Altruismo

SE NECESITA EQUILIBRIO

Posted on Actualizado enn

EQUILIBRIO

Se necesita equilibrio para no sucumbir ante las adversidades y desafíos que plantea el estar vivo.

 

Se necesita equilibrio para estar vivo manteniendo una actitud realista y optimista frente a cualquiera que sea la realidad.

 

Se necesita equilibrio para interpretar la realidad sin caer en el Autoengaño, y así, tener la posibilidad de transformar esa realidad, cuando no es fuente de bienestar.

 

Se necesita equilibrio para obtener bienestar, mediante el cultivo de vínculos sanos, afectos sanos, conocimientos sanos, creencias sanas y prácticas sanas.

 

Se necesita equilibrio para aceptar que nuestra existencia está expuesta a la influencia de creencias destructivas, afectos destructivos y prácticas destructivas; pero aun así, siempre tendremos la posibilidad de elegir.

 

Se necesita equilibrio para saber elegir con quién vincularnos y de quién desvincularnos, evitando así, agobiarnos con un vínculo que nos haga producir permanentemente afectos tóxicos.

 

Se necesita equilibrio para perdonarnos a nosotros mismos y desintoxicarnos cuando quedamos contaminados de afectos tóxicos; producto de habernos vinculado con alguien equivocadamente.

 

Se necesita equilibrio para perdonar a alguien, con quien nos vinculamos equivocadamente y nos causó daño.

 

Se necesita equilibrio para perdonar a quien nos causa daño, con o sin intención, y para discernir si es conveniente mantener la cercanía del vínculo o tomar distancia del mismo.

 

Se necesita equilibrio para aceptar que a veces es mejor tomar distancia de un vínculo, aunque esto nos cause un profundo dolor.

 

Se necesita equilibrio para enfrentar, procesar y transformar el dolor que causa, sentirnos desilusionados de alguien, en quien habíamos confiado.

 

Se necesita equilibrio para comprehender que no podemos exigir confianza, ni permitir que alguien nos exija confianza; dado que la confianza se construye, no se exige.

 

Se necesita equilibrio para confiar cuando hay coherencia, empatía, capacidad para cooperar e interés genuino. Y para desconfiar, cuando los hechos denotan egoísmo.

 

Se necesita equilibrio para reconocer la ambivalencia de nuestra naturaleza humana, tan propensa al egoísmo, como al altruismo.

 

Se necesita equilibrio para hacer un alto en el camino, e identificar las lecciones y aprendizajes que nos dejó una experiencia dolorosa, antes que el caos invada nuestro sentir.

 

Se necesita equilibrio para mantener la templanza y el Autogobierno, ante situaciones e interacciones que incitan al caos, al descontrol, a la exacerbación de Afectos Negativos.

 

En fin, se necesita equilibrio para ser paciente pero diligente, flexible pero firme, inquieto pero seguro, fuerte pero cálido, generoso pero moderado, sincero pero asertivo, asertivo pero franco, amable pero cauteloso, con criterio pero sin prejuicios, valiente pero prudente, tranquilo pero activo, entusiasta pero sereno, arriesgado pero estable, explorador pero comprometido, amoroso pero con límites, de mente abierta pero de acción por convicción.

 

Se necesita equilibrio para Vivir y Convivir sin caer en extremos y excesos, que puedan resultar perjudiciales para nosotros y nuestro entorno.

Anuncios

¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR?

Posted on Actualizado enn

EVOLUCION DEL AMOR

 

El Amor… el Amor

Ese noble afecto que alimenta y engrandece tanto a quien lo recibe, como a quien lo brinda.

El Amor, esa energía creadora que nos anima a construir.

El Amor, esa fuerza movilizadora que nos da el coraje para perseverar.

El Amor, esa práctica que nos da la valentía para luchar por lo que queremos, por lo que creemos, por lo que podemos, por lo que nos apasiona, por lo que le da sentido a nuestra existencia.

El Amor, ese impulso motivador que nos lleva a Hacer para Ser.

El Amor, ese afecto que evolucionado, nos permite trabajar por nosotros mismos, por los nuestros, por los otros y por la humanidad.

Parece inconcebible que un afecto tan grandioso se pueda acabar ¿verdad? Lo cierto es que cuando no estamos conscientes, atentos, trabajando permanentemente para que el amor evolucione; de repente nos hallamos desconcertados preguntándonos:

¿Qué pasó? ¿No entiendo por qué se acabó el amor, si al comienzo todo era tan bonito? ¿Por qué cambió tanto de un momento a otro? ¿En qué momento se acabó el amor? ¿En qué momento todo acabó?

