con los tres macromódulos de la mente humana (práxico, psicológico, conceptual o cultural) desarrollados como consecuencia de la presión evolutiva (Mithen).

DERIVADAS

Derivada 1

El concepto Afectividad representa la evolución del concepto inteligencia emocional.

Luego de hacer un largo recorrido, que comenzó con el surgimiento de los test de CI en el siglo XIX, y de señalar la postura de los diferentes detractores que argumentaron la invalidez de los mismos a nivel escolar, social y conceptual; se llega al concepto de inteligencia emocional propuesto Daniel Goleman. Dicho concepto permitió desvirtuar en gran medida, la creencia errada con respecto al ambiguo objeto de medición del CI la “inteligencia”, limitada únicamente al plano académico.

<<Goleman y los demás investigadores re-descubridores de la afectividad asumen que vivir se resuelve en pequeños y aparentemente secundarios intercambios interpersonales: convencer taxistas, productores ejecutivos, decanos de investigación, esposas potenciales, discutir, convenir, compartir. Salvo que fueron intercambios interpersonales ocultos ochenta años, casi todo el siglo XX  pasado, que le apostó a la inteligencia académica-verbal.>>[12]

Si bien es cierto que el aporte de Goleman permitió ratificar la invalidez de los test de CI, su propuesta se quedó corta en la medida  que continuó utilizando un pseudoconcepto ambiguo y revaluado; “inteligencia” y se limitó a tratar las emociones, ignorando los demás constituyentes del sistema afectivo, a saber, sentimientos, actitudes, valores y principios.

En este orden de ideas, es posible afirmar que la Afectividad se constituye en el concepto que evoluciona el concepto inteligencia emocional por las siguientes razones fundamentales:

  • Por su validez tanto epistemológica como evolutiva.

  • Por tener en cuenta que el ser humano no esta constituido tan sólo por emociones, sino que también puede actuar mediado por sentimientos, actitudes, valores y principios.

  • Por tener como objetivo valorar las realidades humanas, (material, psicológica, cultural) permite aprehender a comprehender subjetividades, posibilitando una lectura mucho más precisa del otro, del grupo y de sí mismo.

  • Porque permite dar cuenta del desempeño en las tareas socialmente significativas, que  a su vez, constituyen las principales fuentes de felicidad humanas; la amistad, la pareja, el trabajo, la familia y uno mismo.

Derivada 2

La Afectividad es la dimensión primaria y más remota de la mente humana.

El valor adaptativo de la Afectividad se remonta a los primates antropomorfos. Estos se vieron en la necesidad de interpretar y descifrar las intenciones de los demás, por cuestiones de supervivencia. “Parece que los primates antropomorfos inventaron la afectividad interpersonal por presiones evolutivas(…) luego la capacidad de conocer a otro, apreciarlo e interactuar con él supera por 35 millones de años la recientísima “inteligencia” académica, a la cual demasiados psicólogos educativos y profesores le rinden aún pleitesía.”[13]

Acorde con Miguel De Zubiría la unidad afectiva interpersonal se constituye en la estructura mental más primaria, fundamental y antigua de la especie sapiens. Y en coherencia con esto, afirma que debe cambiarse el racionalista precepto << “Pienso luego existo”, por el más humano “Comprendo a otros, luego existo.”>>[14]

Somos seres hipersociales por naturaleza, desde nuestro nacimiento demandamos grandes cantidades de afecto, y utilizamos sofisticadas estrategias como sonrisas, miradas, caricias etc., que garanticen la confianza y el cariño de los demás, principalmente de nuestra madre; esto nos garantiza la supervivencia. Es decir, desde que nacemos, nos vemos en la necesidad de hacer  uso de nuestra afectividad interpersonal.

Derivada 3

Conocer el origen y el desarrollo de la Afectividad resulta de vital importancia para comprehender el comportamiento humano.

Para comprehender porque alguien siente como siente, piensa como piensa y actúa como actúa; es necesario conocer en detalle la naturaleza humana. Sabemos que por naturaleza venimos al mundo dotados de una dimensión altruista y una egoísta, que la cultura generalmente ha  promovido el lado egoísta; y que  no obstante,  gran parte de los grandes avances producidos a lo largo de la historia, han sido posibles gracias a la puesta en práctica  de valores altruistas.

