Cómo humanizar

HUMANIZACIÓN

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 HUMANIZACIÓN

 

Se dice que esta forma de vida humana empezó a gestarse hace aprox. 4.000 millones de años, y que hace aprox. 2 millones de años empezó la evolución del género homo, y que los primeros humanos anatómicamente modernos aparecieron hace aprox. 100.000 años, y que  hace aprox. 30.000 años que Homo sapiens sapiens es el único miembro superviviente del linaje Homo.

 

Más de 30.000 años recorriendo, respirando, creando, transformando, construyendo y penosamente también; alterando, contaminando, acabando e intoxicando estas tierras, estos mares, estos cielos, esta atmósfera, esta biosfera que espera el momento en que Homo sapiens expanda su consciencia priorizando el cuidado y conservación, por encima de la exacerbada industrialización, guerra y mercantilización para así, evitar su definitiva expulsión.

 

Homo sapiens sapiens; es grande la responsabilidad que nos endilga esta denominación dada su principal acepción: Del latín homo ‘hombre’ sapiens ‘sabio’ Hombre Sabio. Incluso pareciera que es demasiado pretencioso y ostentoso, denominar así a una especie que aún causa daño doloso.

 

Se cree que el gran avance en el proceso de Humanización  ha sido  y es, el lenguaje; no obstante,  no resulta siendo suficiente, pues el proceso de evolución consciente permanentemente, es muy exigente.

 

¿Será que por el hecho de lenguajear tenemos derecho a insultar, juzgar, calumniar y vituperar sin piedad?

 

¿Será que por el hecho de ser parte de una especie que ha hecho parte de un proceso de evolución biológica; a partir del cual adquirimos crecimiento cerebral,  mayor capacidad craneal,  pérdida del exceso de vello corporal, bipedismo y algo más, podemos subestimar y maltratar nuestro entorno natural?

 

¿Sera que por el hecho de haber descubierto el fuego, haber desarrollado herramientas para cultivar y cazar, nos podemos creer más que las demás especies del reino animal?

 

¿Será que por el hecho de habernos podido comunicar con sonidos más articulados y sofisticados, haber sido capaces de crear cultura; arte, ciencia, tecnologías, filosofías, religiones, ritos, mitos y demás, ya no necesitamos evolucionar más?

 

Pero bueno, el propósito no es denigrar de una especie que cuenta con todo el potencial para evolucionar y que en sus acciones también se pueden encontrar prácticas de amor, buena voluntad, bondad, generosidad y mucho más.

 

El  quid del asunto es: ¿Cómo hacer para que estás prácticas hagan parte de la generalidad y no se queden en la excepcionalidad?

 

Se puede Sentipensar que es necesario Formar para Humanizar. Formar para desarrollar Habilidades que nos Humanicen cada vez más, que nos permitan interactuar con  responsabilidad y en coherencia con la denominación que a nuestra especie se le da; es decir, aprovechando la oportunidad de adquirir sabiduría al vivir.

 

Bien se podría empezar por la Humildad. Humildad para aceptar que aún nos falta mucho por evolucionar, por aprender a respetar, a preservar, a liberar las ínfulas de superioridad con respecto a los demás seres que también hacen parte de esta biosfera o envoltura viva de la tierra, del infinito cosmos; que tanto nos pueden enseñar y aportar, si les aprendemos a valorar.

 

Sin importar que nuestro ego se pueda herir, hay que reconocer que permanecemos en proceso de transición y que aún nos hace falta dar  los pasos decisivos, para pasar de la hominización a la genuina Humanización.

 

De otra manera es probable que nos quedemos ostentando el título de ser una especie anatómicamente desarrollada, pero mentalmente estancada.

 

Ahora bien, “sacar a algo o alguien de un estado bárbaro o salvaje, instruyéndole en las artes de la vida”, es una definición del concepto Civilización. Recientemente también se afirma que “la civilización empieza a aparecer cuando se establece un sistema de vida factible, una interacción adecuada entre el hombre y la naturaleza”.  Definiciones que en cierta medida son afines a la utilidad que aquí se le pretende dar a la práctica y constructo de Humanización, aunque guardando su debida diferenciación.

 

Se puede empezar por plantear que No basta con nacer y hacer parte de la especie humana, hace falta llegar a Ser y Crecer como un auténtico Humano.

 

¿Y qué es lo que nos hace auténticamente humanos?

 

Si bien es cierto que el fundamento de lo humano subyace en el lenguaje y en todas las posibilidades que surgieron para la especie humana con éste; también lo es el hecho de la subvaloración y por ende subutilización, tergiversación y falta de concientización sobre las oportunidades implícitas en  estas posibilidades. Sentir y razón que limita la Humanización.

