CRIANZA FORMATIVA

PROCESOS DE FORMACIÓN AFECTIVA

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 PROCESOS DE FORMACIÓN AFECTIVA.

“La vida es un grandioso, magnificente, majestuoso, sagrado y divino proceso, conformado por múltiples y diversos procesos”     L. A. T.V

La vida humana cambia, evoluciona, retrocede, avanza, se estanca, se reproduce, produce, consume, crea, destruye, nace, renace, crece, florece, vive, muere, se transforma. Todo en constantes e  imparables procesos.

 

Hay procesos biológicos en animales y vegetales como la reproducción,  la digestión, la fotosíntesis, la metamorfosis, etc. Hay procesos psicológicos elementales como la atención, la percepción, la motivación, etc. Hay procesos sociales como la cooperación, la competencia, el conflicto, etc.

 

Nuestra existencia está rodeada de pruebas fácticas, que nos demuestran y nos enseñan, la dinámica de los procesos en los cuales participamos de manera consciente e inconsciente, con más o menos frecuencia, voluntariamente y a la fuerza.

 

Asimismo, nos invita de forma tácita y explícita, a emprender, respetar y perseverar diariamente en procesos que nos permitan Crecer. Dado que Crecer es la esencia de Ser Humano.

 

Es posible Crecer al emprender Procesos de Formación Afectiva.

 

Antes de comprender en qué consisten los Procesos de Formación Afectiva, conviene reflexionar sobre algunos de los múltiples procesos que hacen parte de nuestra vida.

 

¡Sigue, adelante!

 

Es un proceso concebir  la vida, es un proceso gestar la vida, es un proceso nacer a la vida, es un proceso Crecer en la vida.

 

Es un proceso comprenderse, es un proceso valorarse, es un proceso gobernarse, es un proceso administrarse, es un proceso  intra-relacionarse.

 

Es un proceso ser empático, es un proceso ser asertivo, es un proceso comunicar, es un proceso aprender a interactuar.

 

Es un proceso perder el miedo, es un proceso confiar, es un proceso atreverse, es un proceso experimentar seguridad.

 

Es un proceso entender, es un proceso comprender, es un proceso aprender.

 

Es un proceso conocer, es un proceso procesar, es un proceso interpretar.

 

Es un proceso inferir, es un proceso deducir, es un proceso concluir.

 

Es un proceso compartir, es un proceso apreciar, es un proceso valorar.

 

Es un proceso pensar, es un proceso imaginar, es un proceso idear, es un proceso crear.

 

Es un proceso soñar, es un proceso despertar, es un proceso lograr.

 

Es un proceso reflexionar, es un proceso concienciar, es un proceso formar, es un proceso transformar.

 

Es un proceso admirar, es un proceso conquistar, es un proceso enamorar, es un proceso perdurar.

 

Es un proceso empezar, es un proceso avanzar, es un proceso evolucionar, es un proceso aprender a amar.

 

Es un proceso participar, es un proceso aportar, es un proceso ayudar, es un proceso cooperar.

 

Es un proceso identificarse, es un proceso unirse, es un proceso crear fraternidad, es un proceso hacer comunidad.

 

Es un proceso estructurar, es un proceso persistir, es un proceso construir.

 

Es un proceso querer, es un proceso saber, es un proceso hacer.

 

Es un proceso creer, es un proceso sentir, es un proceso  vivir.

 

Si Crecer es la esencia de Ser Humano; si crecemos como Seres Humanos, dependiendo del tipo de procesos que voluntariamente emprendemos; ¿Qué nos impide, en ocasiones, emprender procesos que formen nuestra mente y despierten día a día, nuestra consciencia? ¿Qué nos impide, emprender procesos que nosHumanicen cada vez más?

 

Con la Formación Afectiva se puede comprender que el primer paso para emprender cualquier Proceso, es la Voluntad (querer hacerlo). Luego viene el Aprendizaje (saber hacerlo). Posteriormente  todo es cuestión de Práctica (hacerlo).

 

Hay quienes cuentan con Voluntad; quieren hacer, pero no saben cómo. Hay quienes cuentan con el conocimiento; saben cómo hacer, pero no quieren hacer, no tienen Voluntad. Hay quienes cuentan con algo de Voluntad, aprenden como hacer, pero la Voluntad no les alcanza para perseverar y practicar, practicar y practicar. También hay quienes cuentan con los tres ingredientes esenciales y sencillamente se dedican a hacer, ser y Crecer.