A propósito de lo anterior el divulgador científico Antonio Vélez menciona que “en el ser humano lo bueno y  lo malo son hermanos siameses. Por eso tenemos que aceptar este axioma: la evolución produce todas las virtudes y pecados que resulten rentables para el individuo, somos una mezcla inevitable de bueno y malo.(…) Es decir, todos llevamos en el alma un doctor Jekyll que a la menor oportunidad se transforma en Mr. Hyde.”[15]

Ahora bien, teniendo en cuenta que los orígenes de la afectividad son remotos y que su desarrollo ha sido determinante desde el punto de vista de la supervivencia; el conocer su génesis y evolución permite conocer con certeza por qué somos como somos. Tener claro que comportamientos  como la envidia, la venganza, los celos, la infidelidad, la mentira, la hipocresía, la codicia, la avaricia etc., son producto de nuestra naturaleza egoísta, posibilita la comprehensión del comportamiento humano y lo que es más importante, el mejoramiento del mismo. Como bien lo afirmó el literato Antón Checkhov hace muchos años atrás “El hombre se volverá mejor cuando le muestres cómo es.”

Por ultimo, cabe resaltar que desde la perspectiva de la Afectividad comprehender a otro implica saber que <<a cada ser humano lo configura el conjunto de sus afectos, de sus creencias y de sus roles; lo que aprecia, conoce y hace (…). Esto permite descifrar el complejo proceso de interpretar a otro, descubrir sus intenciones, leer sus sentimientos, sus anhelos, ilusiones y comportamientos posibles.>>[16] Lo anterior aplica para la comprehensión del otro, de los grupos y de sí mismo.


[1] Deacon Terrence. Citado por Mithen en su libro Arqueología de la Mente. Pag.120

[2] Tomado y adaptado de “Arqueología de la mente”. Mithen Steve.

[3] De Zubiría Miguel. Cómo funciona la mente humana. Más allá de la psicología cognitiva. Fundación de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Pág.57

[4] De Zubiría Samper Miguel. La Afectividad Humana. Sus remotos orígenes. Sus instrumentos y operaciones. Fundación de Pedagogía Conceptual Alberto Merani.Pág.44

[5] De Zubiría Samper Miguel. El mito de la inteligencia y los peligros del cociente intelectual CI. Fundación de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Pág. 21

[6] Gardner Howard. Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples. 1994./Fondo de cultura económica./ Pág.288

[7] Ibid. Pág. 288

[8] Op.cit. El mito de la inteligencia. Pág.28

[9] Marina José Antonio. El laberinto sentimental. Anagrama. Pág.34

[10] Ibid. Pág.34

[11] De Zubiría Miguel. La Afectividad Humana. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual. Pág.159

[12] Op.cit. El mito de la inteligencia. Pág.91

[13] Ibid. Pág. 23

[14] Ibid. Pág. 24

[15] Velez Antonio. Homo sapiens. Villegas editores. Pág.397

[16] Op.cit. La afectividad humana. Pág.107

HACERLO CON PASIÓN (Post.4)

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                                  “Nada grande se ha hecho en el mundo, sin una  gran pasión.”  

                                                                                                                    Friedrich Hegel

 

¿Pasión? ¿Para qué me sirve? ¿Qué efectos tiene en mí accionar? ¿Cómo la descubro? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo se relaciona con el talento? Si tú quieres; yo quiero compartir un rato contigo, mientras te cuento un poco acerca de lo que significa hacer las cosas con pasión, especialmente en el campo expresivo, es decir, en relación con el talento.

Te preguntarás ¿qué tiene que ver el talento? Como te parece que descubrir el talento a temprana edad y empezar a desarrollarlo, es crucial, pues de eso depende que una persona se dedique a hacer lo que realmente le gusta, y por lo tanto, lo haga con pasión. Así, no tendrá que verse en la necesidad de ocupar su tiempo haciendo lo que le toca para “ganarse la vida.”