 

En términos prácticos se puede continuar por proponer que el desarrollo consciente y consistente de Habilidades como el comprenderse y comprender a los/las demás y lo demás, valorarse y valorar a los/las demás y lo demás, cuidarse y cuidar a los/las demás y lo demás, gobernarse, enfocarse, gestionarse, observarse, evaluarse, encontrarse, interactuar con empatía y asertividad (empatividad), cooperar, agradecer, perdonar, amar, respetar… Nos permiten sacar, expresar nuestro lado más humano.

 

Es natural que al esforzarnos por desarrollar habilidades como la prudencia, paciencia equidad, responsabilidad, generosidad, justicia, confianza, esperanza, lealtad, resiliencia, y todas las demás; obtengamos cada vez más libertad y adquiramos cada vez más sabiduría para vivir y convivir en esta vida.

 

Esto es algo que generalmente sabemos, pero no siempre comprehendemos y esto hace que nos limitemos. He ahí la relevancia de Formarnos para Humanizarnos y a su vez Formar a quienes a esta vida trajimos a habitar (hijos/as).

 

Humanizarnos para integrarnos, para sentirnos, para encontrarnos, para conectarnos, para transformarnos y evolucionarnos.

 

Humanización es lo que exige nuestra actual y próxima generación.

 

Sentir que hay algo posible de alcanzar en este vivir y que va más allá del comer, vestir, aparearse o dormir; permite asentir que vale la pena existir aprehendiendo a vivir y convivir.

 

¡¡Humanización esa es la cuestión!!

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¿SER HUMANO O SER MARRANO?

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 SER HUMANO O SER MARRANO

El inteligente animal,  amante del pantanal; conocido como marrano, cerdo o puerco, deja al “humano” sin recoveco para ocultar su brutal ego.

 

En ocasiones pareciera que una parte de lo que se conoce como “humano”, se hubiese limitado a ser pésimo imitador, del buen marrano. Ignorando la inmensa posibilidad que le otorga su humanidad: pensar, sentir y actuar de modo tal, que pueda elegir y construir bienestar.

 

Atentar contra la humanidad, contra la integridad de una subjetividad, cometer actos de barbarie y brutalidad, incitar a la belicosidad, ignorar lo que significa la hermandad; es un comportamiento que no hace parte del ser marrano y menos del Ser Humano.

 

Quienes han investigado el comportamiento del cerdo o marrano; afirman que es un animal muy limpio que evita ensuciar las zonas donde vive. Si se bañan en barro o lodo es simplemente para mantener su temperatura corporal baja, ya que no sudan.

 

Los cerdos son animales capaces de formar complejas unidades sociales y aprenden los unos de los otros. Son sensibles, sociables, amistosos, nobles, simpáticos y hábiles para comunicarse; emiten más de veinte sonidos diferentes para expresar necesidades y estados de ánimo.[1]

 

Lo genuinamente humano es capaz de ir más allá de lo mundano. Cuenta con Voluntad para Crecer, mediante el aprendizaje y la práctica de Habilidades que le humanicen cada vez más, es decir, de Habilidades Humanizadoras.

 

Por ejemplo, es propio del Ser Humano ocuparse de:

 

Conocerse para comprenderse, ejercer gobierno sobre sus afectos negativos y positivos, conocer a sus semejantes para comprenderlos, valorarse y valorar a sus semejantes, perdonarse y perdonar a sus semejantes, esforzarse por practicar empatía y asertividad a la hora de interactuar.

 

De Humanos es; permitirse prestar atención para favorecer la sana vinculación, dedicar tiempo a la creación, a la construcción de relaciones fuente de satisfacción y gratificación. Es de Humanos cooperar, ayudar, cuidar, preservar el equilibrio natural. Es de Humanos evolucionar, ser compasivo evitar la guerra y vivir en paz.

 

Hay quienes sin merecer, se hacen llamar humanos y en la práctica no alcanzan siquiera, el respetable comportamiento del buen marrano.

 

En este orden de ideas, puede resultar más aceptable y admirable, ser un marrano y no, un seudo-humano.

 

O se aprende a ser un genuino Ser Humano, o se aprende a ser como el buen marrano.

 

Se es Humano o se es marrano; nada más abominable, que mantenerse como seudo-humano.

 

Lo Humano es lo Humano, lo marrano es lo marrano; lo seudo-humano es degrado de lo civilizado.

 

Es el momento de tomar la decisión. ¿Ser Humano o ser marrano?

[1] http://www.granjasdecerdos.org/como-son