 

Voluntad, Aprendizaje y Práctica. Si alguno de estos mecanismos falla; sencillamente pasa, que no pasa nada, y cuando pasa, pasa lo que no queremos que pase.

 

Ahora bien, para continuar es importante que tengas en cuenta, algunas definiciones del término Proceso. Resultan muy pertinentes, para el propósito de compartirte el valor vital, de los Procesos de Formación Afectiva.

 

Proceso:

-Acción de ir hacia adelante.[1]

-Los procesos son ciclos que constan de distintas etapas, en las cuales se producen ciertos cambios de estado. De este modo, al finalizar el proceso, su protagonista ya no es el mismo que en el comienzo.[2]

-Se denomina proceso a la consecución de determinados actos, acciones, sucesos o hechos, que deben necesariamente sucederse para completar un fin específico.[3]

 

Veamos ahora algunas características de los Procesos de Formación Afectiva:

 

  • Los Procesos de Formación Afectiva tienen el propósito de brindar Formación para la Vida. Esto es, Formación que nos suministra herramientas para ayudarnos a Crecer Afectivamente en las diferentes dimensiones, roles o vínculos  de nuestra Vida.

  • Los Procesos de Formación Afectiva nos ayudan a Crecer en la forma de Creer, de Sentir y de Actuar. Esto quiere decir, que si aprendemos a identificar nuestras Creencias, concientizarlas, discernirlas y transformar aquellas que nos generen malestar y nos impidan evolucionar; nuestra forma de Sentir la vida contará con equilibrio, confianza, seguridad, sosiego, motivación, esperanza; afectos necesarios para Actuar de forma coherente, empática, asertiva, comprometida, cooperadora, equitativa, justa.

  • Los Procesos de Formación Afectiva nos ayudan a Crecer como Seres Humanos, porque nos dan la posibilidad de aprender a relacionarnos con nosotros, con los nuestros, con los demás y con lo demás; de manera que las interacciones generen satisfacciones y gratificaciones. Específicamente, proporcionan Bienestar al Vivir y Convivir.

 

  • Dentro del infinito universo de las Habilidades; los Procesos de Formación Afectiva tienen el propósito de contribuir con el desarrollo de Habilidades Afectivas Humanizadoras. Algunas de ellas son: comprenderse, comprender a los demás y lo demás, gobernar los afectos, valorarse, valorar a los demás y lo demás, cuidarse, cuidar a los demás y lo demás, enfocar la atención en la constructiva creación, empatividad (empatía- asertividad), cooperación, reciprocidad, gratitud, equidad, entre otras.

  • Los Procesos de Formación Afectiva favorecen la Movilidad Social ascendente.

En una sociedad como la nuestra; se puede afirmar que la imperante inequidad social no se constituye en el único, ni en el principal obstáculo para evolucionar en las diferentes dimensiones del vivir. Gran parte de la limitación y estancamiento, encuentran su causa en cuestiones afectivas, de orden familiar y personal tales como: falta de motivación, dificultad para gobernar la ira, el miedo, el placer, falta de valoración personal, dificultad para relacionarse, dificultad para resolver conflictos, dificultad para encontrar soluciones creativas a las dificultades, dificultad para prestar atención a la creación, gasto del tiempo infructuosamente, creencias destructivas sobre sí mismo, sobre los demás y sobre la vida, etc, etc, etc.

 

Los Procesos de Formación Afectiva favorecen la Movilidad Social ascendente porque están diseñados de forma tal; que quien los emprende y persevera en la práctica, incrementa sus posibilidades. Esto ocurre porque puede aprender a conocerse, comprenderse, valorarse, evaluarse, gobernarse, enfocar tiempo y atención en la construcción y creación, aprender a comunicarse y a relacionarse, entre otros aprendizajes. De esta manera, incrementa las posibilidades de descubrirse, saber para qué es realmente hábil, vivir de su Talento, generar recursos, vínculos, construir redes, comunidad; para compartir, aportar, cooperar y avanzar.

 

Adicionalmente, cabe anotar que el rol de la Institución Familiar en la Movilidad Social es fundamental. No contar con la posibilidad de aprender y practicar estas Habilidades en el seno familiar, reduce ostensiblemente las oportunidades de cualquier individuo. Por esto resulta tan determinante, contribuir activamente con el desarrollo de Habilidades Afectivas Humanizadoras en nuestros(as) hijos(as).

 

Así mismo, la función de la empresa es crucial en lo que respecta a la Movilidad Social. Hacen un gran aporte a la sociedad,  aquellas Organizaciones conscientes y responsables socialmente, que brindan Formación Afectiva para contribuir con la Humanización de sus colaboradores; teniendo como propósito favorecer la Movilidad al interior de la Organización y el avance de éstos, en la escala social.