¿Pero que es la pasión? el pensador español José Antonio Marina define pasión como: sentimientos intensos, vehementes, tendenciales, con un influjo poderoso sobre el comportamiento.[1] El diccionario de la lengua española dice  que pasión es la inclinación o preferencia muy viva por algo. Y yo digo, -adicional a lo anterior- basada en el desarrollo teórico de Psicología del Talento y la Creatividad [2] que hay cuatro tipos de pasión desde el punto de vista del talento, a saber, Pasión Manipulativa, Pasión Empática, Pasión Cognitiva y Pasión Comunicativa. Cada una correlacionada con un tipo de talento. Cuatro tipos de pasión relacionadas con un tipo de talento, ¿eso qué quiere decir? Permíteme explicarte brevemente.

Todas las personas nacemos con un talento potencial; lo que ocurre, es que ese potencial talento por diferentes variables sociales, económicas, culturales, etc, generalmente sólo logran desarrollarlo unos cuantos. Pero si tú,  al igual que yo, tienes hijos y estas interesado(a) en desarrollarles su talento a tiempo, y en lograr que se apasionen con lo que hacen, la siguiente reseña sobre  los tipos de talentos te va a ser de gran utilidad.

Psicología del Talento y la Creatividad plantea los siguientes tipos de talento: Práxico, Psicológico y Conceptual. El Talento Práxico se divide en Deportivo, Técnico y Tecnológico (ingeniero, médico, zootécnico, agronómico) este talento se  correlaciona con la Pasión Manipulativa. Es decir, quien cuenta con este tipo de talento gusta de manipular y procesar objetos materiales y naturales (piedras, plantas, árboles, cosechas, ríos) u objetos tecnológicos  (aljibes, puentes, viviendas, edificios, relojes, etc). Se apasiona por este dominio quien dispone de interés instrumental.

El Talento Psicológico se divide en Intrapersonal (autoreflexivo), Interpersonal (terapéutico, liderazgo, psicológico) y Grupal (educativo, comunicativo, comercial, empresarial) este talento se correlaciona con la Pasión Empática. En otras palabras, quien tiene este tipo de talento procesa información de otras mentes (de otras personas y de sí mismo), bien sea para ayudarles (psicoterapeutas, terapeutas, médicos, conferencistas), o para educarlos, comunicarles, venderles. Es normal que se apasione por este talento, quien dispone de intereses empáticos, quien guste de leer la mente del otro.

Y por último, se encuentra el Talento Conceptual, este se divide en Científico y Artístico. El Científico a su vez se subdivide en Formal (lógico, matemático, filosófico), Natural (físico, químico, biológico) Social (antropológico, sociológico, político, geográfico, histórico, pedagógico), este talento se correlaciona con la Pasión Cognitiva. Y el Artístico también se subdivide en Literario (novelístico, narrativo, poético, teatral, cineasta), Plástico (pictórico, escultórico, fotográfico) e este talento se correlaciona con la Pasión Comunicativa. Entonces, quien posee un talento de tipo conceptual siente afinidad por abstracciones, pensamientos, leyes, sistemas conceptuales, teorías, a nivel matemático, biológico, histórico etc, y/o entidades artísticas de tipo musical, teatral, pictórico, escultural entre otras. Se apasiona por este dominio quien dispone de interés cultural.[3]

Grosso modo, en esto consiste la relación Pasión–Talento. La importancia radica en que, en cuanto se explore, identifique, desarrolle y profundice el talento a temprana edad, se hace posible que el individuo se <<apasione>> con lo que hace,  pues se dedicará a hacer  lo que realmente le gusta. Permitiéndose de esta forma, encontrarle  <<Sentido a la Vida>>, y por lo tanto,  ser menos propenso a caer en estados de depresión, apatía frente a la vida, conductas suicidas, violentas, acciones delincuenciales y otros tantos trastornos psicológicos y patologías sociales que bien podrían  evitarse en gran medida, sí tan sólo se re-pensara, se  re-evolucionara  el sistema educativo industrial actual. Es despiadado y hasta perverso, someter al estudiante a pasar once años de su vida (cursando la primaria y el bachillerato) recibiendo educación cada vez más obsoleta. La prueba de esto, es que la gran mayoría de los bachilleres, una vez graduados, repiten al unísono  ¡¡no sé hacer nada!! y como no saben hacer nada, salen a engrosar las filas de los desempleados.