¿Tú qué crees, por qué se acaba el amor? Esta pregunta puede tener tantas respuestas como modos de pensar existen.

Compartiré contigo una de las tantas posibles respuestas a esta crucial pregunta. Para esto, tendré en cuenta lo que he aprehendido en el ejercicio de estudiar, enseñar y practicar la Formación Afectiva.

Sigamos adelante entonces…

Desde la Formación Afectiva se trata de lo siguiente: <<Cuando el Amor no evoluciona, se extingue>> permítenos explicarte en qué consiste esta afirmación.

mariposas enamoradasEl Amor al igual que todos los Afectos, nace como Emoción. Esto quiere decir que inicia siendo muy intenso y es el resultado de una fuerte activación bioquímica. Es pura biología en acción. Es una fiesta de neurotransmisores como la dopamina y norepinefrina, que estimulan la producción de hormonas como la testosterona. Razón por la cual, experimentamos los efectos del llamado amor romántico en el vínculo de pareja. Con síntomas como atención sostenida en el objeto del deseo, pensamiento intrusivo, incremento del deseo sexual, taquicardia, pérdida del apetito, etc.

En el vínculo con nuestros hijos, también experimentamos el Amor como Emoción. Cuando están recién nacidos, en nuestros organismos se activa la producción de hormonas como la oxitocina (predominante en la mujer)  y la vasopresina (predominante en el hombre). La activación de estas hormonas hace que sintamos un intenso apego por nuestros hijos, sobre todo en sus primeros años de vida.

Antes de continuar hagamos un paréntesis; si bien es cierto, también existe el amor hacia los amigos, los familiares, la naturaleza, el trabajo etc. Aprovecharemos esta oportunidad para hacer referencia a dos de los más significativos: el Amor de pareja y el Amor hacia nuestros hijos.

Continuemos…

El Amor Emocional, lamentablemente tiene fecha de caducidad. En el vínculo de pareja -segúnAMOR EMOCIONAL probadas investigaciones-[1] caduca aproximadamente luego de 18 a 24 meses. Puede ser un poco antes, un poco después, dependiendo de las particularidades y dinámicas propias del vínculo.

En el vínculo con nuestros hijos, la naturaleza nos ayuda a experimentar ese intenso apego durante los 4 primeros años aproximadamente. Después, todo dependerá igualmente de las particularidades del vínculo.

El Amor como Emoción en la pareja, es un Amor biológico. Es un Amor donde el instinto se impone, mediado por el deseo de experimentar placer. Es un Amor que no piensa en sí mismo, ni en el otro. Es un Amor obnubilado por los efectos de la bioquímica. Es un Amor ciego y cuando ve, tan sólo ve lo que quiere ver. Es un Amor de esos que mata si no evoluciona.

Cuando pasa el efecto de la bioquímica se impone nuestra naturaleza egoísta o altruista con más fuerza (depende del grado de Evolución Afectiva que tengamos). En el primer caso, es en esta etapa donde muchas parejas se separan o dejan de prestarle atención a la relación, para ir en busca de una nueva aventura.

El Amor emocional es un Amor egoísta incluso consigo mismo. Al no experimentar la intensidad propia del efecto bioquímico,  pierde el interés por el otro. Es ahí cuando decide terminar la relación sin pensar en nada más, o en su defecto, continúa en la relación motivado por creencias egoístas, tales como:

“sé que esto no va para ninguna parte, ni me interesa, pero por ahora no quiero estar solo(a)”

“esta relación no me importa, pero creo que me puedo aprovechar de lo que me ofrece”

“siempre es bueno tener un arrocito en bajo, por si algo me falla por fuera”

“yo nací para vivir la vida, no tengo por qué condenarme a estar con una sola persona” bla, bla, bla…

Bajo esta lógica se actúa de forma egoísta con el otro y sobre todo consigo mismo,  pues se eliminan las posibilidades de construir, de llevar una vida creadora y se firma una condena para tener como compañía permanente a la soledad y la depresión.

Asimismo,  muchos padres abandonan o descuidan por completo el cuidado de sus hijos. Se derrocha la oportunidad que la vida nos ofrece de mejorar para formar a nuestros hijos. La crianza sencillamente pierde importancia, se le presta poca o ninguna atención a este oficio, razón por la que el vínculo madre-padre e hijos se deteriora y éstos, terminan creciendo con profundas Carencias Afectivas.