 

  • Los Procesos de Formación Afectiva a diferencia de otro tipo de procesos, tienen inicio, pero no fin. Esto quiere decir, que una vez nuestra Voluntad nos permita iniciar, es necesario que esta Voluntad continúe renovándose, para que sea posible la práctica permanente de lo aprendido; así como el aprendizaje permanente de la práctica.

¿Qué se puede aprender en un Proceso de Formación Afectiva concretamente?

 

  • Podemos aprender a Crecer como Seres Humanos.

  • Podemos aprender a desarrollar Habilidades Afectivas Humanizadoras.

  • Podemos aprender a comprender a los demás.

  • Podemos aprender a comunicarnos asertivamente.

  • Podemos aprender a valorar a los demás.

  • Podemos aprender a ser empáticos.

  • Podemos aprender a cooperar.

  • Podemos aprender a trabajar en equipo.

  • Podemos aprender a desconflictuar (resolver los conflictos).

  • Podemos aprender a convivir.

  • Podemos aprender a comprendernos.

  • Podemos aprender a valorarnos.

  • Podemos aprender a gobernarnos. A gobernar los afectos positivos y negativos.

  • Podemos aprender a enfocar nuestra atención en la creación.

  • Podemos aprender a sentir.

  • Podemos aprender a discernir.

  • Podemos aprender a sentipensar.

  • Podemos aprender a descubrir quienes somos.

  • Podemos aprender a transformar creencias fuente de malestar.

  • Podemos aprender a procesar las dificultades creativamente.

  • Podemos aprender a reducir el ego a desinflarlo

  • Podemos aprender a practicar una Crianza formativa.

  • Podemos aprender a explorar, identificar y desarrollar el talento de nuestros hijos.

  • Podemos aprender a comprometernos con lo que emprendamos.

  • Podemos aprender a confiar y creer en nosotros.

  • Podemos aprender a rodearnos acertadamente.

  • Podemos aprender a servir a los demás.

  • Podemos aprender a aportarle bienestar a nuestros entornos.

  • Podemos aprender a ser creativos.

  • Podemos aprender a construir comunidad.

  • Podemos aprender a estructurar una estrategia de vida.

  • Podemos aprender a darle significado y sentido  a nuestra vida.

  • Podemos aprender a amar.

  • Podemos aprender a mantenernos en equilibrio.

  • Podemos aprender a construir vínculos fuente de bienestar.

  • Podemos aprender a despertar cada vez más nuestra consciencia.

  • Podemos aprender a tener dominio sobre la ira.

  • Podemos aprender a tener dominio sobre el miedo.

  • Podemos aprender a tener dominio sobre el placer.

  • Podemos aprender a Crecer Afectivamente.

  • Podemos aprender todo lo relacionado con nuestro Mundo Afectivo.

¿Cómo se desarrollan los Procesos de Formación Afectiva?

 

El método a partir del cual se llevan a cabo los Procesos de Formación Afectiva consiste en:

 

  • Actos Formativos basados en Talleres de 2 horas. Con una periodicidad proporcional a la voluntad y necesidad particular.

  • Cada Acto Formativo está estructurado a partir de tres fases:

    1. Motivacional     2. Nocional     3. Vivencial

  • La Fase Motivacional tiene el propósito de concienciar, motivar al aprendizaje y favorecer la receptividad; evidenciando el valor afectivo del Acto Formativo. Es decir, muestra de forma interactiva y didáctica los beneficios que otorga y los malestares que evita o transforma, dicho aprendizaje y su posterior práctica, en el diario vivir y convivir.

  • La Fase Nocional tiene el propósito de explicar de forma práctica y breve el significado del tema y de la Habilidad o Habilidades relacionadas. En la medida que se avance en el Proceso de Formación Afectiva; de la fase nocional, se pasa a la fase conceptual. Es decir, se profundiza en la comprensión del significado.

  • La Fase Vivencial tiene el propósito de llevar a la práctica lo aprendido, para incrementar el sentido y la recordación del Acto Formativo. Asimismo, modela una forma de practicar el aprendizaje adquirido en el diario vivir; teniendo en cuenta, que el desarrollo de la Habilidad depende de la práctica perseverante y permanente.