Basta con imaginar lo que ocurriría, si esos once años se utilizarán en explorar, identificar, desarrollar y profundizar el talento de los estudiantes. El resultado sería más que bueno; teniendo en cuenta que el talento se desarrolla luego de 10.000 horas de práctica (como bien lo señalan expertos en el tema), se puede afirmar que el estudiante tendría tiempo más que suficiente para ser todo un <<talento creativo>>. Como corolario se obtendrían jóvenes apasionados en su quehacer, dedicados a  <<vivir la vida>>,  jóvenes que trabajan en lo que les gusta, que generan recursos a partir de su pasión, que contribuyen comprometidamente con el desarrollo de su comunidad  y por supuesto , jóvenes que ya recorren el camino hacia el logro de la autonomía.

Tristemente, en la mayoría de los casos quienes son  directamente responsables de explorar, identificar y contribuir con el desarrollo del talento en los primeros años de vida; no saben cómo hacerlo o suelen mostrarse indiferentes. Por un lado esta la responsabilidad de los padres, quienes debido a su ajetreado estilo de vida -propio del perverso sistema industrial- no tienen tiempo para compartir con los hijos, ni muchos menos pueden tomar consciencia de la importancia de ayudarles a descubrir y desarrollar el talento a tiempo. Y por otro lado, esta la responsabilidad del sistema educativo, el cual,  por estar concebido bajo el esquema industrial, coarta la creatividad y el entusiasmo del niño(a) al condenarlo a permanecer durante once años recibiendo educación homogeneizada, que tan sólo le ofrece una única y limitada posibilidad (ser bachiller), sin tan siquiera, permitirle explorar en un marco de diferentes posibilidades, que garantice una elección mediada por la pasión y el talento de cada quien.

Resulta de vital importancia tomar acciones al respecto, y en vista que el actual sistema educativo no tiene en sus planes a corto plazo replantear el modelo; somos los padres quienes debemos asumir la responsabilidad de explorar, descubrir y desarrollar a tiempo el talento de nuestros hijos.

Pensando en esto, la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER te brinda la posibilidad de aprehender cómo desarrollar a tu hijo(a) a nivel afectivo, cognitivo y expresivo. Y de igual forma, cómo hacer para que se dedique a vivir de su talento y por lo tanto, se apasione con lo que hace. Es decir, a hacerlo con Pasión


 


[1] Marina, José Antonio.” El laberinto sentimental”. Editorial Anagrama/ Colección  Argumentos.

[2] De Zubiría Miguel. “Psicología del talento y la creatividad”. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani.

[3] Tomado y adaptado  de Psicología del talento y la creatividad. Miguel De Zubiría Samper.

¿POR QUÉ SOMOS COMO SOMOS? (Post.2)

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“El hombre se volverá mejor cuando le muestres cómo es.”Anton Checkhov

¿El hombre es egoísta o altruista por naturaleza? ¿Somos producto del medio cultural únicamente o somos seres puramente biológicos? ¿Se puede modificar el “dictamen genético” a partir del Desarrollo Afectivo? ¿Es posible llegar a comprehender por qué una persona piensa lo que piensa, siente lo que siente y actúa como actúa?

Por naturaleza venimos al mundo dotados tanto de una dimensión altruista como de una egoísta. Ahora, ¿cuál de las dos  se desarrolla más? la cultura en este punto juega un papel significativo, pues de su influencia depende la dominancia; bien sea de las “malvadas” (no siempre es así) instrucciones programadas por el código genético o del accionar que corrige y controla los impulsos del genoma. En otras palabras, es falso que el hombre “nace”,  y es igualmente falso que el hombre se “hace”. El hombre “nace” y se “hace”.[1]

Por desgracia, desde siempre hasta nuestros días, tanto el genoma como la cultura han favorecido el desarrollo y predominio del lado egoísta,(esto no quiere decir que el lado altruista no se haya manifestado y continúe haciéndolo) es más, se puede afirmar  -a diferencia de lo que pensaba el “buen” Rosseau- que “el hombre nace malo y  a veces la sociedad lo mejora”.[2] El hombre, debido a su origen animal, también se convierte en presa fácil de la despiadada selección natural, y ésta, simplemente hace lo que tiene que hacer. “En evolución no sólo se trata de ganar, sino de ganar más que los demás y, en ocasiones, en hacer perder a los otros. Por lo tanto, la evolución siempre estará produciendo malvados.”[3]