En el segundo caso, cuando se impone la benevolencia; lo que ocurre es que somos capaces de pensar por lo menos en nosotros mismos, en lo que realmente queremos, en lo que realmente nos conviene. Si esto ocurre, el Amor evoluciona a su etapa Sentimental.

AMOR SENTIMENTALEl Amor como Sentimiento es un Amor que piensa en sí mismo. Aunque aún no está preparado para aportarle al otro, se permite pensar por lo menos en su propio Bien-Estar. En el Amor sentimental  el  <Yo> cobra vida. Luego de estar en las nubes dopados, aterrizamos a la realidad para encontrarnos con nosotros mismos.

Si somos diestros practicando la Habilidad Afectiva del Autoconocimiento, podremos evaluar con precisión qué queremos, qué nos gusta y qué no,  qué tan conveniente puede ser continuar con la relación, qué nos puede aportar el otro, qué posibilidades hay de construir. Este se constituye en el primer paso para que sea posible aportarle al otro. Es decir, si no somos capaces de apreciarnos a nosotros mismos y pensar en nuestro Bien-Estar, nos será imposible llegar a pensar genuinamente en el Bien-Estar del otro.

Pero este es tan sólo un primer paso, si el Amor Sentimental no evoluciona, nos quedaremosautoconocimiento amor sentimental estancados en la egolatría. Para que el Amor como Sentimiento evolucione es necesario contar con una genuina intención y Voluntad de mejorarnos a nosotros mismos, para aportarle al otro.

En el caso de la crianza, esta etapa del Amor Sentimental también nos enfrenta a nosotros mismos. Es el momento de aprovechar la oportunidad que tenemos en frente, para hacer un ejercicio de introspección, de Autoconocimiento. Así podremos evaluarnos y saber con certeza que transformaciones debemos Hacer para Ser los guías y formadores que necesitan nuestros hijos.

El Amor Sentimental, es un Amor de transición entre lo netamente Biológico y Emocional a un Amor Actitudinal y Psicológico. Si logramos ver que hay después de nuestros propios intereses, podremos ver al otro, tener en cuenta las necesidades del otro. Si esto ocurre el Amor evolucionará a su etapa Actitudinal.

AMOR ACTITUDINALEl Amor como Actitud es un Amor Psicológico. Es un Amor que  trabaja, se esfuerza, cuenta con Voluntad  e invierte energía psicológica para permitirse Aprehender a Amar y dejarse Amar.

Es un Amor capaz de pensar en sí mismo y en el otro. Es un Amor que se conoce a sí mismo y se ocupa de conocer al otro. Es un Amor que se valora así mismo y valora al otro. Es un Amor que se cuida a sí mismo y cuida al otro. Es un Amor que se evalúa a sí mismo y evalúa al otro. Es un Amor  que se comprehende a sí mismo y comprehende al otro.

El Amor Actitudinal es un Amor  Empático y Asertivo. Es un Amor capaz de sentir el sentir delAMOR ACTITUDINAL2 otro y por ende, incapaz de hacerle daño al otro. Es un Amor que se sabe comunicar con el otro y por ende, sabe encontrar la idea adecuada, la palabra adecuada y el momento adecuado para comunicarle su sentir al otro.

Es un Amor donde mi Yo tiene un . Es un Amor donde siempre estamos y contamos Tú y Yo. Es un Amor donde Tú y Yo construimos un Nosotros. Es un Amor donde Tú y Yo creamos una Unidad en Común, que nos permita satisfacer nuestra necesidad de Comunidad.[2]

El Amor como Actitud es un Amor que sabe dar y recibir. Es un Amor generoso a la hora de satisfacer recíprocamente las necesidades de Atención y Compañía Permanente. Es un Amor sosegado, confiado, seguro, fiel, leal, comprometido.

Ahora bien, en este punto es necesario tener en cuenta que en no pocas ocasiones, se carece o se tiene poca pericia en lo que respecta al desarrollo de  Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal y la Valoración Interpersonal. Estas Habilidades nos permiten leer la intención del otro, saber cuál es su grado de Evolución Afectiva, evaluar al otro objetivamente a partir de hechos, para saber que tan probable es que nos pueda hacer daño, en suma, para saber qué tan egoísta es.

PARASITISMO HUMANOAl fallar nuestra  Lectura Afectiva del otro, hacemos elecciones erradas y corremos el peligroso riesgo de involucrarnos con un Parásito Afectivo. Lo que ocurre en este tipo de vínculo es que alguno de los miembros se dedica a dar y el otro a parasitar.