  • La dinámica bajo la cual operan los Procesos de Formación Afectiva, está basada en la relación directa que existe entre la necesidad y la Habilidad. Esto es, si tenemos una necesidad afectiva insatisfecha; una manera efectiva de satisfacerla, es desarrollar Habilidades Afectivas Humanizadoras. Por ejemplo: si como grupo de trabajo, familiar o como organización, tenemos problemas para relacionarnos, comunicarnos y trabajar en equipo; necesitamos aprender a desarrollar Habilidades como la Empatividad (empatía-asertividad) y la Cooperación.

  • El tema depende de la necesidad particular del grupo u organización, puede ser cualquier tema o temas relacionados con El Mundo Afectivo. En el apartado anterior sobre lo que se puede aprender en un Proceso de Formación Afectiva, se mencionan algunos temas.

¿A quién están dirigidos los Procesos de Formación Afectiva?

 

Teniendo en cuenta que somos seres afectivos y sociales; teniendo en cuenta que la mayor fuente de felicidad para un humano son sus vínculos; teniendo en cuenta que necesitamos sentirnos aceptados, vinculados, ser queridos y querer; teniendo en cuenta que naturalmente necesitamos del grupo, de la vida compartida en comunidad; teniendo en cuenta que cuando hacemos parte de un grupo, de una comunidad con ideas y creencias constructivas, somos más receptivos a la presión positiva que los demás puedan ejercer sobre nuestro ser,  para ayudarle a Crecer.

 

Teniendo en cuenta lo anterior; los Procesos de Formación Afectiva se llevan a la práctica de forma más efectiva, cuando se realizan en grupo, en comunidad.

 

Por esto, los Procesos de Formación Afectiva están dirigidos a grupos, ONGs, comunidades; de tipo social, empresarial, familiar, deportivo, académico, cultural y demás instituciones u organizaciones interesadas en Crecer como Seres Humanos.

 

Bueno, de momento esto es todo. Esperamos que tu Voluntad te acompañe y te permita emprender un Proceso de Formación Afectiva con tu grupo o comunidad en cualquier momento, cuanto antes mejor.

 

Lo determinante es empezar y perseverar en la práctica de lo aprendido. El efecto  de un Proceso de Formación Afectiva es muy similar, al que hace  la gota de agua cayendo permanentemente sobre la roca; finalmente transforma su forma.

 

Hasta siempre,

 

Luz Adriana Tirado Velandia

Formadora Afectiva

Comunidad de Formación Afectiva Crecer

 

 

Correos-electrónicos:formacionafectiva@gmail.com  // luzadrianatv@gmail.com

Teléfonos: celular- 320 814 8647  –   fijo-5701158

Bogotá, Colombia

 

 

 

 

 

 

 

[1] . Diccionario Enciclopédico Círculo de Lectores.

[2].  Definición.de:   http://definicion.de/proceso

[3]. Definicion.mx:  http://definicion.mx/proceso

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¡¡¡QUE DICHA SOY MADRE!!!

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QUE DICHA SOY MADRE

Que dicha me produce el ser consciente de la capacidad que tengo para dar vida.

 

No he dejado de maravillarme ni un solo instante con la naturaleza creadora que tengo como mujer.

 

Mi cuerpo, mi asombroso cuerpo fue capaz de gestar en su vientre la maravillosa vida de un ser.

 

Mi cerebro, mi magnifico cerebro, fue capaz de producir las sustancias necesarias para que pudiera sentirme íntimamente conectada con el ser al que había dado vida.

 

Mi mente, mi extraordinaria mente fue capaz de permitirme conocer y valorar el acto tan grandioso que estaba presenciando; el nacimiento de vida humana.

 

Mi consciencia, mi enérgica consciencia me indujo a experimentar el Afecto más sublime: sincero, genuino y profundo Amor. Mientras me recordaba que yo tenía la responsabilidad de cuidar y aportar sin reserva al desarrollo de ese inigualable ser.

 

Que sentido tan profundo el que va adquiriendo mi vida a medida que la comparto con los seres que día a día me dan la oportunidad de mejorar. Pues diariamente mis hijos ponen a prueba mi paciencia, mi capacidad para ser empática, asertiva, responsable, respetuosa, generosa…

 

Quiero erigirme frente a mis hijos como una madre y mujer coherente, con criterio, con capacidad para guiar y orientar sus vidas. Con capacidad para ayudarles a encontrar su propio camino, a desarrollar su propio criterio y a hacer de la coherencia su compañera permanente.

 

Me siento con toda la fuerza y la Voluntad para enseñarles, mostrarles, explicarles, desde mi perspectiva y desde todas las perspectivas sanas y posibles; en qué consiste el complejo arte de Vivir y Convivir.