En relación con lo anterior, el divulgador científico Antonio Vélez afirma lo siguiente:

<<Un animal que se muestre perfectamente altruista, que siempre les ceda el turno a sus compañeros, que no acapare recursos vitales cuando se presenta la oportunidad, que no responda con violencia a las agresiones o a las injusticias, que no se muestre vengativo, que no se interese en el sexo, que no descanse de trabajar en bien de sus parientes o que no se alimente en abundancia cuando las circunstancias lo propicien, ese animal no dejará descendientes, o dejará muy pocos, en relación con sus compañeros de grupo. En cambio los lujuriosos, los egoístas, los altruistas con sus parientes próximos, los ventajosos, los agresivos, los maquiavélicos, los codiciosos y los avaros tenderán a dejar más descendientes y en consecuencia esas “virtudes”-“pecados” desde la perspectiva humana- serán elegidas por la selección natural para incorporarlas en la dotación biológica de cada especie. Y el hombre no es ninguna excepción. >>

Ahora bien, esto no quiere decir que todo esté perdido. No se trata de caer en algún tipo de determinismo genético; como bien lo señala  Antonio Velez,  “de ninguna manera se acepta que las fuerzas del genoma sean insuperables, (…) se considera que en más de un caso las fuerzas importantes las aporta el medio ambiente”. Y citando a Jorge Wagensberg  expresa: “Lo escrito en los genes no es un texto sagrado, se puede cambiar, arreglar, borrar, burlar….”.

En este orden de ideas, se puede aseverar que en cuanto el hombre conozca y tome consciencia de su naturaleza, y en lo posible se desarrolle en un entorno que propicie el  fortalecimiento de la ya mencionada dimensión altruista; existe un alto grado de probabilidad de cambiar el “dictamen genético”. Y es precisamente en este punto, en el que la Formación Afectiva (aprehender a interactuar con los demás y con uno mismo) cobra validez y relevancia en el existir de cualquier persona, interesada en que aflore y se desarrolle con mayor predominancia su lado de Ser Humano (altruista).

Cabe anotar que “es más sustantivo aprehender a comprender a otros seres humanos y a sí mismo que aprehender matemáticas, ciencias, sociales, español….”[4] De acuerdo con De Zubiría, aprehender a interactuar con las demás personas es mucho más importante por cuatro grandes razones:

  1. La afectividad es multifuncional y opera con multitud de personas, cercanas como parientes, familiares, amigos o incluso yo mismo; o lejanas como el taxista, el celador, etc.
  2. En la economía actual, las competencias afectivas alcanzan su valor máximo, así las apariencias sean contrarias.
  3. Cualquier déficit afectivo interpersonal tiene consecuencias costosas en términos de infelicidad, de enfermedad física y mental: soledad, depresión y suicidio, ¡las tres epidemias del siglo XXI!.
  4. Por su propia escasez, pues en la cultura occidental las primeras industrias y los colegios sobrevaloraron la “inteligencia”, haciendo a la afectividad rezagarse.

Miguel De Zubiría Samper, quien ha teorizado con amplitud acerca de la Afectividad Humana, define la misma como <<valorar las realidades humanas>>. Estas realidades las precisa a partir de la teoría del filósofo inglés  Karl Popper  según la cual, los individuos habitan en tres realidades: Práxica (Mundo 1) relacionada con lo material, Psicológica (Mundo 2) relativa a la interpretación de las demás personas y finalmente Cultural (Mundo 3) que hace referencia al conocimiento.

De esta forma, establece una directa relación entre los mundos Popperianos y los tipos de Afectividad Humana, a saber, Afectividad Práxica, Psicológica y Cultural. Para este contexto es pertinente profundizar en la Afectividad Psicológica; -pues nuestro interés se focaliza en la comprehensión del comportamiento “humano”- constituida por: Afectividad Interpersonal (relacionada con la interacción entre personas), Afectividad Sociogrupal (hace referencia a la relación individuo-grupos), Afectividad Intrapersonal (sobre la relación del individuo consigo mismo).