Pero bueno, cuando el encuentro es afortunado, la elección acertada y se logra con mucho trabajo conjunto hacer que el Amor evolucione a su etapa Actitudinal, es decir, que pase de ser Biológico a ser Psicológico; o mejor dicho, de ser instintivo y egoísta, a ser Empático y Asertivo. Cuando esto ocurre, el Amor estará lo suficientemente evolucionado para iniciar su camino hacia una siguiente evolución: el Amor como Valor.

El Amor en su estado Valorativo es un Amor Sociocultural. Es un Amor en el que participan unAMOR VALORATIVO MANOS APOYO , un Yo, un Nosotros y unos entornos socioculturales, esto es, una Familia, una Comunidad, una Sociedad, una Cultura. Es un Amor caracterizado por su capacidad para Comprometerse y Cooperar. Es un Amor que cuenta con motivación intrínseca para Construir, para trabajar en equipo. Es un Amor Creador.

TRIBU FAMILIAR

El Amor como Valor es un Amor capaz de Crear la mayor Obra Vital que un ser humano puede concebir: una sana y funcional Familia o mejor aún, una sana y funcional Tribu Familiar. Es un Amor encausado con la vida y sus vínculos. Es un Amor genuinamente interesado por su entorno familiar, comunitario y social, cultural. Es un Amor Coherente que trabaja con dedicación y asiduidad, para aportarle al mejoramiento, al avance, a la evolución de sus entornos.

El Amor Valorativo es un Amor despojado de egoísmos. Es un Amor fusionado, sólido, garantizado. Es un Amor que se dedica a Hacer para Ser. Es un Amor equilibrado, responsable, solidario. Es un Amor listo y dispuesto para evolucionar a la cúspide; al Amor como Principio.

El Amor como Principio es un  Amor Trascendental. Es un Amor que trasciende el , el Yo, el Nosotros, la Familia, la Comunidad, la Sociedad, la Cultura y se interesa por la Humanidad.

El Amor como Principio es un  Amor cuyas creencias y prácticas favorecen el Bien-Estar y laAMOR COMO PRINCIPIO PERSONAS PAZ Evolución de la Humanidad. Es un Amor que está por encima del “bien” y del “mal.” Es un Amor diáfano, justo, equitativo. Es un Amor correcto sin importar las circunstancias a las que se enfrente. Es un Amor cargado de Significado. Es un Amor pletórico de Sentido.

En conclusión, el Amor se puede experimentar como Emoción, como Sentimiento, como Actitud, como Valor, como Principio.

El Amor Emocional es Biológico; instintivo, egoísta.

El Amor Sentimental piensa en sí mismo y posibilita la transición del Amor  Emocional al Amor Actitudinal.

El Amor Actitudinal es Psicológico; trabaja para ser Empático y Asertivo.

El Amor Valorativo es Sociocultural; trabaja para contribuir con la transformación y el avance de sus entornos.

El Amor como Principio es Trascendental; trabaja para contribuir con el avance de la humanidad.

Si el Amor no cuenta con Habilidades Afectivas  que le permitan evolucionar mediante prácticas como: conocerse a sí mismo, conocer al otro, valorarse a sí mismo, valorar al otro, interactuar consigo mismo adecuadamente, interactuar con el otro adecuadamente, administrarse y gobernarse a sí mismo para dominar el instinto egoísta. Así como, conocer, valorar e interactuar adecuadamente con los diferentes grupos sociales…

Si lo anterior no ocurre, sencillamente el preciado Amor no evolucionará, y si el Amor no evoluciona estará condenado a extinguirse.

Y ahora,  ¿Qué piensas? ¿Por qué se acaba el Amor?  ¿Te parece convincente esta respuesta?


[1] Helen Fisher “Por qué amamos” Naturaleza y bioquímica del amor romántico.

[2] Aunque tener un Sentido de Comunidad es una Necesidad Afectiva de orden biológico, ésta sólo se satisface si el Amor logra evolucionar a su etapa Actitudinal.

¿POR QUÉ SOMOS COMO SOMOS? (Post.2)

Posted on Actualizado enn

“El hombre se volverá mejor cuando le muestres cómo es.”Anton Checkhov

¿El hombre es egoísta o altruista por naturaleza? ¿Somos producto del medio cultural únicamente o somos seres puramente biológicos? ¿Se puede modificar el “dictamen genético” a partir del Desarrollo Afectivo? ¿Es posible llegar a comprehender por qué una persona piensa lo que piensa, siente lo que siente y actúa como actúa?