 

Estallo de júbilo y me lleno de esperanza, cuando pienso en lo que pueden llegar a ser mis adoradas criaturas, gracias al trabajo y esfuerzo propio. Por supuesto, sé que esto dependerá de mi compromiso para enseñarles a luchar y perseverar en lo que  quieren.

 

Estoy trabajando y cuento con toda la Motivación Intrínseca para continuar trabajando, por ver a mis hijos siendo Seres Humanos Evolucionados Afectivamente, capaces de interactuar adecuadamente con ellos mismos y con su entorno.

 

Que desafío tan grande el que tengo; hacer de mis hijos Seres Talentosos afectivamente, intelectualmente y operativamente. Es decir, seres hábiles para Sentir, Pensar y Hacer.

 

Esta es la motivación más grandiosa de mi existencia, mis hijos. No me quiero perder ni un solo momento de sus vidas. No dejaré de aportarles todo lo que esté a mi alcance, para que ellos encuentren el Significado de sus vidas y logren vivir una Vida con Pleno Sentido.

 

Por todo esto y por todo lo que me espera por vivir al lado mis maravillosas criaturas, solo puedo decir: ¡¡¡ Que dicha Soy Madre!!!

 

A todas las dulces, amorosas y comprometidas Madres les deseo una feliz y satisfactoria Vida como Madres. Porque nuestro rol lo ejercemos desde la cuna y hasta que la muerte nos separe de nuestras criaturas.

 

Un afectuoso saludo de admiración para todas Ustedes, Valiosas Madres.

¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR?

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EVOLUCION DEL AMOR

 

El Amor… el Amor

Ese noble afecto que alimenta y engrandece tanto a quien lo recibe, como a quien lo brinda.

El Amor, esa energía creadora que nos anima a construir.

El Amor, esa fuerza movilizadora que nos da el coraje para perseverar.

El Amor, esa práctica que nos da la valentía para luchar por lo que queremos, por lo que creemos, por lo que podemos, por lo que nos apasiona, por lo que le da sentido a nuestra existencia.

El Amor, ese impulso motivador que nos lleva a Hacer para Ser.

El Amor, ese afecto que evolucionado, nos permite trabajar por nosotros mismos, por los nuestros, por los otros y por la humanidad.

Parece inconcebible que un afecto tan grandioso se pueda acabar ¿verdad? Lo cierto es que cuando no estamos conscientes, atentos, trabajando permanentemente para que el amor evolucione; de repente nos hallamos desconcertados preguntándonos:

¿Qué pasó? ¿No entiendo por qué se acabó el amor, si al comienzo todo era tan bonito? ¿Por qué cambió tanto de un momento a otro? ¿En qué momento se acabó el amor? ¿En qué momento todo acabó?

¿Tú qué crees, por qué se acaba el amor? Esta pregunta puede tener tantas respuestas como modos de pensar existen.

Compartiré contigo una de las tantas posibles respuestas a esta crucial pregunta. Para esto, tendré en cuenta lo que he aprehendido en el ejercicio de estudiar, enseñar y practicar la Formación Afectiva.

Sigamos adelante entonces…

Desde la Formación Afectiva se trata de lo siguiente: <<Cuando el Amor no evoluciona, se extingue>> permítenos explicarte en qué consiste esta afirmación.

mariposas enamoradasEl Amor al igual que todos los Afectos, nace como Emoción. Esto quiere decir que inicia siendo muy intenso y es el resultado de una fuerte activación bioquímica. Es pura biología en acción. Es una fiesta de neurotransmisores como la dopamina y norepinefrina, que estimulan la producción de hormonas como la testosterona. Razón por la cual, experimentamos los efectos del llamado amor romántico en el vínculo de pareja. Con síntomas como atención sostenida en el objeto del deseo, pensamiento intrusivo, incremento del deseo sexual, taquicardia, pérdida del apetito, etc.

En el vínculo con nuestros hijos, también experimentamos el Amor como Emoción. Cuando están recién nacidos, en nuestros organismos se activa la producción de hormonas como la oxitocina (predominante en la mujer)  y la vasopresina (predominante en el hombre). La activación de estas hormonas hace que sintamos un intenso apego por nuestros hijos, sobre todo en sus primeros años de vida.

Antes de continuar hagamos un paréntesis; si bien es cierto, también existe el amor hacia los amigos, los familiares, la naturaleza, el trabajo etc. Aprovecharemos esta oportunidad para hacer referencia a dos de los más significativos: el Amor de pareja y el Amor hacia nuestros hijos.