La Afectividad Interpersonal tiene por tarea comprehender a otros; esto se hace posible a partir del aprecio o valoración del otro, conocimiento del otro y  destrezas interpersonales. La Afectividad Sociogrupal esta relacionada con la interacción con los grupos; es a partir de ésta que la persona aprende a ser miembro de una familia, un colegio, un trabajo etc. De igual forma, para desarrollarla se requiere aprecio o valoración del grupo, conocimiento del grupo e interacción con los grupos. La Afectividad Intrapersonal moviliza los mecanismos de autocomprehensión necesarios, para interactuar consigo mismo; autovaloración (auto-estima, auto-cuidado, auto-imagen) autoconocimiento (afectos, roles, creencias) y autoadministración (motivarse e inhibirse).

En síntesis, desarrollarse afectivamente implica el conocimiento, dominio y aplicación de Operaciones Afectivas (Interpersonales, Sociogrupales, Intrapersonales) e Instrumentos Afectivos (conocer cómo se articulan emociones, sentimientos, actitudes, valores, principios). Esto se estructura con base en los roles que desempeña el individuo dependiendo de su edad. Por ejemplo, en la infancia desempeña el rol de hijo y posiblemente de hermano, en la adolescencia de hijo, estudiante, compañero y en la adultez de padre, esposo, trabajador.

Lo anterior resulta especialmente relevante, puesto que se hace posible comprehender,  por qué, sentimos lo que sentimos, pensamos como pensamos y actuamos como actuamos. Posibilitando en gran medida, (¡y no es nada pretensioso!) el mejoramiento de la especie “humana”, y obviamente la prevención de los múltiples problemas y patologías que aquejan tanto lo social como lo psicológico: violencia, crimen, suicidio, delincuencia, inequidad, corrupción etc, etc, etc, etc.

Desafortunadamente en ninguna parte nos forman Afectivamente. Vamos a la escuela a “aprender” matemáticas, sociales, español etc, y en la “educación superior” continua el aprendizaje netamente cognitivo.-Esto es apenas normal, pues al sistema educativo lo que menos le importa es el desarrollo de la persona-. En ninguna parte nos enseñan a interpretar y comprehender a los demás, a ser conocedores de nuestros afectos; para que así, sea más fácil descubrir y desarrollar nuestro talento. A comprehender que contamos con un sistema afectivo conformado por emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios; que podemos ser mucho más acertados y asertivos, si actuamos  principalmente movidos por valores y  principios; que nuestras emociones, sentimientos y actitudes las podemos poner a actuar a nuestro favor, si desarrollamos competencias afectivas que nos permitan comprehender su funcionamiento, y así, tener un control y manejo adecuado de éstas. En fin, son demasiados los aspectos  cruciales, vitales, determinantes para nuestro diario vivir, -relacionados con la Afectividad- que no nos enseñan en ninguna parte y por lo tanto, su carencia continua produciendo estragos, que en  no pocas ocasiones, resultan  irreversibles.

Es precisamente por esta razón que ahora existe la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER, un espacio en el que,  adicional a tener la posibilidad de desarrollarte Afectivamente y contribuir con el Desarrollo Afectivo de los demás, también puedes desarrollarte a nivel intelectual y profesional. No dejes de hacer parte de esta iniciativa; si consideras que lo expuesto aquí, es acorde con tu postura frente a la vida y hace parte de tus necesidades existenciales.

 


[1] Vélez, Antonio, “Homo Sapiens”  Bogota. 2009. Villegas Editores

[2] Ibid

[3] Ibid

[4] De Zubiría Miguel, “La Afectividad Humana” Bogotá 2007

CONSTRUYENDO UN PROYECTO EXISTENCIAL 

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construir4Debo admitir que no ha sido nada fácil renunciar a la aparente  “estabilidad” y  “seguridad”, que produce mantenerse alienado y sumiso al  perverso sistema actual. Aunque a decir verdad, el precio que se paga es muy  alto, pues se hace necesario incluso; enajenar la propia libertad y anular la posibilidad de gestionar un camino que conduzca al logro de la autonomía.