Por naturaleza venimos al mundo dotados tanto de una dimensión altruista como de una egoísta. Ahora, ¿cuál de las dos  se desarrolla más? la cultura en este punto juega un papel significativo, pues de su influencia depende la dominancia; bien sea de las “malvadas” (no siempre es así) instrucciones programadas por el código genético o del accionar que corrige y controla los impulsos del genoma. En otras palabras, es falso que el hombre “nace”,  y es igualmente falso que el hombre se “hace”. El hombre “nace” y se “hace”.[1]

Por desgracia, desde siempre hasta nuestros días, tanto el genoma como la cultura han favorecido el desarrollo y predominio del lado egoísta,(esto no quiere decir que el lado altruista no se haya manifestado y continúe haciéndolo) es más, se puede afirmar  -a diferencia de lo que pensaba el “buen” Rosseau- que “el hombre nace malo y  a veces la sociedad lo mejora”.[2] El hombre, debido a su origen animal, también se convierte en presa fácil de la despiadada selección natural, y ésta, simplemente hace lo que tiene que hacer. “En evolución no sólo se trata de ganar, sino de ganar más que los demás y, en ocasiones, en hacer perder a los otros. Por lo tanto, la evolución siempre estará produciendo malvados.”[3]

En relación con lo anterior, el divulgador científico Antonio Vélez afirma lo siguiente:

<<Un animal que se muestre perfectamente altruista, que siempre les ceda el turno a sus compañeros, que no acapare recursos vitales cuando se presenta la oportunidad, que no responda con violencia a las agresiones o a las injusticias, que no se muestre vengativo, que no se interese en el sexo, que no descanse de trabajar en bien de sus parientes o que no se alimente en abundancia cuando las circunstancias lo propicien, ese animal no dejará descendientes, o dejará muy pocos, en relación con sus compañeros de grupo. En cambio los lujuriosos, los egoístas, los altruistas con sus parientes próximos, los ventajosos, los agresivos, los maquiavélicos, los codiciosos y los avaros tenderán a dejar más descendientes y en consecuencia esas “virtudes”-“pecados” desde la perspectiva humana- serán elegidas por la selección natural para incorporarlas en la dotación biológica de cada especie. Y el hombre no es ninguna excepción. >>

Ahora bien, esto no quiere decir que todo esté perdido. No se trata de caer en algún tipo de determinismo genético; como bien lo señala  Antonio Velez,  “de ninguna manera se acepta que las fuerzas del genoma sean insuperables, (…) se considera que en más de un caso las fuerzas importantes las aporta el medio ambiente”. Y citando a Jorge Wagensberg  expresa: “Lo escrito en los genes no es un texto sagrado, se puede cambiar, arreglar, borrar, burlar….”.

En este orden de ideas, se puede aseverar que en cuanto el hombre conozca y tome consciencia de su naturaleza, y en lo posible se desarrolle en un entorno que propicie el  fortalecimiento de la ya mencionada dimensión altruista; existe un alto grado de probabilidad de cambiar el “dictamen genético”. Y es precisamente en este punto, en el que la Formación Afectiva (aprehender a interactuar con los demás y con uno mismo) cobra validez y relevancia en el existir de cualquier persona, interesada en que aflore y se desarrolle con mayor predominancia su lado de Ser Humano (altruista).

Cabe anotar que “es más sustantivo aprehender a comprender a otros seres humanos y a sí mismo que aprehender matemáticas, ciencias, sociales, español….”[4] De acuerdo con De Zubiría, aprehender a interactuar con las demás personas es mucho más importante por cuatro grandes razones:

  1. La afectividad es multifuncional y opera con multitud de personas, cercanas como parientes, familiares, amigos o incluso yo mismo; o lejanas como el taxista, el celador, etc.
  2. En la economía actual, las competencias afectivas alcanzan su valor máximo, así las apariencias sean contrarias.
  3. Cualquier déficit afectivo interpersonal tiene consecuencias costosas en términos de infelicidad, de enfermedad física y mental: soledad, depresión y suicidio, ¡las tres epidemias del siglo XXI!.
  4. Por su propia escasez, pues en la cultura occidental las primeras industrias y los colegios sobrevaloraron la “inteligencia”, haciendo a la afectividad rezagarse.