Continuemos…

El Amor Emocional, lamentablemente tiene fecha de caducidad. En el vínculo de pareja -segúnAMOR EMOCIONAL probadas investigaciones-[1] caduca aproximadamente luego de 18 a 24 meses. Puede ser un poco antes, un poco después, dependiendo de las particularidades y dinámicas propias del vínculo.

En el vínculo con nuestros hijos, la naturaleza nos ayuda a experimentar ese intenso apego durante los 4 primeros años aproximadamente. Después, todo dependerá igualmente de las particularidades del vínculo.

El Amor como Emoción en la pareja, es un Amor biológico. Es un Amor donde el instinto se impone, mediado por el deseo de experimentar placer. Es un Amor que no piensa en sí mismo, ni en el otro. Es un Amor obnubilado por los efectos de la bioquímica. Es un Amor ciego y cuando ve, tan sólo ve lo que quiere ver. Es un Amor de esos que mata si no evoluciona.

Cuando pasa el efecto de la bioquímica se impone nuestra naturaleza egoísta o altruista con más fuerza (depende del grado de Evolución Afectiva que tengamos). En el primer caso, es en esta etapa donde muchas parejas se separan o dejan de prestarle atención a la relación, para ir en busca de una nueva aventura.

El Amor emocional es un Amor egoísta incluso consigo mismo. Al no experimentar la intensidad propia del efecto bioquímico,  pierde el interés por el otro. Es ahí cuando decide terminar la relación sin pensar en nada más, o en su defecto, continúa en la relación motivado por creencias egoístas, tales como:

“sé que esto no va para ninguna parte, ni me interesa, pero por ahora no quiero estar solo(a)”

“esta relación no me importa, pero creo que me puedo aprovechar de lo que me ofrece”

“siempre es bueno tener un arrocito en bajo, por si algo me falla por fuera”

“yo nací para vivir la vida, no tengo por qué condenarme a estar con una sola persona” bla, bla, bla…

Bajo esta lógica se actúa de forma egoísta con el otro y sobre todo consigo mismo,  pues se eliminan las posibilidades de construir, de llevar una vida creadora y se firma una condena para tener como compañía permanente a la soledad y la depresión.

Asimismo,  muchos padres abandonan o descuidan por completo el cuidado de sus hijos. Se derrocha la oportunidad que la vida nos ofrece de mejorar para formar a nuestros hijos. La crianza sencillamente pierde importancia, se le presta poca o ninguna atención a este oficio, razón por la que el vínculo madre-padre e hijos se deteriora y éstos, terminan creciendo con profundas Carencias Afectivas.

En el segundo caso, cuando se impone la benevolencia; lo que ocurre es que somos capaces de pensar por lo menos en nosotros mismos, en lo que realmente queremos, en lo que realmente nos conviene. Si esto ocurre, el Amor evoluciona a su etapa Sentimental.

AMOR SENTIMENTALEl Amor como Sentimiento es un Amor que piensa en sí mismo. Aunque aún no está preparado para aportarle al otro, se permite pensar por lo menos en su propio Bien-Estar. En el Amor sentimental  el  <Yo> cobra vida. Luego de estar en las nubes dopados, aterrizamos a la realidad para encontrarnos con nosotros mismos.

Si somos diestros practicando la Habilidad Afectiva del Autoconocimiento, podremos evaluar con precisión qué queremos, qué nos gusta y qué no,  qué tan conveniente puede ser continuar con la relación, qué nos puede aportar el otro, qué posibilidades hay de construir. Este se constituye en el primer paso para que sea posible aportarle al otro. Es decir, si no somos capaces de apreciarnos a nosotros mismos y pensar en nuestro Bien-Estar, nos será imposible llegar a pensar genuinamente en el Bien-Estar del otro.

Pero este es tan sólo un primer paso, si el Amor Sentimental no evoluciona, nos quedaremosautoconocimiento amor sentimental estancados en la egolatría. Para que el Amor como Sentimiento evolucione es necesario contar con una genuina intención y Voluntad de mejorarnos a nosotros mismos, para aportarle al otro.

En el caso de la crianza, esta etapa del Amor Sentimental también nos enfrenta a nosotros mismos. Es el momento de aprovechar la oportunidad que tenemos en frente, para hacer un ejercicio de introspección, de Autoconocimiento. Así podremos evaluarnos y saber con certeza que transformaciones debemos Hacer para Ser los guías y formadores que necesitan nuestros hijos.