Luego de sobreponerme a la perturbación que provoca el régimen industrial, de haber experimentado el rol más sublime y divino; paradójicamente antecedido por la sensación más abominable y salvajemente dolorosa -el parto-. Después de todo esto, he sentido la imperiosa necesidad de procurarle un poco más de evolución a mi existir, y lo que es aun más importante, de darle celeridad al cometido que como ser humano tengo en la vida  <<hacer que mis hechos me permitan trascender>>.

Encontrar  la ruta que me conducirá a la consecución de dicho cometido es algo que me ha tomado tiempo. Por un lado, puedo decir que dentro del concepto que tengo de mi; prevalece el hecho de caracterizarme por una profunda inconformidad con el sistema establecido, por un agudo y poco operante sentido crítico frente a la dinámica social basada en la desigualdad de oportunidades, capitalismo bestial, injusticias de todo tipo,  discriminación, corrupción,  indiferencia, violencia, pobreza, guerra y un eterno etcétera. Asimismo, por tener la firme intención de contribuir con una transformación autentica de mi entorno (en este caso tenía muy claro qué hacer; pero no sabia cómo hacerlo).

No obstante lo anterior, confieso  que contemplar la posibilidad de cambiar mi “acomodado” estilo de vida o de intentar emprender algún cambio importante, me generaba algo de temor y desorientación, -lo que considero es apenas normal-. Pero  lo que no me resulta para nada normal, es resistirse a emprender cambios importantes en la vida, aun sabiendo que lo único permanente en nuestras vidas son los cambios. Por lo demás, no se puede ignorar que es a partir de los cambios que se hace posible la evolución. 

Pues bien, después de hacerme consciente de la importancia del cambio (sobre todo de paradigma) he decidido hacerlo participe de mi vida, y sin vacilar más, he comenzado lo que denomino como “liberación progresiva del sistema”. Al mismo tiempo,  lo más substancial de mi sentir toma forma a partir de este proceso, es decir,  aquí empieza a forjarse lo que se constituye en mi propósito existencial, a saber, -como ya lo mencioné-  <<hacer que mis hechos me permitan trascender>>.       

Bueno, creo que ya estuvo bien de catarsis. Para entrar en materia  te diré que este proyecto se estructura a partir de dos conceptos y/o propósitos principales: Humanizar al Hombre y Construir Bien-estar. Ahora bien, la consecución de lo anterior se concibe desde la Formación para el Bien-Estar a partir de la Afectividad Humana (desarrollo afectivo de las personas). Cumplir con este propósito implica darle vida a nuevas instituciones tales como: Centros de Formación Afectiva (promueven el desarrollo afectivo de las personas en sus diferentes dimensiones, como son: familia, trabajo, pareja, crianza, amigos, sociedad, etc) Centros de Formación  Humana (tienen como propósito el desarrollo integral de las personas desde el punto de vista afectivo, intelectual y del talento), Empresas Altruistas (bien podría decirse que son la evolución tanto conceptual como práctica de las ya conocidas empresas sociales).

Imagino que te estas preguntando el por qué de lo anterior; la respuesta es muy sencilla… Lastimosamente, la gran mayoría de problemas que aquejan  nuestra sociedad,  encuentran su causa en una aguda deficiencia de desarrollo afectivo. Esto es apenas normal teniendo en cuenta que en ninguna parte recibimos formación acerca de cómo llegar a convertirnos en seres humanos o de cómo podemos descubrir y desarrollar el talento. La escuela industrial prioriza en la instrucción de matemáticas, biología, física, español etc; pero en ningún momento se preocupa por dar cuenta de la dimensión afectiva, esto es, -según Miguel De Zubiría- permitirle a la persona desarrollar de forma optima su afectividad intrapersonal (autoconocimiento, autovaloración y autoadministración), afectividad interpersonal (conocimiento del otro, valoración del otro y destrezas interpersonales), afectividad sociogrupal (conocimiento de los grupos, valoración de los grupos e interacción con los grupos), afectividad que conduce al amor a si mismo, al otro, al mundo y al conocimiento.