Miguel De Zubiría Samper, quien ha teorizado con amplitud acerca de la Afectividad Humana, define la misma como <<valorar las realidades humanas>>. Estas realidades las precisa a partir de la teoría del filósofo inglés  Karl Popper  según la cual, los individuos habitan en tres realidades: Práxica (Mundo 1) relacionada con lo material, Psicológica (Mundo 2) relativa a la interpretación de las demás personas y finalmente Cultural (Mundo 3) que hace referencia al conocimiento.

De esta forma, establece una directa relación entre los mundos Popperianos y los tipos de Afectividad Humana, a saber, Afectividad Práxica, Psicológica y Cultural. Para este contexto es pertinente profundizar en la Afectividad Psicológica; -pues nuestro interés se focaliza en la comprehensión del comportamiento “humano”- constituida por: Afectividad Interpersonal (relacionada con la interacción entre personas), Afectividad Sociogrupal (hace referencia a la relación individuo-grupos), Afectividad Intrapersonal (sobre la relación del individuo consigo mismo).

La Afectividad Interpersonal tiene por tarea comprehender a otros; esto se hace posible a partir del aprecio o valoración del otro, conocimiento del otro y  destrezas interpersonales. La Afectividad Sociogrupal esta relacionada con la interacción con los grupos; es a partir de ésta que la persona aprende a ser miembro de una familia, un colegio, un trabajo etc. De igual forma, para desarrollarla se requiere aprecio o valoración del grupo, conocimiento del grupo e interacción con los grupos. La Afectividad Intrapersonal moviliza los mecanismos de autocomprehensión necesarios, para interactuar consigo mismo; autovaloración (auto-estima, auto-cuidado, auto-imagen) autoconocimiento (afectos, roles, creencias) y autoadministración (motivarse e inhibirse).

En síntesis, desarrollarse afectivamente implica el conocimiento, dominio y aplicación de Operaciones Afectivas (Interpersonales, Sociogrupales, Intrapersonales) e Instrumentos Afectivos (conocer cómo se articulan emociones, sentimientos, actitudes, valores, principios). Esto se estructura con base en los roles que desempeña el individuo dependiendo de su edad. Por ejemplo, en la infancia desempeña el rol de hijo y posiblemente de hermano, en la adolescencia de hijo, estudiante, compañero y en la adultez de padre, esposo, trabajador.

Lo anterior resulta especialmente relevante, puesto que se hace posible comprehender,  por qué, sentimos lo que sentimos, pensamos como pensamos y actuamos como actuamos. Posibilitando en gran medida, (¡y no es nada pretensioso!) el mejoramiento de la especie “humana”, y obviamente la prevención de los múltiples problemas y patologías que aquejan tanto lo social como lo psicológico: violencia, crimen, suicidio, delincuencia, inequidad, corrupción etc, etc, etc, etc.

Desafortunadamente en ninguna parte nos forman Afectivamente. Vamos a la escuela a “aprender” matemáticas, sociales, español etc, y en la “educación superior” continua el aprendizaje netamente cognitivo.-Esto es apenas normal, pues al sistema educativo lo que menos le importa es el desarrollo de la persona-. En ninguna parte nos enseñan a interpretar y comprehender a los demás, a ser conocedores de nuestros afectos; para que así, sea más fácil descubrir y desarrollar nuestro talento. A comprehender que contamos con un sistema afectivo conformado por emociones, sentimientos, actitudes, valores y principios; que podemos ser mucho más acertados y asertivos, si actuamos  principalmente movidos por valores y  principios; que nuestras emociones, sentimientos y actitudes las podemos poner a actuar a nuestro favor, si desarrollamos competencias afectivas que nos permitan comprehender su funcionamiento, y así, tener un control y manejo adecuado de éstas. En fin, son demasiados los aspectos  cruciales, vitales, determinantes para nuestro diario vivir, -relacionados con la Afectividad- que no nos enseñan en ninguna parte y por lo tanto, su carencia continua produciendo estragos, que en  no pocas ocasiones, resultan  irreversibles.

Es precisamente por esta razón que ahora existe la COMUNIDAD FORMATIVA EL TALLER, un espacio en el que,  adicional a tener la posibilidad de desarrollarte Afectivamente y contribuir con el Desarrollo Afectivo de los demás, también puedes desarrollarte a nivel intelectual y profesional. No dejes de hacer parte de esta iniciativa; si consideras que lo expuesto aquí, es acorde con tu postura frente a la vida y hace parte de tus necesidades existenciales.

 


[1] Vélez, Antonio, “Homo Sapiens”  Bogota. 2009. Villegas Editores

[2] Ibid

[3] Ibid

[4] De Zubiría Miguel, “La Afectividad Humana” Bogotá 2007