El Amor Sentimental, es un Amor de transición entre lo netamente Biológico y Emocional a un Amor Actitudinal y Psicológico. Si logramos ver que hay después de nuestros propios intereses, podremos ver al otro, tener en cuenta las necesidades del otro. Si esto ocurre el Amor evolucionará a su etapa Actitudinal.

AMOR ACTITUDINALEl Amor como Actitud es un Amor Psicológico. Es un Amor que  trabaja, se esfuerza, cuenta con Voluntad  e invierte energía psicológica para permitirse Aprehender a Amar y dejarse Amar.

Es un Amor capaz de pensar en sí mismo y en el otro. Es un Amor que se conoce a sí mismo y se ocupa de conocer al otro. Es un Amor que se valora así mismo y valora al otro. Es un Amor que se cuida a sí mismo y cuida al otro. Es un Amor que se evalúa a sí mismo y evalúa al otro. Es un Amor  que se comprehende a sí mismo y comprehende al otro.

El Amor Actitudinal es un Amor  Empático y Asertivo. Es un Amor capaz de sentir el sentir delAMOR ACTITUDINAL2 otro y por ende, incapaz de hacerle daño al otro. Es un Amor que se sabe comunicar con el otro y por ende, sabe encontrar la idea adecuada, la palabra adecuada y el momento adecuado para comunicarle su sentir al otro.

Es un Amor donde mi Yo tiene un . Es un Amor donde siempre estamos y contamos Tú y Yo. Es un Amor donde Tú y Yo construimos un Nosotros. Es un Amor donde Tú y Yo creamos una Unidad en Común, que nos permita satisfacer nuestra necesidad de Comunidad.[2]

El Amor como Actitud es un Amor que sabe dar y recibir. Es un Amor generoso a la hora de satisfacer recíprocamente las necesidades de Atención y Compañía Permanente. Es un Amor sosegado, confiado, seguro, fiel, leal, comprometido.

Ahora bien, en este punto es necesario tener en cuenta que en no pocas ocasiones, se carece o se tiene poca pericia en lo que respecta al desarrollo de  Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal y la Valoración Interpersonal. Estas Habilidades nos permiten leer la intención del otro, saber cuál es su grado de Evolución Afectiva, evaluar al otro objetivamente a partir de hechos, para saber que tan probable es que nos pueda hacer daño, en suma, para saber qué tan egoísta es.

PARASITISMO HUMANOAl fallar nuestra  Lectura Afectiva del otro, hacemos elecciones erradas y corremos el peligroso riesgo de involucrarnos con un Parásito Afectivo. Lo que ocurre en este tipo de vínculo es que alguno de los miembros se dedica a dar y el otro a parasitar.

Pero bueno, cuando el encuentro es afortunado, la elección acertada y se logra con mucho trabajo conjunto hacer que el Amor evolucione a su etapa Actitudinal, es decir, que pase de ser Biológico a ser Psicológico; o mejor dicho, de ser instintivo y egoísta, a ser Empático y Asertivo. Cuando esto ocurre, el Amor estará lo suficientemente evolucionado para iniciar su camino hacia una siguiente evolución: el Amor como Valor.

El Amor en su estado Valorativo es un Amor Sociocultural. Es un Amor en el que participan unAMOR VALORATIVO MANOS APOYO , un Yo, un Nosotros y unos entornos socioculturales, esto es, una Familia, una Comunidad, una Sociedad, una Cultura. Es un Amor caracterizado por su capacidad para Comprometerse y Cooperar. Es un Amor que cuenta con motivación intrínseca para Construir, para trabajar en equipo. Es un Amor Creador.

TRIBU FAMILIAR

El Amor como Valor es un Amor capaz de Crear la mayor Obra Vital que un ser humano puede concebir: una sana y funcional Familia o mejor aún, una sana y funcional Tribu Familiar. Es un Amor encausado con la vida y sus vínculos. Es un Amor genuinamente interesado por su entorno familiar, comunitario y social, cultural. Es un Amor Coherente que trabaja con dedicación y asiduidad, para aportarle al mejoramiento, al avance, a la evolución de sus entornos.

El Amor Valorativo es un Amor despojado de egoísmos. Es un Amor fusionado, sólido, garantizado. Es un Amor que se dedica a Hacer para Ser. Es un Amor equilibrado, responsable, solidario. Es un Amor listo y dispuesto para evolucionar a la cúspide; al Amor como Principio.

El Amor como Principio es un  Amor Trascendental. Es un Amor que trasciende el , el Yo, el Nosotros, la Familia, la Comunidad, la Sociedad, la Cultura y se interesa por la Humanidad.