De la misma forma -y siguiendo la teoría de De Zubiría- se hace necesario que la persona comprenda el funcionamiento de los instrumentos afectivos (emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios) para tomar consciencia de por qué siente lo que siente, piensa lo que piensa, actúa como actúa,  y de cómo su accionar varia de acuerdo al nivel de desarrollo afectivo en el que se encuentre.

En este orden de ideas, se puede afirmar: en tanto se cuente con un óptimo desarrollo afectivo intrapersonal, interpersonal y sociogrupal; e igualmente  se  actúe  con mayor frecuencia con base en valores y principios, existe un alto grado de probabilidad -por no decir que es totalmente seguro-  de obtener  Bien-estar  y  por supuesto Felicidad.

En lo que respecta a la Empresa Social; (o mejor dicho, Empresa Altruista) definitivamente se constituye en una alternativa viable para contribuir con la construcción de Bien-estar para las personas, favoreciendo en gran medida la disminución de la pobreza. Basta con imaginar lo que ocurriría si en lugar de darle prelación a las empresas maximizadoras de beneficios; se aprovechara el poder del libre mercado para rentabilizarlo en beneficio del cumplimiento de objetivos sociales (formación, salud, vivienda, recreación, cultura, etc).

Aunque el antepuesto enunciado parezca utópico, es perfectamente factible de ser llevado a cabo; de hecho, ya existe un claro y admirable ejemplo a seguir, se trata del premio Nobel de Paz y fundador del Banco Grameen, Muhammad Yunus. Quien a través de otorgar micro créditos a personas de escasos recursos e incursionar en diferentes tipos de empresas sociales, (en este tipo de empresas se reinvierte el cien por ciento de las utilidades en objetivos sociales, sin embargo, pueden ser autosostenibles) ha logrado consolidar un modelo de emprendimiento que bien vale la pena replicar.

Es evidente que materializar estas letras no será una tarea fácil, pero definitivamente su ejecución me resulta vital. Por fortuna me acompaña en este propósito existencial, un  hábil e inquieto personaje; mi esposo Andrés, con quien nos hemos valido de los aportes de autores como: Miguel De Zubiría, Richard Sennett, Manuel Castells, Alvin Toffler, Richard Stellman, Pekka Himanen, Muhammad Yunus, por nombrar sólo algunos. A partir de este escudriñamiento, hemos diseñado un modelo de trabajo que posiblemente permitirá ejecutar tal cometido. Se trata de EL TALLER: una nueva forma de organizar y gestionar el trabajo.

Dicho Taller, -al mejor estilo de los antiguos artesanos- cuenta con aprehendices, oficiales y maestros. Aquí, la materia prima es la información y el conocimiento. En El Taller las herramientas son los libros, las computadoras, la palabra y los escritos. Y como producto terminado ofrece la Formación Afectiva. Se trabaja por proyectos, éstos son desarrollados por equipos. Cada equipo esta conformado por un grupo de aprehendices, orientados por un respectivo Oficial. Todos a su vez, son orientados y formados por un Maestro. No hay jerarquías tradicionales, y el rol a ocupar dentro del mismo, es directamente proporcional a la producción intelectual y al aporte a la comunidad. Los ingresos netos;  producto de la ejecución de los diferentes proyectos, son distribuidos equitativamente entre los integrantes y de acuerdo al rol desempeñado. (Si quieres conocer sobre este modelo, haz clic aquí).

Ya para concluir, iré al grano; LA COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER, es un espacio que te brinda la posibilidad de construir tu autonomía afectiva, intelectual y material. A diferencia de un proyecto convencional, para hacer parte de esta propuesta  se requiere una firme disposición para romper esquemas, agrado por adquirir y transmitir el conocimiento, valorar el ser humano y un autentico deseo de contribuir con el Bien-estar propio y el de los demás a partir de la Formación Afectiva.

Como en cualquier otra causa, se hace necesaria la suma de voluntades, convicciones, esfuerzos, energías, talentos, experticias y demás. La invitación está abierta. Y en la medida en que este ideal  coincida con tus valores esenciales, es importante que te hagas partícipe del mismo.