El Amor como Principio es un  Amor cuyas creencias y prácticas favorecen el Bien-Estar y laAMOR COMO PRINCIPIO PERSONAS PAZ Evolución de la Humanidad. Es un Amor que está por encima del “bien” y del “mal.” Es un Amor diáfano, justo, equitativo. Es un Amor correcto sin importar las circunstancias a las que se enfrente. Es un Amor cargado de Significado. Es un Amor pletórico de Sentido.

En conclusión, el Amor se puede experimentar como Emoción, como Sentimiento, como Actitud, como Valor, como Principio.

El Amor Emocional es Biológico; instintivo, egoísta.

El Amor Sentimental piensa en sí mismo y posibilita la transición del Amor  Emocional al Amor Actitudinal.

El Amor Actitudinal es Psicológico; trabaja para ser Empático y Asertivo.

El Amor Valorativo es Sociocultural; trabaja para contribuir con la transformación y el avance de sus entornos.

El Amor como Principio es Trascendental; trabaja para contribuir con el avance de la humanidad.

Si el Amor no cuenta con Habilidades Afectivas  que le permitan evolucionar mediante prácticas como: conocerse a sí mismo, conocer al otro, valorarse a sí mismo, valorar al otro, interactuar consigo mismo adecuadamente, interactuar con el otro adecuadamente, administrarse y gobernarse a sí mismo para dominar el instinto egoísta. Así como, conocer, valorar e interactuar adecuadamente con los diferentes grupos sociales…

Si lo anterior no ocurre, sencillamente el preciado Amor no evolucionará, y si el Amor no evoluciona estará condenado a extinguirse.

Y ahora,  ¿Qué piensas? ¿Por qué se acaba el Amor?  ¿Te parece convincente esta respuesta?


[1] Helen Fisher “Por qué amamos” Naturaleza y bioquímica del amor romántico.

[2] Aunque tener un Sentido de Comunidad es una Necesidad Afectiva de orden biológico, ésta sólo se satisface si el Amor logra evolucionar a su etapa Actitudinal.

LAS NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo”

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material. Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca.

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

 

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LAS NECESIDADES PSICOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Brindarle Atención Activa a nuestros hijos y suministrarles una sólida y clara Estructura, se constituye en la clave que nos permite orientar sus vidas”

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarles Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo conscientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado cuando sintamos el orgullo de ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos, así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarles Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[1] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo Emociones, Sentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas[2] (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales comoel Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desea participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de habilidades lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea posible Explorar, Identificar y Desarrollar su Talento. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento[3]. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios disfrutan más y se desenvuelven con más facilidad. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Satisfacer la necesidad que tienen nuestros hijos de Atención y suministrarles una sólida y clara Estructura se constituye en la clave que proporciona Sentido a sus vidas. Por lo tanto, al tener satisfechas estas necesidades contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva, que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión y diferentes malestares existenciales.

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[1] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[2] Ibid.

[3] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.

LAS NECESIDADES BIOLÓGICAS DE NUESTROS HIJOS

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“Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros, para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad”

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[1] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas del grupo) que contribuyen con la facilidad para ser aceptados, reconocidos en los grupos donde desean participar  y con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

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[1] La Psicología Afectiva denomina a  estas habilidades competencias afectivas.

POR QUÉ Y CÓMO CREAR CONEXIÓN AFECTIVA CON NUESTROS HIJOS

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POR QUÉ Y CÓMO CREAR CONEXIÓN AFECTIVA CON NUESTROS HIJOS

 

“Si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, atendamos a las necesidades de esa persona tan a menudo como nos sea posible” José Antonio Marina. 

 

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

 

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

 

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[1] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

 

1. Necesidades Biológicas

  • Básicas: -Alimento  -Vivienda  -Vestido

  • Complejas: -Sentido de Comunidad

3. Necesidades Psicológicas

  • Básicas: -Atención

  • Complejas: -Estructura Afectiva, Cognitiva, Expresiva

 4. Necesidades Socioantropológicas

  • Básicas: -Reconocimiento Social

  • Complejas: -Significado Vital

Suplir estas necesidades  nos da como resultado una sólida Conexión Afectiva con nuestros hijos. Todas son de vital importancia, no obstante, la Necesidad Psicológica Básica de Atención que tienen nuestros hijos; tiene un especial poder cuando de Crear Conexión Afectiva se trata.

 

Prestarles Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo conscientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado cuando sintamos el orgullo de ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

 

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos, así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

 

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

 

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[1]Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.233